
La fuerte crisis del transporte de pasajeros que llegó a agudizarse con la pandemia solo podrá superarse apostando por la innovación, nuevos modelos administrativos y de negocios, así como transitando hacia un servicio conectado, incluyente y amigable con el medio ambiente, todo esto respaldado por leyes, reglamentos y voluntad política; sobre esto hablaron 39 especialistas durante los dos días de trabajo de la edición 13 del Congreso Internacional de Transporte (13º CIT), que organiza la Asociación Méxicana de Transporte y Movilidad (AMTM).
Los buenos resultados de este congreso nos motivan y comprometen a trabajar más de la mano de nuestros aliados estratégicos, y a estrechar lazos con instituciones con las que compartimos el objetivo de mejorar la calidad de vida y sustentabilidad de nuestras ciudades”, agregó Rosales Pallares.
Por su parte Jesús Padilla Zenteno, fundador de la AMTM, resaltó que la Movilidad vaya tomando su lugar en la agenda política, y celebró la aprobación de la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial.
Que bueno que en la agenda de todos los gobiernos de la República la movilidad sea hoy un actor sustantivo, ya que aparece entre los primeros tres elementos de trabajo más importantes de cada gobierno, y ahí estamos todos obligados a incidir”, puntualizó Jesús Padilla.
HACER AL TRANSPORTE PÚBLICO ATRACTIVO PARA LA INVERSIÓN Y LA BANCA
El modelo hombre-camión está obsoleto, sin embargo más del 70 por ciento del transporte público en el país opera bajo este esquema, y es la falta de transparencia financiera del modelo el principal freno para las inversiones privadas, los subsidios públicos, y hace al transporte urbano cada vez menos atractivo a la banca, es por esto que se debe apostar a la integración de empresas y nuevos modelos administrativos.
En la mesa, Financiación del transporte limpio en las ciudades latinoamericanas, Abel López Dodero, especialista en transporte del Banco Mundial, indicó que los proyectos de movilidad que buscaron respaldo de la banca no reunieron muchos requisitos y por lo tanto, “pocos bancos comerciales participan realmente en el financiamiento del transporte público, esto a que nos lleva, a que hay poca competencia, a que todavía hay bancos grandes que no están entrando en el negocios de financiar el transporte público, esto nos lleva a tasas más grandes, y a periodos de créditos más limitados”, precisó.
Apuntó que con la pandemia, los proyectos de movilidad que ya eran poco atractivos para la banca, se convirtieron en proyectos de inversión de alto riesgo.
“Qué es lo que piensa la banca comercial, de desarrollo, aseguradoras y de más; lo que uno puede ver es que estos proyectos que ellos ya consideraban como riesgosos, simplemente se volvieron mucho más riesgosos; quiere decir que algunos proyectos estaban por pasar ese nivel de bancabilidad mínimo necesario, lo que nos dice que hoy por hoy, estos proyecto, estas mismas estructuras no nos van a permitir hoy ir hacia la transición y contemplar tecnologías más limpias al transporte”.
Dodero considera que hace falta innovar cuando se trata de hacer atractivo al financiamiento un proyecto de transporte, así como crear instituciones sólidas donde se establezca muy bien cual es el rol del transportista, de la autoridad, además de señalar claramente si el proyecto contará con algún tipo de subsidio.
Para alcanzar una nueva curva de crecimiento y hacer atractivo al transporte público para la banca, el experto del Banco Mundial, destacó que hay que cumplir con algunos requisitos.

Para finalizar, explicó que la banca de desarrollo tiene como objetivo ser aliada estratégica de los gobiernos, del sector privado y de la iniciativa privada, pero debe encontrar proyectos atractivos, sólidos y bien respaldados.
HACIA UN TRANSPORTE PÚBLICO DE ACCESO A OPORTUNIDADES
Como se ha dicho en muchas ocasiones, el transporte público es la columna vertebral de la movilidad en las ciudades, pero no solo eso, es un pilar de la economía, del desarrollo, es el que permite el acceso a otros derechos como la educación o la salud, es un regulador de la igualdad social, y es por todo esto que debe modernizarse, señalaron en diferentes mesas del 13º CIT especialistas.
Los sistemas de transporte público son sinónimos de igualdad y desarrollo sostenible de las ciudades. Por eso hay que garantizar el acceso pleno de cada persona sin discriminación o distinción alguna a los diferentes modos de transporte con calidad, accesibilidad, eficiencia e inclusión”, dijo la directora general de Red Simus, Martha Gutierrez.
Para lograrlo, expresó, es de suma importancia comenzar a dejar de pensar como ciudades independientes, sobre todo en las zonas metropolitanas donde conviven más de dos gobiernos, donde debe apostarse por un trabajo coordinado y pensar en la planeación urbana y la movilidad como líneas de trabajo conjunto.
Como lo señalaron durante el panel, El papel de la planeación urbana y la movilidad en las ciudades del mañana, se deben crear instituciones, legislaciones y contar con personal y tomadores de decisiones capacitados en la materia, que ayudarán a estructurar el andamiaje que permitirá la coordinación y una mejor planeación urbana y movilidad en las zonas metropolitanas del país.
“La movilidad como arena de política pública ha logrado permear otras asignaturas, ha logrado demostrar que es un enfoque que debe integrar derechos y acciones, no solamente en la agenda de la sustentabilidad, sino también en las agendas de la igualdad, inclusión y en la agenda desarrollo económico”, subrayó Mario Silva, director general del IMEPLAN.
Por su parte, Bernardo Baranda, director regional para Latinoamérica del Instituto de Políticas para el Desarrollo y Transporte (ITDP), externó que “más que aumentar la movilidad, nuestro fin en la planeación y el transporte urbano debería ser aumentar el acceso a oportunidades laborales, de estudio, de salud, sociales y deportivas”.
Mencionó que para alcanzar sistemas de transporte que permitan mayor acceso a oportunidades es necesario:

La importancia de alcanzar una mejor movilidad en las ciudades, es tal que “las personas que viven en barrios o colonias interconectadas tienen 28 veces más y mejor acceso a empleo, mediante un viaje de 30 minutos en transporte público, caminando o trasladándose en bicicleta”, aseguró Claudia Adriazola, directora del programa de Salud y Seguridad Vial y directora adjunta de Movilidad Urbana global en el Instituto de Recursos Mundiales (WRI, por sus siglas en inglés).
MOVILIDAD Y MEDIO AMBIENTE
Otro de los temas que destacaron en este Congreso Internacional de Transporte, fue la relevancia de apostar a una movilidad limpia y cumplir con los acuerdos internacionales en materia de medio ambiente.
La pandemia provocó que el 70 por ciento de las personas que viven en las principales ciudades del mundo, al ser encuestadas, dijeran que estarían dispuestas a adquirir un vehículo privado en lugar de abordar el transporte público por miedo a contagios.
Eso, para Claudia Adriazola constituye uno de los peores remanentes del Covid-19, ya que es el transporte público lo que define la economía de una zona y contribuye a descongestionar las vías y a reducir las emisiones contaminantes.
Otro de los grandes problemas que provoca la decisión de adquirir automotores privados, ya sea automóviles o motocicletas, refirió Claudia Adriazola, es el impacto a la salud por el cambio climático y por la falta de actividad física.
Indicó que la contaminación contribuye a que el 99 por ciento de los seres humanos que habitan el mundo no respiren aire de la calidad requerida.
Ante este panorama, la experta recomendó a los tomadores de decisiones, planificar las ciudades en torno al acceso a las oportunidades; promover un crecimiento sostenido acorde con el transporte público y llevar a cabo una ordenanza urbana que favorezca a este tipo de transporte.
Acerca del diseño de espacios públicos, recomendó construcciones para el transporte público, para caminar y para bicicletas, y no para los vehículos privados y, en materia de vivienda, construirla alrededor del transporte público.
Por su parte los participantes de la Industria del Autobús, señalaron que han comenzado a transformar las plantas armadoras, lo que les permite contar con procesos limpios desde la producción de las unidades, además de que están apostando por tecnologías cada vez más limpias, Euro V, Euro VI y unidades eléctricas todas superando lo que les marcan las normas ambientales, pues se saben un actor clave en la descarbonización del transporte de pasajeros.
LECCIONES DE LA PANDEMIA
Como ya se ha expuesto en repetidas ocasiones, la pandemia generó por meses una parálisis general y paulatina que dejó por periodos un descenso de hasta el 80% en el número de usuarios de transporte público en las ciudades, esto provocó una tremenda crisis financiera entre los transportistas, la baja de unidades en circulación, el despido de personal, pero también se afectó directamente al usuario, pues según datos del Banco Mundial, la pandemia ha llevado a 97 millones de personas en el mundo a la pobreza extrema, entre otras razones por la falta de oportunidades para encontrar empleo y poderse trasladar, en un contexto donde muchas rutas de transporte públicos dejaron de operar por falta de recursos para mantenerse.
Pese a ser considerado el transporte público durante la pandemia como un servicio ‘esencial’, en la gran mayoría de las ciudades de México no se aplicaron programas ni apoyos para el sector, a decir de Mohamed Mezghani, secretario General de la UITP, “el transporte fue devaluado” por parte de las autoridades; aun así los transportistas han encontrado entre la crisis una etapa de aprendizaje, y entre las lecciones destacan las siguientes:





































