La movilidad de Monterrey exige rediseñar rutas del transporte público - Pasajero7

La movilidad de Monterrey exige rediseñar rutas del transporte público

Transporte-Monterrey

 

 

 

La creciente congestión vial que afecta diariamente a millones de habitantes de la zona metropolitana de Monterrey requiere soluciones estructurales que vayan más allá de la renovación de flota. Para especialistas en movilidad, el reto principal radica en replantear la manera en que opera el sistema de transporte público y adecuarlo a las nuevas dinámicas urbanas de una metrópoli que ha expandido aceleradamente sus límites territoriales durante las últimas décadas.

Jorge Moreno, profesor e investigador en Economía de la Universidad Autónoma de Nuevo León, consideró que la inversión destinada a la adquisición de miles de nuevas unidades representa un esfuerzo relevante, pero insuficiente si no viene acompañada de una profunda reingeniería de rutas y servicios. Según explicó, la prioridad debe centrarse en construir una red más eficiente, capaz de reducir tiempos de traslado, mejorar las conexiones entre municipios y ofrecer información confiable en tiempo real para los usuarios.

“Se tiene que repensar la política de transporte, ir más allá de las buenas intenciones y aterrizar esta compra de nuevas unidades de la mano del diseño de rutas más eficientes con tiempos de traslado, con mapas que muestren, como en las grandes ciudades, en tiempo real los recorridos de los autobuses”, señaló el académico.

El especialista destacó que, antes de continuar ampliando la flota, resulta indispensable analizar si las más de 4 mil unidades incorporadas recientemente están siendo aprovechadas de manera óptima y si existe una adecuada coordinación entre corredores, rutas alimentadoras y sistemas masivos. De lo contrario, advirtió, el aumento de vehículos podría tener un impacto limitado sobre los problemas de movilidad que enfrenta la región.

Entre los factores que explican el deterioro de las condiciones de desplazamiento se encuentra la expansión de la mancha urbana hacia municipios periféricos como García, Juárez y Apodaca, mientras que gran parte de los empleos, centros educativos y servicios continúan concentrados en zonas centrales. Esta configuración obliga a miles de personas a realizar largos recorridos diarios, elevando la presión sobre la infraestructura vial y el transporte colectivo.

A ello se suma un déficit histórico en la expansión del transporte masivo, que no logró acompañar el crecimiento demográfico de la metrópoli. La insuficiente cobertura de rutas y líneas de alta capacidad impulsó durante años el uso del automóvil particular, fenómeno que hoy se refleja en una de las tasas de motorización más elevadas de América Latina y en la saturación permanente de corredores estratégicos como Gonzalitos, Constitución y Paseo de los Leones.

Además, la relevancia industrial de Monterrey y el crecimiento asociado al nearshoring han incrementado significativamente la circulación de vehículos de carga pesada, generando una competencia constante por el espacio vial y profundizando los cuellos de botella en accesos y corredores metropolitanos.

Para especialistas en movilidad, el desafío ya no consiste únicamente en incorporar más vehículos al sistema, sino en desarrollar una estrategia integral que combine planeación urbana, integración modal, tecnología de información y una gestión eficiente de la red de transporte para ofrecer alternativas reales al uso del automóvil y recuperar la competitividad de la movilidad metropolitana.




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *