Desde el pasado fin desta semana, la Ciudad de México vive una de sus peores contingencias ambientales después de 14 años, provocando que la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe) de la Ciudad de México, aplicará la Fase 1 de Contingencia Ambiental por Ozono, para contrarrestar la mala calidad de aire.
Ante esta situación, se tomaron medidas en las que limitan el uso del vehículo particular, exhortando el uso de transporte público mediante una gratuidad temporal, así como invitar a usar la bicicleta como medio de movilidad.
En el caso de la bicicleta, se contraponen las ideas de si es recomendable su uso por la partículas contaminantes que pudieran provocar riesgos de enfermedades respiratorias, sin embargo, es una de las opciones más claras que tenemos para contrarrestar esta situación.
Areli Carreón, coordinadora de políticas públicas de Bicitekas, señala que las partículas suspendidas en el aire, son tan pequeñas que no hay nada que evite que las respiremos: “Las partículas son más pequeñas de 0.5 micras y de 0.10 micras y no hay nada que las detenga, ni máscaras, ni tapabocas”. Así mismo destacó que el 37 por ciento de todas las emisiones contaminantes de la Ciudad de México provienen de autos particulares, “es la principal fuente de contaminación en la Ciudad de México”.
Y en referente al uso de la bicicleta como medio de transporte en esta situación, la experta refiere que en la medida que se realiza ejercicio, se corre un riesgo mayor a que estas partículas entren al sistema respiratorio y una exposición prolongada puede producir graves efectos en la salud, pero eso no impide recurrir a este recurso para disminuir las emisiones contaminantes.
“Con esta contingencia, la gente prefiere usar el auto porque no pueden realizar actividad física, entonces, en vez de enfrentar el problema, nos hacemos parte de”.
La activista destaca que como sociedad, tenemos la responsabilidad de actuar ante estas contingencias ambientales, “nosotros los ciudadanos somos parte del problema y podemos ser parte de la solución”.
De acuerdo con Areli Carreón, la única manera que vamos a tener aire limpio y no solo eso, sino movilidad segura, sustentable, eficiente es usando el transporte público y los medios no motorizados y disminuyendo el auto privado.
Entre otras recomendaciones, expuso que para tener un viaje menos tóxico en bicicleta, es procurar circular por avenidas con tráfico menos pesado; por calles secundarias; circular a un paso lo más tranquilo posible; sin agitar ni aumentar el pulso cardiaco, preparando con anticipación la salida, “todo es contribuye a que puedas hacerlo sin mayores conflictos, y terminar lo antes posible esta situación de contingencia”.




































