
El transporte público en Hermosillo da un paso más hacia la digitalización, aunque no sin desafíos para los usuarios. A partir del lunes 6 de abril, la Línea 16 Monteverde–Reforma dejará de aceptar efectivo y operará únicamente mediante tarjeta de prepago, en una medida que forma parte de la estrategia de modernización encabezada por el Instituto de Movilidad y Transporte del Estado de Sonora.
La decisión, de acuerdo con la autoridad, responde a la necesidad de hacer más eficiente la operación del sistema, reducir tiempos de abordaje y fortalecer el control financiero del servicio. “Esta medida forma parte para consolidar la modernización del transporte público urbano en la capital y fortalecer el sistema de cobro electrónico”, se señaló oficialmente.
Te recomendamos leer: Yucatán implementa programa de profesionalización de operadores para mejorar el servicio de transporte
El nuevo esquema permitirá a las personas usuarias recargar saldo en tiendas de conveniencia, lo que, en teoría, amplía el acceso al sistema. Sin embargo, también plantea un reto de adaptación, especialmente para quienes aún dependen del efectivo como único medio de pago cotidiano.
En paralelo, el sistema avanza hacia una mayor digitalización con el desarrollo de una aplicación móvil que permitirá pagar mediante códigos QR, lo que podría diversificar las opciones de acceso en el corto plazo. A esto se suman incentivos como mayor seguridad, eliminación del manejo de efectivo y mejoras operativas en las unidades.
No obstante, el acceso a beneficios como tarifas preferenciales y pasajes gratuitos para estudiantes estará condicionado al uso de este sistema electrónico, lo que refuerza la necesidad de ampliar la cobertura de credencialización. Hasta ahora, más de 75 mil personas han sido registradas en este esquema en los últimos meses.
El cambio marca una transición relevante en la forma de usar el transporte público en la ciudad. La clave estará en si la modernización tecnológica logra traducirse en una mejora tangible del servicio o si se queda, como en otros casos, en un avance desigual entre infraestructura y experiencia del usuario.




































