
La transición hacia un modelo de transporte público con menores emisiones comenzó a extenderse al sistema concesionado del Estado de México. Luego de impulsar proyectos de movilidad masiva como el Mexibús, el Trolebús Chalco-Santa Martha, el Tren Interurbano México-Toluca “El Insurgente” y el Mexicable, la entidad inició pruebas operativas con autobuses eléctricos para evaluar su viabilidad en las rutas que actualmente prestan servicio bajo el esquema de concesión.
El anuncio se realizó durante el Foro Ciudadano “Electromovilidad para el Estado de México: Experiencias, oportunidades y estrategias para la modernización del transporte”, celebrado en Lerma, donde funcionarios, académicos, estudiantes, especialistas y representantes de la industria analizaron las condiciones necesarias para acelerar la adopción de tecnologías limpias y construir un sistema de movilidad más eficiente y sostenible.
Durante su participación, el secretario de Movilidad del Estado de México, Juan Hugo de la Rosa García, señaló que la transformación del transporte responde a desafíos estructurales que enfrenta la entidad, donde diariamente se atienden las necesidades de movilidad de más de 17 millones de habitantes mediante un parque de más de 400 mil unidades de transporte público.
“Tenemos dos grandes retos: reducir los tiempos de traslado y hacer más eficiente la movilidad. Las familias destinan alrededor del 20 por ciento de sus ingresos al transporte, lo que limita su capacidad para cubrir otras necesidades. Además, el tiempo que una persona pasa trasladándose impacta directamente en su calidad de vida y en su productividad”, afirmó el funcionario.
En ese contexto, explicó que la incorporación de tecnologías eléctricas representa una alternativa para avanzar hacia un transporte más limpio y eficiente, por lo que la Secretaría de Movilidad inició pruebas con autobuses eléctricos desarrollados por distintos fabricantes para analizar su desempeño operativo antes de definir una eventual incorporación al servicio concesionado.
Las autoridades estatales destacaron que la entidad ya cuenta con experiencias en sistemas de transporte electrificados, como las unidades eléctricas que operan en el Mexibús, el Trolebús Chalco-Santa Martha, el Tren Interurbano México-Toluca “El Insurgente” y el sistema de teleféricos Mexicable, proyectos que han servido como referencia para ampliar la estrategia de descarbonización del transporte.
Durante el foro, especialistas y representantes del sector coincidieron en que la electrificación del transporte público no solo contribuye a disminuir las emisiones contaminantes, sino que también puede traducirse en una mejor experiencia para las personas usuarias, al ofrecer unidades más silenciosas, eficientes y con menores costos de operación y mantenimiento en el largo plazo.
Con el inicio de estas pruebas, el Estado de México busca generar información técnica que permita definir las condiciones para una futura renovación de la flota concesionada, con el objetivo de avanzar hacia un sistema de transporte público que combine eficiencia operativa, sostenibilidad ambiental y mejores condiciones de movilidad para la población.


































