Con una extensión de 58 kilómetros, el Tren Interurbano México-Toluca se construye con tecnología de lo más avanzada en el mundo, afirmó el Secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, al supervisar los avances del moderno Tren Interurbano.
Añadió que esta obra de ingeniería, realizada por ingenieros de muchas nacionalidades, pero sobre todo mexicanos, será de gran utilidad al comunicar el 39 minutos a dos grandes capitales: la capital de la República Mexicana y la del Estado de México.
Frente a la puerta de lo que será el túnel, explicó que una gran máquina alemana, lo último en tecnología con diámetro de 8 metros 50 centímetros, perforará la zona de la montaña, cinco kilómetros debajo de donde pasará el Tren; simultáneamente, un robot colocará las dovelas y el concreto para darle el acabado.
Los trabajos se realizarán a una velocidad de entre 12 y 20 metros diarios, apuntó el titular de la SCT durante el recorrido realizado por las dos tuneladoras y la cuna de armado de estas, en compañía de la Subsecretaria de Transporte, Yuriria Mascott Pérez, en el Tramo II del túnel cercano a la Marquesa en la carretera a Toluca.
Asimismo, en compañía de los directores generales de Transporte Ferroviario y Multimodal, y de Carreteras, Guillermo Nevárez Elizondo y Clemente Poon Hung, respectivamente, Ruiz Esparza dijo que una vez que el Tren Interurbano México-Toluca entre en operación, movilizará 230 mil a 240 mil pasajeros diarios.
“Esto significa que habrá menos vehículos, menos contaminación y un modo digno de transporte en unos cuantos minutos: seis minutos de Observatorio a Santa Fe; 12 minutos más de Santa Fe al llegar a Lerma, al Boulevard Aeropuerto; 20 minutos más para llegar al destino final a 160 kilómetros por hora”, destacó.
El nuevo sistema de transporte contará con seis estaciones, y permitirá que con su uso dejen de emitir más 28 mil toneladas de bióxido de carbono a la atmósfera.





































