Después de una auditoría física y mecánica realizada al transporte público de Puerto Vallarta durante el pasado mes de marzo, la Dirección Jurídica de la Secretaría de Movilidad, emprendió en los pasados días una revisión documental del parque vehicular del transporte colectivo de este puerto turístico, como parte del proceso de transición hacia el nuevo modelo.
Esta segunda etapa consiste en la revisión minuciosa de 454 expedientes de concesionarios y subrogatarios, con el objetivo de descartar problemas jurídicos o administrativos y así poder empatarlos con el Registro Estatal y la Dirección General de Transporte Público, además de saber la situación real documentada de cada expediente y documentar la situación física real de cada unidad.
Según explicó José Luis Quiroz González, Director General Jurídico, la revisión consiste en la acreditación legal de la unidad, los contratos de SISTECOZOME vigentes, la actualización de las concesiones, que cumplan con la norma técnica en documentos, que las placas coincidan con el autobús que las porta, entre otros. Todo encaminado a la regulación para aterrizar en el nuevo modelo de transporte público.
Cabe señalar que en la auditoría al parque vehicular del transporte público de Puerto Vallarta del pasado mes de marzo, se revisaron los apartados de funcionalidad, mecánicos, tecnología, imagen, documentación jurídica y tramitología administrativa.
De la auditoría de marzo, se obtuvieron los siguientes resultados: 45 solicitudes ante el Registro Estatal de Transporte Público; 233 ya habían terminado su trámite de registro y 160 no presentaron su documentación.
Del total de unidades auditadas, se detectó que 286 cuentan con una concesión, 123 sin concesión o permiso y 29 con autorización provisional vencidas; 306 cuentan con placas de circulación mientras que 132 carecen de este documento; 295 tenían póliza de seguro vigente mientras que 10 carecían de ésta, 71 con mutualidad vigente, 7 sin mutualidad y 55 sin seguro ni mutualidad.
En suma, de la auditoría del mes de marzo se concluyó que únicamente seis de las 438 unidades aprobaron la revisión, 368 la reprobaron y 64 necesitaban mejoras para seguir prestando el servicio.





































