
El sistema de transporte público en Tamaulipas enfrenta un punto crítico ante el envejecimiento de su parque vehicular. De acuerdo con autoridades estatales, entre el 65 y 70 por ciento de las unidades en circulación supera los 10 años de antigüedad permitidos por la legislación local, lo que abre la posibilidad de que miles de vehículos sean retirados del servicio en los próximos años.
Con un padrón estimado de entre 4 mil 400 y 4 mil 500 unidades, el secretario General de Gobierno, Héctor Villegas González, advirtió que más de tres mil vehículos se encuentran en condición de obsolescencia. “La intención es retirarlos”, señaló, al referirse al proceso que podría intensificarse hacia 2027 si no se implementan medidas de renovación en el corto plazo.
El funcionario indicó que el factor de la antigüedad no solo impacta la operatividad del sistema, sino también la seguridad de los usuarios y las condiciones ambientales. “La antigüedad impacta la seguridad de los usuarios y contribuye a la contaminación ambiental”, afirmó.
Como parte de la estrategia de renovación, el gobierno estatal inició la implementación del sistema “Conecta” en Ciudad Victoria, con la incorporación inicial de seis unidades de reciente generación. “Conecta empezará a operar en el mes de mayo y poco a poco crecerá la cantidad de vehículos”, explicó, al señalar que este modelo se extenderá progresivamente a otros municipios.
El rezago, reconoció, es generalizado y afecta particularmente a zonas con alta demanda de movilidad como Tampico, Ciudad Madero, Altamira, Reynosa, Matamoros, Ciudad Victoria y El Mante, donde además del transporte urbano se incluye el servicio vinculado a maquiladoras y transporte escolar.
Según lo expuesto, el atraso en la renovación del parque vehicular está relacionado con un periodo prolongado —de aproximadamente nueve años— sin ajustes tarifarios, lo que habría limitado la capacidad de los concesionarios para invertir en nuevas unidades o en modelos más recientes.




































