
El fortalecimiento de la movilidad con enfoque social se ha convertido en uno de los ejes de la política de transporte del Estado de México. En los últimos dos años, la administración estatal ha canalizado más de 664 millones de pesos para financiar viajes gratuitos y transbordos sin costo en los sistemas Mexibús, Mexicable y el Trolebús Mexiquense, una estrategia orientada a disminuir la carga económica que representa el transporte para los sectores más vulnerables de la población.
De acuerdo con la Secretaría de Movilidad (Semov), entre el 1 de julio de 2024 y el 12 de julio de 2026 se realizaron más de 66.4 millones de viajes subsidiados en Mexibús y Mexicable, de los cuales 33.4 millones correspondieron a gratuidades para personas con discapacidad, adultos mayores y menores de cinco años, mientras que 33 millones fueron transbordos sin costo entre ambos sistemas, facilitando la integración de los recorridos en el Valle de México.
TE RECOMENDAMOS LEER: MOTOCICLETAS: Seguridad Vial ante el auge de su uso
El secretario de Movilidad, Juan Hugo de la Rosa, señaló que estos apoyos forman parte de una estrategia que busca colocar a las personas en el centro de la política pública, al facilitar el acceso al transporte y generar ahorros para miles de familias que utilizan diariamente estos servicios. Destacó que los beneficios se concentran en municipios como Ecatepec, Tecámac, Coacalco, Zumpango, Nezahualcóyotl, Chicoloapan, Chimalhuacán, Tultitlán, Cuautitlán Izcalli y Tlalnepantla, donde se localizan los principales corredores de transporte masivo.
A estos resultados se suman los 2.3 millones de viajes gratuitos otorgados en el Trolebús Mexiquense Chalco–Santa Marta desde el inicio de operaciones de este sistema, el 18 de mayo de 2025. Rosa María Zúñiga Canales, directora general del Sistema de Transporte Masivo y Teleférico del Estado de México (SITRAMyTEM), informó que esta línea ha movilizado cerca de 15.9 millones de pasajeros, principalmente provenientes de los municipios de Chalco y Valle de Chalco, consolidándose como una alternativa de transporte para el oriente de la entidad.
Más allá del apoyo económico, la estrategia refleja una tendencia que comienza a ganar relevancia en los sistemas de transporte masivo del país: utilizar los subsidios tarifarios como una herramienta para promover la inclusión social y garantizar el derecho a la movilidad de quienes enfrentan mayores condiciones de vulnerabilidad. En este contexto, la gratuidad y la integración tarifaria se convierten en instrumentos que no solo facilitan los desplazamientos, sino que también contribuyen a reducir las brechas de acceso al transporte público.



































