Con una inversión de 6 mil millones de pesos, las ocho líneas del trolebús que aún continúan en funcionamiento podrían ser rehabilitadas.
Así lo dieron a conocer organismos de la sociedad civil y el Sindicato del Servicio de Transportes Eléctricos de la Ciudad de México, tras anunciar que presentarán a las nuevas autoridades de la CDMX y el congreso local, el proyecto para restaurar la infraestructura existente del que fuera parte fundamental de la movilidad de la capital de la República, el trolebús.
No se trata de crear nueva infraestructura, dijeron los representantes del grupo encargado del proyecto, sino rehabilitar lo existente mediante la reactivación de las ocho líneas que continúan en operación.
Después de dar a conocer que el trolebús tuvo un declive paulatino y drástico a partir del 2012, Víctor Alvarado, coordinador de movilidad de El Poder del Consumidor A.C., señaló que, desde sus inicios hasta nuestros días, el “trole” como también se le conoce, ha sufrido una amputación del 64% de su red operativa, lo que representa un estancamiento en los compromisos internacionales que México ha suscrito para enfrentar el cambio climático.
Por ello, señaló que se requiere de un presupuesto de cuando menos 6 mil millones de pesos de inversión que permita la reactivación del Sistema Eléctrico Trolebús de la Ciudad de México.
Por su parte, Carlos Samayoa, responsable de temas de movilidad de Greenpeace México, hace un llamado a las autoridades para atender de manera urgente el tema de la movilidad en las ciudades, considerando que éste es un requisito indispensable para contribuir a mitigar problemas relacionados con la mala calidad del aire y el cambio climático; por tal motivo, manifestó que el primer paso es invertir en el transporte eléctrico ya existente, como los trolebuses y tren ligero.
Samayoa recalcó que el fortalecimiento de estas opciones y su modernización contribuiría a reducir emisiones contaminantes; desde su punto de vista, invertir en este sistema eléctrico es una opción para desalentar el uso del automóvil siempre y cuando el servicio sea de calidad, con mayor oferta y una frecuencia de paso más ágil.
Datos del ITDP refieren que, a nivel nacional en el rubro de movilidad, en promedio se destina el 81% de la inversión pública para infraestructura que beneficia únicamente al automóvil; por ello, diversas organizaciones de la sociedad civil han integrado la coalición “Cero Emisiones” que mediante diversas acciones buscar cambiar el paradigma de la inversión pública para favorecer a proyectos que transformen el transporte público priorizando modelos no contaminantes, tal es el caso del Trolebús.
“El establecimiento de corredores Cero Emisiones es importante para la movilidad no contaminante. Es necesario garantizar presupuesto suficiente para que el servicio de Transportes eléctricos (STE) atienda la demanda existente con altos estándares de calidad y seguridad al tiempo que se cuenta con infraestructura para facilitar la interconexión con otros sistemas de transporte público”, cita el documento Movilidad Cero Emisiones.
HACIA LA ELECTROMOVILIDAD
La electromovilidad apuesta por un transporte sostenible y representa una oportunidad, señaló el especialista Jorge Suárez, al dar su punto de vista sobre este tipo de tecnologías; agregó que cada vez hay mejores condiciones para adoptar un sistema eléctrico en nuestro país, “en un futuro no muy lejano, la electromovilidad será la tecnología preferida”.
Ante los compromisos que ha firmado México por reducir las emisiones contaminantes hacia el 2030, Eduardo Olivares Lechuga, de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, subrayó en la pasada edición del 10° Congreso Internacional de Transporte (CIT), que la electromovilidad es una solución a los problemas del aire y al cambio climático.
“Con la innovación tecnológica y el uso vehículos eléctricos es posible alcanzar hasta un 3.5% en la meta de reducir contaminantes, si planteamos que en 2030 es factible incorporar de 15% a 20% de vehículos eléctricos de pasaje, esta cifra podría obtenerse sin problema”.
EL TROLE, UNA ALTERNATIVA DE TRANSPORTE PÚBLICO
De acuerdo con el documento El Trolebús, una alternativa de transporte público que genera ciudades sustentables, cuya versión digital es libre de consulta, la tecnología de tracción eléctrica es la única completamente exenta de emisiones de gases de combustión y partículas contaminantes.
Dicha investigación a cargo del maestro Francisco Alvarado Arias, de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, destaca que: “por casi siete décadas, el trolebús ha demostrado en la Ciudad de México que es una tecnología madura, confiable, de alto desempeño y bajo consumo energético, por lo que representa una solución de gran atractivo e interés para reducir las emisiones de gases de combustión y ruido, provenientes de los motores de los autobuses del transporte público de la ciudad. Además, a nivel mundial se conserva y moderniza frecuentemente hasta alcanzar un nivel de rendimiento que no tiene comparación con las demás tecnologías disponibles”.
Mientras que las acciones en el mundo han sido encaminadas a fortalecer el sistema trolebús, en México la tendencia es a desaparecer, ello derivado del desplazamiento por parte de los nuevos sistemas de movilidad como el Metro y Metrobús, además de la poca inversión hacia los sistemas eléctricos como el tren ligero y el trolebús, lo cual naturalmente ha frenado su desarrollo.
“No se trata de competir con ningún sistema de transporte público”, externó Víctor Alvarado de El Poder del Consumidor, sino de sumarse a la red de transporte ya existente, pero con el plus de rescatar a uno de los sistemas menos contaminantes para la ciudad.
EL TROLE QUE CASI DESAPARECE
De acuerdo con Benito Bahena, secretario general del Sindicato Alianza de Tranviarios de México, el trolebús inició operaciones en la Ciudad de México hace 65 años con una flota de más de mil unidades y 30 líneas dispersas en más de 500 kilómetros de servicio.
Datos obtenidos mediante una solicitud de información, al Servicio de Transportes Eléctricos de la CDMX, detallan que el parque vehicular inventariado de trolebuses es de 340 unidades, de las cuales se tiene un promedio de 258 unidades en condiciones de operación.
En la década de los 80s a 90s se contaba con una red de 554 kilómetros, a la fecha solo se tienen 203 kilómetros distribuidos en los siguientes corredores:
“Durante las últimas dos décadas la infraestructura del trolebús y tren ligero ha recibido muy baja atención y prioridad en cuanto a inversión pública, incluso se ha efectuado un desmantelamiento paulatino de la red del STE para dar paso a otros sistemas de transporte no organizados y dependientes de combustibles fósiles que implican una mayor cantidad de emisiones contaminantes y en detrimento en las condiciones de movilidad de los usuarios, señala la investigación Movilidad Cero Emisiones.
AUTOMÓVIL VS TROLEBÚS
En un estudio elaborado por El Poder del Consumidor AC, se documentó que en el corredor Eje Central en horas pico circulan 22 trolebuses por hora sin generar emisiones contaminantes, mientras tanto, en el mismo periodo y vialidad, transitan 2,896 automóviles, lo que representa la emisión de 504 kg de CO2, en promedio, con 1.5 personas a bordo en contraste con las 1,848 y hasta 2,200 pasajeros del trolebús.
LA PROMESA
Tras rendir protesta como jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum anunció una importante inversión para la mejora del transporte público que incluye la modernización del Metro, Metrobús y el Sistema de Transportes Eléctricos; en el caso específico del Trolebús, la mandataria capitalina dio a conocer que serán adquiridas cuando menos mil unidades de este tipo de servicio.
UN POCO DE HISTORIA, DEL TRANVÍA AL TROLEBÚS
El 15 de enero de 1900 se abrió al público la primera línea de tranvía eléctrico Chapultepec-Tacubaya, sistema de transporte antecesor a los trolebuses.
A partir del 1º de marzo, la Compañía de Tranvías Eléctricos de México se hizo cargo de la explotación de las líneas de tranvías que antes pertenecían a la compañía de Ferrocarriles del Distrito Federal.
En el mes de octubre del año 1952, el Departamento del Distrito Federal expropió los bienes de las empresas: Compañía de Tranvías de México, Compañía Limitada de Tranvías de México y Compañía de Ferrocarriles del Distrito Federal. Sus bienes pasaron a formar parte del organismo público descentralizado, Servicio de Transportes Eléctricos del Distrito Federal.
La primera unidad adquirida tras la creación del STE, fue el tranvía PCC, un modelo de tranvía que había estado en circulación en Minnesota, Estados Unidos.
En el periodo que abarca los años 1980 a 1985 se fabricaron cerca de 420 trolebuses MASA SOMEX.
En los últimos tres años, la marca mexicana DINA desarrolló un trolebús de nueva generación, con tecnología de punta, el cual ha estado a prueba en STE con resultados muy prometedores.
CASO DE ÉXITO EN GUADALAJARA
En febrero del 2016, se incorporaron a la flota de SITEUR 25 trolebuses de nueva generación.
Los trolebuses de la Ruta 400 de Guadalajara presenciaron cuatro décadas de historia y aunque para muchos tapatíos resultaban parte del mismo centro histórico, la verdad es que a muchos otros les dejó un mal sabor de boca luego de que no llegaron a su destino por la interrupción del servicio, debido a una falla eléctrica o a una manifestación, ya que no era posible tomar una vía alterna por falta de infraestructura. Estas peripecias llegaron a su fin con la puesta en marcha de 25 nuevas unidades DINA que prestan el servicio con tecnología “SKoda”, una tecnología de la República Checa, que se adquirieron para sustituir los anteriores trolebuses que tenían 40 años de antigüedad circulando.
Estos trolebuses de nueva generación tienen una longitud de 12.4 metros, capacidad de hasta 100 pasajeros (38 sentados + 62 parados) y son de piso bajo; todas las unidades tienen rampa de discapacitados; cuentan con rack portabicicletas y las tecnologías que se requieren en las rutas certificadas en Jalisco, es decir, cámaras de videovigilancia, sistema de prepago, controlador de velocidad, así como choferes capacitados, uniformados, etcétera”.
De igual forma, su tecnología a propulsión eléctrica, es de alta eficiencia y bajo consumo, evitando la emisión de contaminantes al medio ambiente: “Estamos dejando de generar alrededor de 3 mil 900 toneladas de CO2 al año; asimismo, otra de las ventajas de este trolebús eléctrico, es que cuenta con un sistema de respaldo mediante un generador diésel que le da autonomía en caso de alguna emergencia. Anteriormente, por cualquier falla eléctrica, una obra, una calle cerrada, un accidente, una manifestación por el centro, se suspendía el servicio, ya no podía llegar a ningún lado; ahora, esta autonomía permite a la unidad salirse de su derrotero original y continuar con la ruta, lo cual le da certidumbre y certeza al usuario para volver a confiar en esta ruta del trolebús”, expresó Rodolfo Guadalajara, Director de SITEUR.
En esta etapa, la inversión por cada unidad ascendió a los 7.5 millones de pesos.








































