Transportistas enfrentan crisis para la que no están preparados

Transportistas enfrentan crisis para la que no están preparados

Transportistas enfrentan crisis para la que no están preparados

Cristela Gutiérrez

Con la llegada del Covid-19  la dinámica de la movilidad en las ciudades se está transformando y la mayor afectación la está viviendo el rubro del transporte público que ha registrado una baja en la demanda que supera el 70%, por lo que especialistas en materia de movilidad y transporte del WRI México, ITDP y el Poder del Consumidor, coinciden en que el sector está enfrentando una crisis para la que no están listos y es urgente que los gobiernos destinen recursos para amortiguar la pérdida y garantizar la calidad del servicio.

“Lo primero y lo más importante es que el gobierno federal y estatal determinen la esencialidad del transporte público en el funcionamiento de la ciudad, que requieren de un tipo de mecanismos que hoy no existen… será necesario que se hagan alianzas entre autoridades federales, estatales y transportistas para crear fondos financieros de apoyo para el sector, que garanticen transparencia un mejor servicio”, señaló Fernando Páez, Director de Movilidad del  WRI México.

Páez agregó que los fondos deberán ser generalizados, pues actualmente hay algunos gobiernos que destinan recursos y los transportistas “deben competir por ellos”, lo que no es el ideal.

Al respecto, durante la producción, Diálogos de Movilidad en Casa, de Pasajero7, el especialista Víctor Alvarado, agregó que “si será necesario presionar al gobierno para generar incentivos de apoyo al gremio del transporte”, pues además de la cuarentena que ha golpeado al sector, aun se deberá enfrentar el llamado “miedo residual” que es el temor de los usuarios por volver al transporte público, puesto que es considerado uno de los lugares de mayor contagio.

“Muchos cuando se reactiven las actividades no subirán fácilmente al autobús, le apostarán al transporte particular o algún otro medio para realizar sus recorridos, es seguro que el transporte público no volverá a operar con la capacidad que hacía antes de la pandemia, además de las medidas de distanciamiento que se mantendrán por algún tiempo”.

Movilidad activa

La crisis que está enfrentando el transporte público ya impacta de manera directa al usuario, pues al disminuir la cantidad de unidades en servicio y por lo tanto la frecuencia de paso, el ciudadano está destinando mayor inversión para moverse o más tiempo en sus recorridos.

“En un estudio que realizamos en el WRI realizamos un estudio donde se deja en evidencia que el usuario está destinando hasta 50% más presupuesto para moverse, pues por miedo o por falta de unidades está optando por servicios de movilidad a través de plataformas”, agregó Fernando Páez.

Este panorama, a decir de Gonzalo Peón, Director del Programa México del ITP es el ideal para apresurar el desarrollo e inversión en movilidad activa y sustentable.

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“Tenemos que aprovechar estos momentos para invertir en infraestructura ciclista y peatonal; hay un choque externo y una crisis que nos permite ver como un lente amplificador las debilidades y fortalezas del sistema, y a partir de esto podemos encontrar oportunidades para mejorar los sistemas de transporte y hacerlo más resiliente.

“Los gobiernos deben entender la movilidad como el derecho llave que permite el acceso a otros derechos, como la educación, la salud, el empleo, y por lo tanto la productividad de una comunidad”.