Electrificar el transporte público generaría mayores beneficios sociales que impulsar el auto eléctrico: UNAM - Pasajero7

Electrificar el transporte público generaría mayores beneficios sociales que impulsar el auto eléctrico: UNAM

ZB83-ciudades-que-usan-transporte-publico-electrico-beneficios-portada-convertido-de-webp (1)

 

En México la electromovilidad va acelerando el paso en el nicho de autos particulares, pero especialistas de la UNAM consideran que el verdadero potencial de esta transformación se encuentra en el transporte público. Desde la perspectiva de investigadores universitarios, electrificar autobuses, trolebuses y sistemas masivos de transporte podría generar beneficios ambientales, económicos y sociales mucho mayores que aquellos derivados de la sustitución individual de vehículos privados.

De acuerdo con académicos de distintas entidades universitarias, el desafío no consiste únicamente en cambiar motores de combustión por tecnologías eléctricas, sino en aprovechar la transición energética para construir sistemas de movilidad más eficientes, accesibles y mejor integrados. La contaminación atmosférica, la dependencia de combustibles importados y el crecimiento de las ciudades han colocado al transporte público en el centro de la discusión sobre el futuro de la movilidad urbana.

Te recomendamos leer:  Congreso de Colima frena nuevos cobros al transporte y rechaza reforma hacendaria en materia de movilidad

David Bonilla Vargas, investigador del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, señala que la electrificación del transporte colectivo puede traducirse en beneficios directos para la población, particularmente para los sectores de menores ingresos. “Para la gente de bajos ingresos el transporte eléctrico tiene beneficios económicos porque las tarifas pueden ser más bajas. Además, sistemas como los trolebuses ofrecen mejores condiciones de seguridad y calidad para los usuarios”, explica.

Los especialistas sostienen que las ventajas van más allá de la reducción de emisiones contaminantes. Un transporte público más eficiente puede disminuir tiempos de traslado, mejorar la productividad laboral, reducir los niveles de estrés y elevar la calidad de vida de millones de personas que diariamente invierten varias horas en desplazarse entre sus hogares y centros de trabajo o estudio.

Sin embargo, los investigadores advierten que la electromovilidad no puede entenderse únicamente como una decisión tecnológica. La incorporación de autobuses o corredores eléctricos requiere infraestructura de recarga, mantenimiento especializado, planeación energética y mecanismos de financiamiento que permitan sostener la transición en el largo plazo. “No basta con introducir vehículos eléctricos; también se necesita una mejor organización del sistema, coordinación entre operadores y una estrategia integral de movilidad”, plantea Bonilla Vargas.

Desde la visión de la UNAM, otro de los grandes retos consiste en construir redes de transporte verdaderamente integradas. Actualmente, millones de usuarios deben combinar distintos modos de transporte para completar sus viajes, pero la falta de coordinación entre sistemas limita las posibilidades de una movilidad más eficiente. La integración con la bicicleta, la micromovilidad y los servicios de alimentación hacia corredores masivos son aspectos que, según los especialistas, continúan siendo una asignatura pendiente en muchas ciudades mexicanas.

Los avances observados en años recientes, como la expansión de corredores de trolebuses y la incorporación de unidades eléctricas en distintos sistemas de transporte, representan pasos importantes, pero todavía insuficientes frente a la magnitud del desafío. Para los investigadores universitarios, la transición energética debe acelerarse si se pretende reducir la contaminación urbana y ofrecer alternativas atractivas que permitan disminuir la dependencia del automóvil y el crecimiento acelerado del uso de motocicletas.

“El problema del transporte va mucho más allá de la tecnología. Hay retos de financiamiento, gobernanza, regulación y coordinación entre actores públicos y privados. Se requiere una visión de largo plazo que permita modernizar el sistema y responder al crecimiento constante de las ciudades”, sostiene el académico.

En este contexto, los especialistas de la UNAM coinciden en que la electromovilidad representa una oportunidad para replantear el modelo de transporte urbano en México. No obstante, advierten que el éxito de esta transición dependerá de la capacidad de las autoridades para acompañar la innovación tecnológica con inversiones sostenidas, una mejor planeación y políticas públicas orientadas a fortalecer el transporte colectivo como eje central de la movilidad urbana.




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *