Una alianza por la movilidad ciclista en el Valle de México - Pasajero7

Una alianza por la movilidad ciclista en el Valle de México

sin motor

Durante los trabajos del 12º Foro Mundial de la Bicicleta, que se realizó en la Ciudad de México, se anunció que Iraís Maya, conocida como Maya en Bici, es la nueva alcaldesa de la bicicleta en la capital, mientras que Wilma Parra, la Morrison, ocupará la recién creada alcaldía de la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM).

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La designación de estas dos ciclistas y activistas con esta figura honoraria creada en Holanda para generar alianzas entre gobiernos, sociedad civil e iniciativa privada en el impulso a la bicicleta, inicia una alianza para incentivar la movilidad activa de manera coordinada en el Valle de México.

En entrevista para Pasajero7, las nuevas alcaldesas señalaron que si bien cada entidad tiene sus necesidades, hay espacios en los que estarán trabajando de manera conjunta, para ampliar la red de ciclovías y medidas de seguridad en zonas que conectan a la capital y el Estado de México.

“Es una responsabilidad muy importante ante la sociedad, que nos permite impulsar políticas públicas para mejorar la movilidad y seguridad ciclista, además ahora formando un red de alcaldes de la bici a nivel mundial… Mis propuestas básicamente fueron impulsar un trabajo conjunto con la alcaldesa de la bici del Estado de México, muy enfocado a brindar herramientas especialmente para mujeres, niñas y niños que quieran utilizar la bicicleta como un medio de transporte; que estas herramientas les faciliten el como iniciar con seguridad, hablamos de tener más bicicletas, incluso una escuela virtual a la que pueda tener acceso cualquier persona sin que necesariamente viva en la Ciudad de México”, dijo Iraís Maya.

33048be3-85da-49b9-a952-bd68eeb38949A su vez, Wilma Parra, nos contó que sus propuestas “van sobre la línea de que la movilidad es para todos los modos de transporte, y si una vialidad no es segura para un ciclista, no es segura para nadie, mucho menos para los peatones y peatonas; estaremos buscando que las vialidades sean mucho más seguras, no se trata de que se pidan ciclovías, si estas no fueran viables, hay otros mecanismos para garantizar la seguridad de los ciclistas. El Estado de México tiene un gran reto en materia de seguridad vial y en especial con los ciclistas, ya que somos uno de los estados con el mayor número de personas que se mueven en bici”.

Ambas alcaldesas coincidieron en trabajar con perspectiva de género, y están conscientes que el mayor reto se encuentra en las periferias.

Definitivamente cuando hablamos del Valle de México hay una línea delgada que nos separa, y lo que hemos pensado es trabajar en conjunto en estas áreas periféricas; buscaremos empatar nuestros esfuerzos para atender estas zonas que quedan como en el limbo, que no las atienden ni el Estado, ni la Ciudad de México”, comentó Maya.

“Nuestras propuestas van encaminadas en muchas áreas de manera muy común, y buscaremos atender en conjunto zonas específicas… Algunas de las problemáticas que tenemos en las periferias es que, prácticamente van desapareciendo, ya todo se ha unido, y aunque nos engloben como el Valle de México, lo cierto es que somos entidades con necesidades muy diferentes en materia de movilidad.

“El Estado de México tiene un territorio tan grande y tan complejo que desarrollar una red de ciclovías no sería tan rápido como lo es en la Ciudad de México, sin embargo, con conocimiento del territorio podremos encontrar soluciones y caminar hacia una movilidad ciclista más conectada y segura”, aseguró Wilma Parra.

Sobre la labor de las alcaldías de la bicicleta

La iniciativa surgió para promover, representar y defender el ciclismo en las grandes urbes. Esta figura consistorial se dedica a salvaguardar los derechos de aquellos que deciden transportarse con una bicicleta en su día a día, así como a buscar soluciones para conseguir una movilidad mejor y más sostenible.

Estos alcaldes de la bicicleta trabajan con gobiernos, industrias, activistas y ciudadanos para descubrir los beneficios económicos, sociales, sanitarios y medioambientales que puede suponer el aumento del uso de las bicicletas en sus respectivas ciudades.

Son voluntarios y su labor tiene una duración de dos años. Durante este periodo, trabajan junto a un equipo de entusiastas de la bicicleta con experiencias y habilidades profesionales que van desde el activismo hasta la medicina o la comunicación.

Esta iniciativa tuvo su origen en 2016 en la ciudad holandesa del ciclismo por excelencia, Ámsterdam. Allí, más de la mitad de la población se mueve a diario con este medio de transporte, por lo que la propuesta de un “alcalde de la bicicleta” fue acogida de inmediato.

Asimismo, gracias a esta acción sociopolítica, la idea de un representante del ciclista urbano comenzó a expandirse por todo el mundo.