
Por Katya Rodríguez Fedenaje
En cinco meses colocarán cámaras de videovigilancia, sistemas de GPS y botón de pánico en 16,000 unidades de transporte concesionado de la Ciudad de México con el fin de reducir los índices delictivos.
El proyecto “Monitoreo Integral y Seguridad del Transporte Público”, tendrá una inversión de 313 millones de pesos, con los cuales también se podrá estos sistemas de vigilancia a 2,000 unidades de corredores alimentadores, a 800 de la Red de Transporte de Pasajeros (RTP) y 200 trolebuses.
“En este programa el objetivo es el transporte seguro, erradicar el delito en el transporte público y mejorar el servicio. Esto no es solamente para saber dónde está cada microbús, esto le sirve también al concesionario para generar sus propias estrategias que le permitan mayor eficiencia”, declaró la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum.
Pavel Sosa, titular del Órgano Regulador del Transporte, quien estará, a cargo del proyecto mencionó que es el programa “más grande de América Latina de monitoreo y rastreo” y estará listo para diciembre de este año. Agregó que es de gran relevancia ya que la derrama económica del sector de transporte concesionado se estima en 19, 000 millones de pesos anuales.
El proyecto, tiene tres objetivos: mejoramiento de la seguridad vial; integrar las unidades con el C5, transferir la información a la Secretaría de Seguridad Ciudadana y la Procuraduría; y el conteo de pasajeros para conocer las demandas específicas de los usuarios en el transporte público.
El proyecto también contempla un centro de monitoreo, un centro de datos con la finalidad de contar con una aplicación para que los más de nueve millones de usuarios del transporte concesionado puedan apretar el botón de pánico desde su celular.
Ya vigilan a unidades
Pavel Sosa anunció que el programa ya comenzó y se han instalado los dispositivos de seguridad a 513 unidades.
Entre ellos a 170 microbuses, 98 vagonetas y combis, 38 autobuses largos y 208 autobuses cortos.
En Iztapalapa tendrán pantallas
Clara Brugada, alcaldesa de Iztapalapa, indicó que en su demarcación las unidades de transporte concesionado contarán con pantallas para que los usuarios vean en tiempo real que sucede en el vehículo.
“El robo abordo del transporte público es uno de los delitos de alto impacto que más creció en los últimos años pero en Iztapalapa a los habitantes de la periferia que no tiene cerca el Metro se han enfrentado más a esta situación”, dijo.




































