Aguascalientes certificará 48 rutas para reorganizar el transporte y atender a 180 mil pasajeros diarios - Pasajero7

Aguascalientes certificará 48 rutas para reorganizar el transporte y atender a 180 mil pasajeros diarios

Transporte Aguascalientes

 

 

 

 

En Aguascalientes, la discusión sobre el transporte público comienza a desplazarse de la cantidad de unidades hacia una pregunta más concreta: ¿están circulando los autobuses adecuados, en las rutas y horarios donde realmente se necesitan?

Con esa premisa, el sistema estatal inició la certificación de sus 48 rutas, un proceso que deberá concluir en octubre y que pretende reorganizar la operación para atender una demanda estimada de 180 mil pasajeros diarios.

El proyecto está siendo coordinado por la Agencia de Movilidad del Estado y contempla una revisión integral de las condiciones con las que operan las rutas, desde el estado mecánico de los autobuses hasta la incorporación de tecnología y la disponibilidad de unidades.

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Ricardo Serrano Rangel, director de la Agencia de Movilidad del Estado, señaló que el acuerdo establecido con la empresa concesionaria fija octubre como fecha límite para que todas las rutas alcancen los estándares establecidos.

El proceso ya comenzó a mostrar resultados en la zona de Villa Montaña. Las rutas 23, 30 y 34 fueron las primeras en completar la certificación y, a casi dos meses de operar bajo el nuevo esquema, reportan un incremento de 100 % en la atención de pasajeros.

La experiencia de estas tres rutas servirá como referencia para la siguiente etapa. En las próximas semanas está prevista la incorporación de la ruta 9, mientras que las rutas 46 y 47 serán reforzadas para responder a una mayor demanda.

La certificación no se limita a revisar si un autobús puede continuar circulando. El modelo establece condiciones específicas para la operación: las unidades deben encontrarse en óptimas condiciones mecánicas y contar con validadores de pago, cámaras de videovigilancia, botones de alerta y barras contadoras.

Esta última tecnología adquiere relevancia porque permite conocer con mayor precisión cuántas personas utilizan cada recorrido y en qué momentos, información que puede utilizarse para ajustar la oferta de servicio.

El proyecto también contempla ampliar los puntos donde los usuarios pueden realizar recargas de sus tarjetas de transporte, mientras que para los operadores se plantea un esquema salarial diferenciado.

La medida busca atacar otro problema que suele afectar la regularidad del transporte: la rotación de conductores. Mantener una plantilla más estable forma parte del modelo diseñado por las autoridades para reducir interrupciones y sostener la frecuencia de las rutas.

La meta es llegar a una flota mínima de 550 autobuses certificados. Para alcanzar esa cobertura, Aguascalientes contempla incorporar 148 unidades nuevas, equipadas con condiciones de accesibilidad universal.

Con esta incorporación, el estado también pretende superar el mínimo de 10 % de unidades accesibles establecido por la legislación local, lo que supone que la renovación de la flota tendrá un componente adicional al de la capacidad operativa.

La llegada de los nuevos autobuses permitirá, además, liberar unidades actualmente destinadas a otros recorridos y reasignarlas a corredores donde la demanda es mayor.

Entre las rutas identificadas para recibir este refuerzo están la 9, 11, 18, 20, 37, 40, 46 y 47, particularmente durante los periodos de mayor concentración de viajes.

Esos picos están asociados principalmente con los desplazamientos escolares, laborales y comerciales, tres de los patrones que determinan buena parte de la demanda cotidiana del transporte urbano.

La estrategia plantea así una transformación que va más allá de renovar autobuses. La certificación pretende convertir la información obtenida de cada ruta en una herramienta para decidir dónde colocar las unidades, cuándo incrementar la oferta y qué recorridos requieren mayor capacidad.

El desafío estará en que el proceso no termine con una flota renovada y rutas certificadas, sino que la información generada permita ajustar de manera permanente la operación a los cambios en la demanda.

Para un sistema que moviliza diariamente a 180 mil personas, esa diferencia es sustancial: no se trata únicamente de tener más autobuses, sino de conseguir que los autobuses disponibles estén donde los pasajeros los necesitan y cuando los necesitan.




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