
Desde el punto de vista de los expertos el modelo empresarial trae grandes beneficios a los conductores del transporte público, pues les permite entrar en un sistema formal de trabajo, es decir les da acceso a seguro social, sueldo fijo, prestaciones, horarios establecidos y capacitación, todo esto se traduce en una mejor calidad de vida.
Bueno, definitivamente es un beneficio muy amplio. Porque en el famoso modelo de hombre-camión, el conductor va a trabajar en la unidad por una cuenta. Una cuenta que tiene que entregar diariamente al permisionario, al dueño del vehículo, y hay días que les va bien, hay días que les va mal y entonces no tienen un descanso, no tienen seguro social, es decir si no trabajan obviamente no ganarán, y el modelo empresarial cambia todo esto”, señaló, Guillermo Hernández Mendoza, transportista de la Ciudad de México e integrantes del grupo Movilidad de Vanguardia (MOVA).
El miedo a dejar lo conocido
Actualmente es el modelo hombre-camión el que predomina en el transporte público del país, solo en entidades como Jalisco, León y Ciudad de México existe un avance significativo en la migración al modelo empresarial, sin embargo, no ha sido sencillo por el desconocimiento y la resistencia al cambio.
“Por muchos años en el transporte concesionado hemos estado acostumbrados a la informalidad; el conductor considera que trabajando en una unidad, bajo el modelo hombre-camión, ya sea conduciendo un micro, una vagoneta, o un autobús, tienen dinero todos los días; reciben dinero que pueden manejar diario, cambiar eso, proponerles que en adelante reciban un sueldo semanal o quincenal, no es algo sencillo aunque esto represente muchos más beneficios.
“Hay días que les va muy bien, ganan una buena cantidad, pero hay días que le va muy mal. Entonces ellos no han contemplado el beneficio que les arroja pasar a la formalidad, y tampoco los mismos concesionarios estamos acostumbrados a este esquema, ya que por años hemos estado en el modelo hombre-camión que nos deja dinero diario y nos da miedo sumarnos o transformarnos a una empresa mercantil, con todo lo que eso implica, en cuanto a la formalidad”, expresó Hernández Mendoza.
Más seguridad vial
Implementar el modelo empresarial también se vería reflejado en menos accidentes viales, ya que los conductores de las unidades de transporte público estarían descansados, además de que no tendrían que jugar carreritas para ganarse el pasaje, estima el también transportista Guillermo Hernández Mendoza.
“Hay una sobreoferta del servicio de transporte, esto obviamente se convierte en una competencia entre unidades que están peleando por el pasaje, pues en el modelo actual hay cuotas y venta de boletaje condicionado para ganar. Cuando migramos al esquema empresarial, obviamente la flota se reduce sustancialmente de acuerdo con los estudios técnicos que se realizan con base en los recorridos establecidos, entonces el servicio se vuelve más amigable, programado, con una frecuencia de paso.
“Por tanto si lo vemos en términos globales, beneficia tanto al operador como a los usuarios, así como a la misma situación de tráfico en la ciudad y los desplazamientos; en la medida de lo posible pueden ser un poquito mejor. Hablamos de que no hay carreritas, de que hay menor posibilidad de accidentes viales y por lo tanto menos víctimas de transporte público”, dijo.
Beneficios del modelo empresarial
Ante un modelo de transporte público que está en inevitable cambio en todo el país, es el modelo empresarial el único camino para lograrlo, y aunque en un inicio pudiera ser difícil de adoptar, los beneficios son muchos y en diferentes áreas; en este artículo resaltaremos solamente los que atañen a los conductores.
*Se formaliza el puesto del operador, lo que le da acceso a un contrato laboral con beneficios y obligaciones claramente establecidas como:
“Este último punto, el del acceso a salud es muy importante, porque uno de los grandes problemas que enfrentan los conductores es justo el de salud física y mental, ya que por tantas horas manejado se desarrolla el estrés físico y emocional.
Tantas horas sentados en el volante les acarrea enfermedades crónicas, el famoso estrés; el estar sujetos a una presión muy fuerte por el tráfico tan intenso y con pocas horas de descanso, eso obviamente les repercute en la salud. El contar con un seguro les permite atención médica para toda su familia”, abundó el representante de MOVA.
Pérdidas a cambio de beneficios
Como transportista, Guillermo Hernández entiende la resistencia que existe por parte de los concesionarios y conductores a migrar de modelo, pues en una primera etapa habrá desajuste y posiblemente menos ganancias, pero son muchos más los beneficios si se piensa a largo plazo.
“Hay una gran resistencia de los permisionarios, de los concesionarios a migrar al esquema empresarial, porque las ganancias, y eso es cierto, no son las mismas, merma en un momento determinado la ganancia, pero el tiempo nos ha señalado que la tranquilidad y la salud no tienen precio.
“Entonces, nosotros como concesionarios, pasando a ser accionistas de una empresa, los operadores a ser de una empresa, con todos sus beneficios, contratados de manera clara, con todo todos los requisitos de la ley, hace que el servicio de transporte público de pasajeros concesionado, se está profesionalizando cada día más en beneficio de los usuarios”.
Finalmente, Hernández Mendoza refirió que todos los concesionarios deben tener presente que son los operadores de las unidades los que deben tener una mejor calidad de vida, para que a su vez “den un mejor servicio a los usuarios; no debemos olvidar que son los conductores el rostro de nuestras empresas”.




































