Tecnología y electromovilidad:Rumbo a una nueva dinámica de gestión y demanda de la movilidad - Pasajero7

Tecnología y electromovilidad:Rumbo a una nueva dinámica de gestión y demanda de la movilidad

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En los próximos años se espera un crecimiento poblacional, que podría hacer que la cantidad de habitantes en las ciudades más populosas del mundo se multiplique, y que para el 2050 resulten prácticamente imposibles los traslados tal y como los conocemos hoy, por lo que será inevitable que se apliquen soluciones de movilidad eléctrica realmente funcionales, y nuevas herramientas tecnológicas de gestión a las empresas transportistas para garantizar su subsistencia y calidad de servicio.

Como se ha documentado en repetidas ocasiones en esta revista, las soluciones de transporte migrarán paulatinamente a la implementación de sistemas de movilidad eléctrica que resulten versátiles, funcionales, eficaces y compartidos, además de no contaminantes.

Es inevitable adoptar nuevas tecnologías para cumplir con las necesidades de movilidad de las nuevas ciudades; para ello, hará falta que los creadores de los nuevos modelos urbanos del tipo Smart cities tomen en cuenta que las estrategias comerciales, los sistemas de movilidad, la mensajería, el transporte público y privado e incluso la educación y la sociedad, dependerán de la aplicación de tecnologías adecuadas, que faciliten la vida de las personas.

La innovación aplicada a los servicios de movilidad y transporte deberá incluir inversiones más importantes en aplicaciones, que informen en tiempo real de las opciones del servicio público y privado de vehículos, con el fin de que compartir automóvil sea una opción tan válida y natural cómo tomar el bus, el metro o el tren. El funcionamiento de las empresas de transporte deberá optimizarse para competir con las diversas opciones de autos compartidos.

“La tecnología ha llegado a transformar la movilidad, existen todas las herramientas para cambiar el transporte público. Lo que nosotros hemos detectado es que tenemos la oportunidad de transformar el sistema de transporte público en un gran ente generador de soluciones para las ciudades, se cuenta con tecnología que permite mejorar la experiencia de viajes, monitoreo en tiempo real, monitoreo ambiental, también hay todo para una mejor gestión, un recaudo transparente, más accesible al usuario, en fin, hay bastantes elementos tecnológicos para responder a las exigencias de una movilidad cambiante”, dijo, durante su participación en el programa Diálogos de Movilidad, Francisco Ortega Enriquez, CEO del Centro Metropolis de la Universidad de Sonora.

De acuerdo con el especialista, la pandemia ha acelerado la transformación de la movilidad, “era algo que se tenía que dar, pero en esta época todo se aceleró, la forma de moverse de la población, de las mercancías, las dinámicas de trabajo cambiaron, quedaron en evidencia muchas afectaciones al medio ambiente que se deberán solventar”.

En la mesa de Diálogos de Movilidad también participó Francisco Romero, Director Técnico de DataBus, quien señaló que “es tiempo de que los transportistas sean innovadores e implementen las nuevas tecnologías para hacer frente a la crisis que viven actualmente los sistemas de transporte público en las ciudades, hay herramientas básicas que mejorarán el control de sus activos, personal y recursos”.

La transformación es inminente

Los expertos en países de primer mundo pronostican cambios drásticos en el transporte público, ya que, por ejemplo, con la aplicación de la IA (Inteligencia Artificial) se podría conseguir un alto nivel de flexibilidad, funcionalidad y eficacia en las actividades que resultan más críticas para este sector, como es la planificación de rutas fijas.

Teniendo en cuenta la actual pandemia también será determinante para la desinfección y limpieza vehicular y para mantener un correcto distanciamiento social.

En cuanto a los vehículos autónomos, el sector de las entregas es el que se prevé que será el primer beneficiado de estos sistemas asociados a la movilidad eléctrica. Se espera que en 10 o 15 años el flujo mayor de entregas de paquetes, cartas, mercaderías y hasta comidas y otros elementos esté en manos de vehículos autónomos de todo tipo.

Pero también puede ser una excelente solución para el transporte urbano, puesto que los buses y trenes sin conductor podrían ahorrar millones de euros, además de que se estima que serían más puntuales con los horarios, con el cumplimiento de la planificación de rutas y con las combinaciones con otros medios de transporte.

Las infraestructuras han comenzado a cambiar, los sistemas de transporte inteligente que estarán necesariamente asociados a la movilidad eléctrica permitirán un monitoreo más efectivo del tráfico y tendrán un control real del flujo de peatones, coches y de la fluidez del tránsito, algo que proporcionará una mayor cantidad de información, vital para que el trabajo de los planificadores del transporte tenga menores márgenes de error.

Los estacionamientos con suministro de electricidad del tipo enchufable o sin cables (tanto gratuitos como de pago y en todo tipo de espacios, públicos y privados) serán una realidad mucho más común a mediano plazo y se espera que, como el petróleo en menos de 60 años desaparecerá como fuente de combustible, las electrolineras sustituirán a las gasolineras y podrán ser fijas o itinerantes.

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Al tiempo que se fomenta la movilidad eléctrica, también se espera conseguir que las personas se trasladen de forma más efectiva. Al día de hoy en muchas ciudades del mundo ya funcionan los planes de los “15 minutos”, que sugieren que, en un tramo que se pueda recorrer en este lapso de tiempo se emplee una bicicleta o se vaya caminando. Pero para que estos planes sean eficaces hay que hacer más ciclovías y mejorar las áreas peatonales.

Transformación a corto plazo

Podría parecer que falta mucho para que se masifique las unidades eléctricas, autónomas o con tecnologías de alta gestión, sin embargo ya hay países de América Latina sustituyendo sus flotas por autobuses eléctricos, ciudades haciendo pruebas pilotos con autobuses autónomos; incluso la empresa mexicana Mobility ADO ha comenzado la prueba piloto de su primer autobús autónomo y 100% eléctrico en España, como parte del  proyecto AutoMost, que busca ser un sistema de movilidad urbana a base de autobuses autónomos.

Y si bien la modernización antes mencionada tardará al menos una década en adaptarse a las ciudades, hay plataformas tecnológicas que ofrecen servicios tecnológicos básicos necesarios para llevar el control de una empresa de transporte, su personal, finanzas y mejorar la comunicación y el servicio para el usuario a costos muy accesibles.

“Aún muchos transportistas acostumbrados al modelo hombre-camión, ven estas plataformas o herramientas tecnológicas como el prepago, los administradores de flotillas o recursos humanos como si fueran unos ‘juguetitos’ más para decorar el autobús, pero no es así, estas herramientas bien aplicadas garantizan mejoras en todos los aspectos, ganancias, rendimiento, seguridad, calidad; es decir, respaldan la gestión de una ruta- empresa y mejorar el servicio”, Francisco Ortega Enriquez, CEO del Centro Metropolis de la Universidad de Sonora.

Una de las herramientas que están adoptando muchos de los transportistas en México es el sistema de prepago, que de entrada representa una revolución en el transporte público a partir de la necesidad de la implementación de una intermodalidad que mejore los desplazamientos de las personas en diferentes sistemas de transporte.

Los sistemas de prepago podrían generar una nueva forma económica de gestionar el transporte público a partir del cobro por desplazamientos o kilometrajes. De la misma forma, a partir de este sistema se podría homogeneizar la administración del transporte colectivo teniendo un mejor control por medio de una base de datos en común.

“Ayuda a tener finanzas más transparentes, disminuye el estrés del operador ya que bajan sus tareas al no tener contacto con el dinero, y disminuyen los accidentes”.

Los sistemas asociados a la movilidad eléctrica que brindan información de tráfico, climatología local, accidentes, previsiones de rutas, etc. serán cada vez más sofisticados, precisos y eficaces, puesto que recibirán datos hasta de los automóviles eléctricos conectados.

Para que la eficacia de estos datos cristalice, se deberá modificar la señalización y las calles tendrán que estar en impecables condiciones de circulación. Con las tecnologías al servicio de la movilidad eléctrica, estos nuevos sistemas podrían ser una realidad en poco tiempo y sería ideal, que las instituciones locales y nacionales correspondientes, prevean la manera de instrumentar la normativa que las regule y lo hagan de manera paralela a su implementación.