
El fabricante brasileño de carrocerías para autobuses Marcopolo reportó resultados financieros récord por cuarto año consecutivo, confirmando la consolidación de su estrategia de diversificación geográfica y expansión internacional.
En 2025, la compañía alcanzó ingresos netos consolidados por R $9,06 mil millones, un crecimiento anual de 5,4%, y una utilidad neta de R $1,23 mil millones. El avance estuvo respaldado principalmente por el dinamismo del mercado externo, que compensó la desaceleración del mercado interno brasileño.
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Las exportaciones desde Brasil crecieron 31,1%, con ingresos por R $1,14 mil millones, mientras que las operaciones manufactureras en el extranjero aumentaron 32,3%, hasta R $2,96 mil millones. En conjunto, los negocios internacionales representaron 45,4% de los ingresos totales, frente a 36,3% en 2024, una señal clara del giro estructural del negocio hacia mercados globales.
La producción consolidada alcanzó 15.024 unidades en 2025, ligeramente por debajo de las 15.289 del año anterior, reflejando una estabilización en la demanda doméstica. No obstante, la empresa mantuvo su liderazgo en Brasil y fortaleció su presencia internacional.
En el plano estratégico, la compañía presentó nuevos modelos durante Busworld, avanzó en la producción local de la generación G8 en Sudáfrica, China y México, y concretó la primera exportación de su división Marcopolo Rail con la entrega de trenes a Chile, ampliando su portafolio más allá del segmento carretero.
Durante el cuarto trimestre de 2025, los ingresos netos fueron de R$ 2,57 mil millones, con un EBITDA de R$ 426 millones y un margen de 16,6%. La utilidad neta trimestral alcanzó R$ 341,7 millones, manteniendo estabilidad frente al mismo periodo del año anterior.
De acuerdo con el CFO, Pablo Motta, los resultados reflejan la resiliencia del modelo global de la compañía, con desempeños destacados en mercados como Argentina y Australia, este último con una sólida cartera de autobuses eléctricos.
Para 2026, la empresa anticipa una recuperación gradual del mercado brasileño a partir del segundo semestre, sujeta a un entorno de menores tasas de interés. En paralelo, identifica oportunidades en la renovación de flotas urbanas —incluyendo vehículos con propulsión alternativa— y en el microsegmento, apalancado por programas públicos como Caminho da Escola.
Con una deuda financiera neta equivalente a 0,2 veces el EBITDA del segmento industrial, Marcopolo inicia el nuevo ejercicio con una posición financiera sólida y una estrategia enfocada en innovación, electrificación y expansión internacional, en un contexto global donde la transición energética y la movilidad sostenible redefinen la industria del transporte público.


































