
La producción de Diésel Ultra Bajo Azufre (DUBA) es una prioridad para el transporte público en México, y en los próximos meses, las nuevas autoridades federales deberán realizar importantes inversiones para garantizar su elaboración. Así lo señalaron especialistas durante el Conversatorio “Factibilidad del Uso de Energías Limpias en el Transporte”, organizado por la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad (AMTM).
Durante el evento, se destacó que el inicio del nuevo gobierno federal será un factor determinante para medir la capacidad de Petróleos Mexicanos (Pemex) en la producción de DUBA. Además, se subrayó el rol estratégico que jugará la refinería Dos Bocas para reducir la dependencia de las importaciones de este combustible, las cuales actualmente cubren entre el 60% y 85% de la demanda del sector transporte.
Confianza en nuevas autoridades para avanzar en la producción de DUBA
Los especialistas presentes, entre ellos Alberto Valdivieso, Marco Antonio Landín y Aldo Sauceda, moderados por Alejandro Osorio, director general de Asuntos Públicos y Comunicación de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT), expresaron confianza en los recientes nombramientos de Víctor Rodríguez Padilla al frente de Pemex y Alicia Bárcenas como titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). Ambos funcionarios cuentan con un fuerte perfil técnico enfocado en la sustentabilidad y el cambio tecnológico, elementos fundamentales para avanzar en la transición hacia combustibles más limpios.
Retos tecnológicos para cumplir con normativas internacionales
A pesar de la confianza depositada en las nuevas autoridades, los expertos señalaron que Pemex no cuenta actualmente con la tecnología necesaria para producir DUBA a gran escala. Por ello, subrayaron la urgencia de realizar inversiones en la instalación de nuevas plantas y la mejora de las ya existentes, especialmente en procesos como el hidrotratamiento, indispensable para alcanzar las especificaciones establecidas por la normatividad ambiental vigente.
Este cambio es crítico, ya que el 31 de diciembre de este año se dejará de permitir la producción o importación de unidades Euro V/EPA 07 en México. A partir de esa fecha, solo podrán comercializarse vehículos Euro VI/EPA 10, que requieren exclusivamente Diésel Ultra Bajo Azufre, un combustible que contiene apenas 15 partes por millón (ppm) de azufre.
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Un diálogo para la transición energética en el transporte
El conversatorio, organizado por la AMTM, reunió a expertos y representantes de diversas empresas vinculadas al sector transporte, como F. Ruiz e Hijos, Lukoil Lubricants y Mercedes Benz. Durante la discusión, los participantes analizaron los desafíos y oportunidades que enfrenta México en el proceso de transición hacia energías más limpias y la necesidad de políticas públicas que faciliten este cambio.
Para los asistentes, la iniciativa de la AMTM es una herramienta valiosa que permite a las autoridades y la industria comprender mejor el escenario actual y diseñar políticas ambientales más efectivas. El consenso general es que la colaboración entre gobierno, industria y expertos será clave para garantizar una transición exitosa hacia el uso de combustibles más limpios y tecnologías más avanzadas en el transporte público.




































