
El crecimiento acelerado del parque vehicular privado en la Zona Metropolitana del Valle de México continúa elevando los niveles de contaminación atmosférica y presionando a las ciudades hacia una transición urgente de movilidad sustentable, advirtieron especialistas durante el 17º Congreso Internacional de Transporte (17CIT).
Alejandro Villegas López, representante de la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe), señaló que el actual modelo de movilidad basado en automóviles particulares, taxis y motocicletas se mantiene como uno de los principales factores de emisión de gases contaminantes y de efecto invernadero en el país.
Durante la conferencia “Tecnologías para una Movilidad Sustentable”, organizada por la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad (AMTM) y Grupo CISA, el especialista explicó que los vehículos privados movilizan únicamente al 31% de los pasajeros, pero generan hasta el 86% de algunos contaminantes atmosféricos en la región.
Además, alertó que este año las contingencias ambientales comenzaron desde febrero, situación que calificó como inédita en años recientes y que relacionó con las altas temperaturas que favorecen la formación de ozono en la atmósfera.
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“El sector transporte continúa siendo el principal emisor de gases de efecto invernadero en México”, advirtió Villegas López, al insistir en la necesidad de acelerar la transición hacia sistemas de transporte público masivos, eléctricos y de bajas emisiones.
El representante de la CAMe explicó que actualmente ya existen incentivos fiscales y proyectos de electromovilidad en distintas ciudades del país; sin embargo, reconoció que persisten desafíos importantes relacionados con infraestructura de carga, financiamiento y generación de energía limpia suficiente para sostener la electrificación del transporte.
En el panel también participaron especialistas de instituciones académicas, quienes coincidieron en que la movilidad sustentable no puede limitarse únicamente a sustituir unidades de combustión por vehículos eléctricos, sino que requiere una transformación integral de las ciudades y de la forma en que se realizan los desplazamientos diarios.
Raúl Dalí Cruz Morales, académico de la UNAM, cuestionó el modelo urbano centrado en el automóvil particular y advirtió que transportar a una sola persona en vehículos de más de una tonelada representa un uso ineficiente de energía y espacio público.
El especialista señaló que incluso si toda la flota vehicular fuera eléctrica, la congestión vial continuaría siendo uno de los principales problemas de las grandes ciudades, por lo que defendió el fortalecimiento del transporte público masivo mediante sistemas como metro, trolebuses y corredores eléctricos.
Asimismo, destacó el potencial de herramientas basadas en inteligencia artificial y sistemas inteligentes de transporte para optimizar rutas, reducir tiempos de traslado y mejorar la seguridad vial mediante sensores, radares y comunicación en tiempo real.
Por su parte, Gloria Londoño Mejía, académica del Colegio de Ciencia y Tecnología de la UACM, recordó que el Plan General de Desarrollo de la Ciudad de México proyecta que para 2045 exista un sistema de movilidad multimodal, sustentable y accesible, donde el transporte público y la movilidad eléctrica operen de forma integrada.
Explicó que el concepto de “Transporte 5.0” contempla la incorporación de infraestructura digital, sensores y análisis de datos para construir ciudades más eficientes; sin embargo, subrayó que los desafíos no son únicamente tecnológicos, sino también institucionales y sociales.
Javier Romero Torres, coordinador del Centro de Investigación en Movilidad Sustentable de la UACM, afirmó que la movilidad debe entenderse como un sistema complejo donde convergen factores económicos, ambientales y sociales, mientras que Alejandro Aguirre Anaya, investigador del IPN, sostuvo que la movilidad sustentable dejó de ser una tendencia para convertirse en una necesidad global.
Los especialistas coincidieron en que las ciudades enfrentan el reto de construir sistemas de transporte público integrados, accesibles y de bajas emisiones que permitan reducir el impacto ambiental, contener la congestión vial y mejorar la calidad de vida de millones de personas.




































