A pesar de que el Sistema Metrobús cumplió diez años de operación en la capital del país, tiempo en que este modelo de transporte ha mostrado sus beneficios en materia de seguridad y eficiencia en el traslado semi masivo de personas, no ha logrado que los tomadores de decisiones lo adopten como un eje articulador de transporte para las ciudades medianas y grandes de México.
Aunque el sistema BRT esté de moda y que autoridades de diferentes urbes crean que la implementación de una línea BRT será la solución automática para sus problemas de transporte, este modelo aún no logra consolidarse como columna vertebral del sistema de transporte en una ciudad.
Y es que el costo beneficio de este sistema ha demostrado ser más eficiente que otros, aunque menos rimbombante. Como ejemplo, podemos mencionar que en la Ciudad de México se prefirió realizar una inversión de 47.9 mil millones de pesos para construir la polémica Línea 12 del Metro y transportar 435 mil usuarios diariamente (La Línea 1 del Metrobús tiene una demanda diaria de 480 mil usuarios por día).
Igual caso es el de Jalisco, en donde se dejó desarticulada la Línea 1 del Macrobús, misma que fue construida con una inversión aproximada de mil millones de pesos en 2008 y que actualmente transporta 120 mil pasajeros por día y se prefirió realizar una inversión de 18 mil millones de pesos para construir la Línea 3 del Tren Ligero, que transportará, cuando esta sea terminada en el 2018, a 233 mil usuarios y donde se estima que en el año 2042 transporte 348 mil pasajeros diariamente.
No hay duda de que en una visión de largo plazo y con base en la intermodalidad en los medios de transporte, todos los sistemas se deben complementar, todos son necesarios y bienvenidos; sin embargo, las inversiones deben priorizar los temas más urgentes de cada ciudad.
Quizá sea un análisis simplista, pero con lo que se invirtió en la Línea 12 del Sistema de Transporte Colectivo Metro se pudo haber modernizado gran parte del parque vehicular de autobuses de la Ciudad de México o completar una red de diez líneas de Metrobús ampliando la capacidad de las líneas existentes. Ni hablar de la inversión en Jalisco, donde se pudo haber transformado el sistema de transporte en su totalidad y lograr en el corto plazo el hoy tan lejano “Nuevo Modelo de Transporte”.
Haga usted sus cuentas.



































