Al concluir su gestión Miguel Ángel Mancera como jefe de Gobierno de la Ciudad de México, dejó pendiente de cumplir algunos compromisos propuestos en materia de transporte y movilidad, uno de ellos es el Corredor Verde Eje 8 Sur; con la entrada de la nueva administración, ese proyecto que prometía grandes beneficios ambientales y de movilidad para al menos 185 mil usuarios diarios, se ha diluido.
EL INICIO
El proyecto presentado en 2016, contemplaba que la Ciudad de México contase con un corredor ecológico en el Eje 8 Sur, con circulación de autobuses eléctricos. Para su fase de estudio, la capital del país obtuvo un millón de dólares por parte del C-40, un grupo de liderazgo ambiental constituido por ciudades que consideran al cambio climático como el gran desafío.
El proyecto que fue coordinado principalmente desde la de Secretaría de Movilidad, estaba previsto para arrancar operaciones en el año 2017 con los fondos otorgados por el C-40. En este sentido, la administración capitalina tenía que haber desarrollado un proyecto que contemplaría “la adquisición de una flota de por lo menos 100 autobuses eléctricos. Con el apoyo de la Plataforma de Financiamiento del C-40 (CFF, por sus siglas en inglés), se mejorarán los aspectos técnicos y financieros del proyecto para alcanzar un estándar internacional, lo que atraerá mayor financiamiento”.
Es a partir del fondeo que las autoridades iniciaron la fase de viabilidad del corredor que comprendía una extensión de 22 kilómetros.
BENEFICIOS
Según las autoridades locales, con el corredor eléctrico cero emisiones, serían beneficiados al menos 185 mil usuarios diariamente mediante el funcionamiento de 100 unidades eléctricas que correrían a lo largo de 22 kilómetros (tramo Mixcoac-Iztapalapa) con un espacio confinado para las bicicletas. Abarcaría 52 colonias, de las cuales 30 están circunscritas a la alcaldía Iztapalapa, 17 en la demarcación Benito Juárez y 5 en Coyoacán. Entre otros puntos a favor, cabe mencionar:
- Mejoramiento de la vialidad (intervención de cruces, banquetas y calzadas)
- Reducción del ruido.
- Reducción de emisiones contaminantes.
- Interacción entre distintos modos de transporte.
- Uso de unidades de transporte público amigables
- con el medio ambiente
- Aportación de la CDMX en los compromisos firmados internacionalmente para reducir emisiones
- contaminantes que fomentan el cambio climático.
- Desincentivar uso del automóvil.
En su momento, la Secretaría del Medio Ambiente de la CDMX, detalló que el corredor contribuiría en la implementación del Programa de Acción Climática de la Ciudad de México 2014-2020, que propone acciones encaminadas a disminuir mediante diversas acciones, los riesgos ambientales, sociales y económicos derivados del cambio climático.
Las diferentes marcas de autobuses interesadas en participar, coincidieron en que con las unidades adecuadas era posible reducir en un 90 por ciento las emisiones contaminantes; lo que equivaldría a aproximadamente 90 toneladas al año, y el ahorro de 15 mil litros de combustible.
A través de sus redes sociales, Laura Ballesteros Mancilla, principal impulsora de la obra, expresó “en CDMX se plantea que el Eje 8 sea un corredor cero emisiones, con autobuses no contaminantes (eléctricos), sustituyendo camiones y microbuses. El proyecto técnico está en proceso de construcción con apoyo de la red de ciudades C40 Cities”.
Al destacar la importancia de un proyecto como éste, dijo que “este corredor marcará un antes y un después en la movilidad de la ciudad, cambiando un paradigma, utilizando recursos sustentables como autobuses eléctricos para este sistema”.
NUEVA ADMINISTRACIÓN NO CONTEMPLA EL CORREDOR
Al tomar protesta como jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo, destacó algunas acciones que habría de implementar en favor del transporte público y la movilidad, entre ellas: La utilización de sistemas GPS en el transporte público, prepago único en el transporte, modernización y repotenciación del Metro y transportes eléctricos mediante la adquisición de al menos mil trolebuses, ampliación y mejoramiento de la Línea 5 del Metrobús, construcción de los sistemas Cablebús y ampliación del kilometraje de ciclovías en la CDMX.
En el mensaje que fuera emitido en el Teatro de la Ciudad, donde se dieron a conocer estas acciones y otras para la ciudad, no fue mencionado el proyecto del Eje 8 que heredó de la anterior administración a cargo de Miguel Ángel Mancera.
Tiempo después, al presentar su informe en el contexto de los 200 días de su gestión, en el rubro de movilidad, la titular del gobierno de la ciudad, en un mensaje con duración de más de hora y media, no señaló punto alguno referente al corredor del sur de la Ciudad de México; entre otras acciones, resaltó la compra de unidades para el sistema RTP, la rehabilitación de 20 trenes del Metro y la renovación de la carpeta asfáltica de vías primarias, pero ni una palabra del corredor.
En cambio, Sheinbaum dio a conocer en mayo, que se plantea la operación de un trolebús elevado en Iztapalapa; de este modo señaló “vamos a hacer trolebús elevado sobre Ermita que tendrá un recorrido de 8 kilómetros, (es) un sistema eléctrico que por la cantidad de pasajeros, cerca de 130 mil diarios, no es necesario un Metro, ya se hacen todas las preparaciones para la licitación de la obra civil. Este año estaría el proyecto y el próximo la construcción y sobre ese espacio irían trolebuses eléctricos; se está analizando cuántas paradas van a tener y estamos considerando disminuir el número de concesiones”.
Actualmente ya se prepara la licitación para la obra civil, por lo que se espera que el próximo año se inicie la construcción del segundo piso de uso exclusivo para el trolebús que ‘puede alcanzar velocidades importantes, refirió Sheinbaum’.
UN PROYECTO DILUIDO
En entrevista Alejandro Palmerin, quien en su momento formó parte del grupo multidisciplinario que participó en el análisis del proyecto, como Jefe de Estudios Metropolitanos de la Secretaría de Movilidad, indicó que solo fue posible realizar los estudios de factibilidad con la aportación que emitió el C-40.
Derivado del dinero que se recibió, fue posible obtener alrededor de 6 o 7 documentos que se encuentran disponibles para consulta sobre la factibilidad de la obra, y consideró que el proyecto se ha diluido.
“Recientemente anunciaron que funcionaria una especie de trolebús elevado en un tramo que ya había sido considerado y analizado en los estudios de factibilidad del corredor Eje 8; mientras no pasemos de la fase de los estudios a un proyecto ejecutivo, nos quedamos exactamente igual, no podemos asegurar que realmente va a materializarse este corredor”.
Consideró que se han tomado decisiones simples para no continuar con un proyecto promovido por la pasada administración.
“Simplemente ignorar lo que ya se había realizado, lo que se hizo en la administración pasada, es un estudio completo y con validez internacional. El tema es más político que técnico o de limitaciones, parece que no hay voluntad de darle continuidad a la obra, o más bien se busca sustituir el proyecto con obras como el trolebús elevado”.
A decir de Alejandro Palmerin, con las decisiones de la actual administración, México ha quedado mal con organismos internacionales.
“Los del grupo C40 colaboraron financieramente y con personal técnico y especializado, sin embargo no hubo continuación. Quizá si va a avanzar va a ser de otra forma, quizá a través de la propuesta del trolebús elevado”.
Ahora como consultor externo opina que hay muchas complicaciones políticas que no han permitido que el proyecto pueda fluir de la manera como se tenía planeado; agregó que el corredor representaría una importante acción a favor de la movilidad y para los habitantes de la Ciudad de México.
Por su parte el especialista en temas ambientales, Marco Hernández, expresó que cualquier acción que sea encaminada a reducir contaminantes, contar con un óptimo sistema de transporte y lograr los objetivos en materia de cambio climático, debe ser bien recibido y no desestimado.
En este sentido, apuntó que si bien se están haciendo tareas en favor del medio ambiente, a nuestro país le falta un largo camino que recorrer; aunque prefirió no referirse al tema del Corredor Eje 8, señaló que la apuesta debe ser por un transporte sostenible que nos permita estar a la altura de cualquier otro país.
“Hoy el reto de las naciones es el cambio climático, el futuro ya nos alcanzó y si no tejemos acciones reales desde ahora, en un camino cercano ya se estará lamentando”, compartió en entrevista.


































