
El proyecto Morebús no solo contempla la incorporación de nuevas unidades al transporte público de Morelia. También implicará retirar de circulación 280 autobuses que, por su antigüedad y condiciones de operación, serán enviados a un proceso de chatarrización.
El reemplazo se realizará con 160 autobuses híbridos de última generación, como parte del plan complementario para el desarrollo del sistema de transporte de la capital michoacana, informó el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla.
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La renovación alcanzará principalmente la zona poniente de Morelia, donde viven más de 300 mil personas. De acuerdo con el gobierno estatal, las unidades que serán retiradas presentan distintos niveles de deterioro y, en algunos casos, incumplen normas ambientales.
El impacto ambiental es uno de los principales argumentos para acelerar el cambio de flota. En conjunto, los 280 vehículos que saldrán de circulación generan actualmente más de 25 mil toneladas de dióxido de carbono (CO₂), según las estimaciones presentadas por el gobierno estatal.
Con la sustitución, el proyecto prevé reducir hasta el 44 por ciento las emisiones contaminantes asociadas al sistema. La estrategia busca, al mismo tiempo, conservar la oferta de transporte disponible para quienes utilizan cotidianamente estas rutas.
El Morebús está planteado como un sistema de transporte rápido y de menor impacto ambiental, con una capacidad estimada para atender alrededor de 80 mil personas usuarias diariamente. La renovación de la flota forma parte de esa transformación, pero también representa un cambio en el parque vehicular que sostiene actualmente buena parte de los desplazamientos urbanos de Morelia.
Para Ramírez Bedolla, la modernización del transporte debe avanzar de manera paralela con la reducción de emisiones y la mejora de las condiciones en las que se presta el servicio.
El proceso forma parte de un plan de movilidad más amplio para Michoacán. En Uruapan, por ejemplo, ya fueron entregadas y se encuentran en operación las primeras 80 unidades nuevas destinadas a colectivos del transporte urbano, con una inversión de 85 millones de pesos.
El reto para Morelia será que la renovación de unidades se traduzca no solo en una flota más limpia, sino en un servicio capaz de ofrecer mejores condiciones de viaje, mayor confiabilidad y una respuesta acorde con las necesidades de una ciudad que busca transformar su movilidad.



































