
ESCRITO POR: Cristela Gutiérrez / redaccion@pasajero7.com.mx
Con la creación de la Agencia de Movilidad del Estado de Aguascalientes (AMOVEA), la operación directa de una nueva flota de autobuses, una inversión cercana a los mil millones de pesos y la puesta en marcha Gigavía, el gobierno estatal apuesta por un cambio de paradigma que busca reducir los tiempos de espera, recuperar usuarios y convertir al transporte público en el eje de la movilidad metropolitana.
A finales del 2025 se aprobó la creación de la AMOVEA, como un organismo público descentralizado con autonomía de gestión y patrimonio propio, lo que marcó el inicio de un modelo en el que el estado deja de ser únicamente regulador para convertirse también en operador de una parte del sistema de transporte colectivo urbano. La apuesta rompe con el esquema tradicional donde la prestación del servicio recaía exclusivamente en concesionarios y abre paso a un modelo de gestión compartida que busca responder con mayor rapidez a las necesidades de la población.

Para Ricardo Serrano Rangel, director general de la AMOVEA, el objetivo no consiste únicamente en fortalecer la capacidad institucional del gobierno, sino en colocar al usuario en el centro de las decisiones. La estrategia contempla la incorporación de 148 nuevos autobuses, la construcción del primer corredor con carril exclusivo del estado, una red de paraderos inteligentes, nuevas terminales de operación y una inversión sin precedentes para consolidar un sistema de transporte más eficiente, accesible y competitivo frente al automóvil particular.
En entrevista con Pasajero7, Serrano Rangel sostiene que el proyecto representa una transformación profunda del modelo de movilidad de Aguascalientes, al integrar infraestructura, tecnología, operación, regulación y planeación bajo una misma visión de política pública.
Modernización del sistema. En este mes de agosto comenzarán a circular los primeros 100 de los 148 nuevos autobuses que adquirirá el estado, mientras avanza la construcción de la Gigavía, el primer corredor con carril exclusivo para transporte público en la entidad.
Del papel regulador a la operación directa del transporte
La transformación comenzó con la entrada en vigor de la nueva Ley de Movilidad y Seguridad Vial del Estado de Aguascalientes, publicada en diciembre pasado y armonizada con la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial. Más allá de la actualización jurídica, la legislación abrió la puerta a la creación de la AMOVEA como un organismo público descentralizado con mayores capacidades administrativas, financieras y operativas.

El funcionario enfatiza que el propósito no es sustituir a los actuales concesionarios, sino construir un esquema de colaboración donde ambos modelos puedan coexistir y complementarse, iniciando con algunas rutas.
La diferencia radica en que, por primera vez, el gobierno contará con capacidad para intervenir directamente en la operación cuando las condiciones del servicio así lo requieran, incorporando nuevas unidades, personal propio, infraestructura de apoyo y un sistema de gestión independiente.
Movilidad integral. La estrategia incorpora la regulación de taxis, plataformas, grúas y micromovilidad, además del impulso a la bicicleta pública y la movilidad activa, con el objetivo de recuperar usuarios y consolidar un sistema más seguro, eficiente y sustentable.

El nuevo esquema también retoma experiencias internacionales observadas por el propio Serrano Rangel durante su etapa al frente de la Asociación Mexicana de Autoridades de Movilidad (AMAM), particularmente modelos implementados en Colombia donde la inversión en infraestructura y flota puede provenir del sector público, mientras que la operación se distribuye entre distintos actores especializados.
“Lo importante”, resume, “es que exista capacidad para responder rápidamente a las necesidades de movilidad de la población”.
Una nueva flota para recuperar usuarios y cambiar la experiencia del viaje
La expresión más visible de este cambio llegará durante este mes de agosto, cuando entren en operación los primeros 100 autobuses adquiridos por el Gobierno del Estado como parte de una flota total de 148 unidades.
Se trata de uno de los procesos de renovación más importantes emprendidos por una entidad federativa en los últimos años y que combina tecnologías de bajas emisiones con un nuevo modelo operativo bajo responsabilidad estatal.
Los primeros vehículos corresponden a unidades híbridas y de gas natural comprimido, mientras que una segunda etapa incorporará autobuses totalmente eléctricos, incluidos ocho vehículos articulados de 18 metros destinados a operar sobre la futura Gigavía.


El sistema moviliza alrededor de 185 mil viajes diarios mediante una red de 48 rutas urbanas. Sin embargo, el tiempo promedio de espera oscila entre 35 y 39 minutos, una situación que el gobierno pretende modificar con la incorporación de la nueva flota.
La meta es reducir ese indicador hasta un promedio cercano a 20 o 22 minutos, además de disminuir la saturación en las rutas con mayor demanda y redistribuir la oferta hacia corredores donde actualmente la disponibilidad de unidades resulta insuficiente.
Uno de los principales beneficiarios será el sector oriente de la capital, donde habita más de medio millón de personas y donde se concentra buena parte de la demanda del sistema de transporte.
Precisamente allí operará la Ruta 50, el corredor que concentra alrededor del 22 por ciento de todos los usuarios del transporte colectivo y que será el primero en evolucionar hacia un sistema de carril exclusivo.
La obra contempla un corredor confinado de aproximadamente 64 kilómetros sobre el tercer anillo periférico, con infraestructura especializada para autobuses articulados y prioridad operacional que permitirá incrementar la velocidad comercial y ofrecer recorridos más confiables.
Aunque la infraestructura estará concluida entre finales de este año y principios del siguiente, los nuevos autobuses comenzarán a circular desde este mes de agosto para fortalecer las rutas del oriente de la ciudad mientras avanza la construcción del corredor.
Inversión sin precedentes. El gobierno estatal destina cerca de mil millones de pesos al fortalecimiento del transporte colectivo urbano y alrededor de tres mil millones de pesos en infraestructura de movilidad durante 2026.
La modernización también llegará a la infraestructura de espera
Como parte del proyecto serán instalados 120 paraderos inteligentes, equipados con internet gratuito, pantallas de información en tiempo real, videovigilancia conectada al C5, botones de alerta y sistemas que permitirán conocer con precisión la ubicación de cada unidad antes de su llegada.
Para Serrano Rangel, la incorporación de esta tecnología representa un cambio profundo en la manera de entender el transporte público, ya que la competitividad del sistema no dependerá únicamente de contar con autobuses nuevos, sino de ofrecer certidumbre, seguridad y mejores condiciones de viaje.
Lo que buscamos es que el transporte público deje de ser una alternativa de última opción y se convierta en una opción deseable para la ciudadanía. Si logramos disminuir los tiempos de espera, ofrecer viajes más cómodos, brindar información en tiempo real y garantizar un servicio eficiente, estaremos dando pasos firmes para recuperar usuarios y fortalecer un modelo de movilidad mucho más sustentable para Aguascalientes.”
Con esta estrategia, Aguascalientes no solo incrementará su flota sino modernizará parte de su infraestructura. El estado ensaya un nuevo modelo de gobernanza del transporte público que apuesta por una mayor participación gubernamental en la operación del sistema, con la expectativa de que esa capacidad de gestión permita acelerar las decisiones, elevar la calidad del servicio y responder a un fenómeno que hoy enfrentan prácticamente todas las ciudades mexicanas: recuperar la confianza de los ciudadanos en el transporte colectivo.

Apuesta por la movilidad integral y por recuperar usuarios
La visión de la AMOVEA parte de que la movilidad debe entenderse como un ecosistema donde conviven distintos modos de transporte bajo reglas claras, con infraestructura suficiente y con el usuario como eje de la política pública.
Por ello, la agencia asumió recientemente la regulación de las grúas, estableciendo criterios sobre tarifas, clasificación de unidades y condiciones para la prestación del servicio. Al mismo tiempo, supervisa el funcionamiento de cerca de 4 mil 500 taxis, 490 unidades de transporte suburbano, las plataformas digitales autorizadas —Uber, DiDi y Volt—, además del transporte escolar, de personal y de carga ligera.
Lo que hemos buscado como agencia es mejorar el transporte colectivo urbano, ordenar todas las modalidades de transporte y ofrecer alternativas para que las personas puedan moverse de forma segura y eficiente. Regular significa darle certeza al usuario: saber quién presta el servicio, en qué condiciones lo hace y que exista transparencia en cada modalidad. La movilidad ya no puede verse únicamente desde los autobuses; tiene que entenderse como un sistema donde conviven taxis, plataformas, bicicletas, transporte suburbano y movilidad activa”, expresa Serrano Rangel.
Bajo esa misma lógica, el estado trabaja en la reactivación de un sistema de bicicleta pública que comenzaría a operar este mismo año, acompañado por una red de cicloestacionamientos, módulos de autoservicio para ciclistas y el fortalecimiento de la infraestructura ciclista existente, que actualmente supera los 125 kilómetros. A ello se suma la regulación de scooters, bicicletas eléctricas y motocicletas, con el propósito de integrar estos modos a una estrategia de movilidad más segura.
Sin embargo, para el director de la AMOVEA el mayor desafío será convencer a la población de que el transporte público puede convertirse nuevamente en la mejor alternativa para desplazarse.
El funcionario reconoce que Aguascalientes enfrenta los mismos desafíos que viven otras ciudades mexicanas: un crecimiento demográfico sostenido, una mayor motorización y el aumento en el uso del automóvil y la motocicleta. No obstante, considera que la respuesta no debe ser competir contra esas modalidades, sino ofrecer un transporte público suficientemente atractivo para que las personas decidan utilizarlo por convicción y no por necesidad.
La transformación consiste en cambiar la forma de hacer las cosas. Vamos a coproducir el servicio entre el gobierno y los concesionarios, con mayor capacidad de respuesta y una visión de largo plazo. El reto financiero siempre estará presente, pero hoy existe la convicción de que la movilidad debe ser una prioridad de gobierno. Si logramos que el transporte público sea más ágil, seguro, accesible y confiable, la gente volverá a usarlo. Ese es el verdadero objetivo: construir un sistema que garantice el derecho a la ciudad, reduzca la dependencia del automóvil y ofrezca mejores oportunidades de movilidad para todos.”
El éxito del proyecto, sin embargo, se medirá en un indicador mucho más sencillo que cualquier inversión o infraestructura: que cada vez más personas decidan dejar su vehículo en casa y vuelvan a confiar en el transporte colectivo.

































