
Frente al aumento sostenido de muertes y lesiones graves entre motociclistas en México, las autoridades estatales y municipales agrupadas en la Asociación Mexicana de Autoridades de Movilidad (AMAM) se dijeron listas para sumarse a un esfuerzo nacional de regulación de motocicletas y vehículos ligeros de dos y tres ruedas, en coordinación con el Gobierno de México.
La postura de la AMAM responde al reciente pronunciamiento de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien reconoció la necesidad de avanzar hacia un marco normativo nacional que aborde este fenómeno desde una perspectiva de seguridad vial.
Crece la crisis, urge respuesta
Datos del Consejo Nacional para la Prevención de Accidentes (STCONAPRA) indican que las muertes de personas usuarias de motocicletas han crecido durante la última década, convirtiéndose en el grupo con mayor aumento en la tasa de mortalidad vial. Hoy, una de cada tres muertes en hechos de tránsito corresponde a motociclistas, una cifra desproporcionada en comparación con su participación en el reparto modal.
“Este panorama exige respuestas contundentes, con base en evidencia y bajo el enfoque de Sistemas Seguros que establece la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial”, subrayó la AMAM en su posicionamiento oficial.
Vacíos normativos y corresponsabilidad
Actualmente, México no cuenta con normas técnicas específicas que regulen la seguridad o las emisiones de motocicletas y vehículos ligeros de tres ruedas, a diferencia de lo que ocurre con automóviles y unidades pesadas. Esta ausencia normativa genera vacíos que impactan directamente en la seguridad de quienes los conducen y de quienes comparten el espacio vial con ellos.
La AMAM señala que la corresponsabilidad entre niveles de gobierno es clave para diseñar soluciones eficaces:
-
El Gobierno Federal debe garantizar estándares mínimos de seguridad vehicular y una señalización adecuada.
-
Los estados y municipios, por su parte, deben intervenir en el diseño de infraestructura segura, establecer límites de velocidad y regular las conductas de riesgo de manera sistémica.
Coordinación con el Gobierno Federal
La asociación reafirmó su disposición para colaborar con diversas instancias federales, entre ellas la Secretaría de Economía, encabezada por Marcelo Ebrard; la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), dirigida por Edna Vega Rangel; y la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), liderada por Jesús Antonio Esteva.
También extendió su disposición a trabajar con el Secretariado Técnico del Consejo Nacional para la Prevención de Accidentes (STCONAPRA), en aras de consolidar una propuesta integral de regulación que coloque la vida de las personas como eje central de la política pública.
Una oportunidad para revertir la tendencia
La AMAM advierte que el crecimiento en el uso de motocicletas no debe traducirse necesariamente en más siniestros viales. Existe una oportunidad histórica para revertir esta tendencia mediante una regulación efectiva, coordinación institucional y criterios técnicos sólidos.
Te recomendamos leer más: “La motocicleta gana terreno, y el transporte público pierde la batalla”
“Contamos con el conocimiento territorial y técnico para contribuir a este proceso. El momento de actuar es ahora”, concluyó la Asociación.



































