
El servicio de mototaxis se ha posicionado como un componente relevante de la micromovilidad en Mérida, particularmente en colonias, fraccionamientos y comisarías donde el transporte convencional resulta insuficiente. De acuerdo con la Agencia de Transporte de Yucatán (ATY), el número de unidades pasó de 1,240 en 2021 a cerca de 3,000 en 2026, lo que evidencia un crecimiento sostenido tanto en flota como en cobertura territorial.
Esta expansión también se refleja en el aumento del área de operación, que creció 58.60% entre 2005 y 2018, consolidando la presencia de mototaxis en diversos puntos del sur, oriente y poniente de la ciudad. El origen del servicio en la región se remonta a los años 80, con el tiempo, los operadores se organizaron en agrupaciones; para 2016 ya existían al menos nueve en Mérida, mientras que en años posteriores se sumaron sindicatos y federaciones que agrupan a cientos de conductores.
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Actualmente, organizaciones como la Unión de Mototaxistas de Yucatán y la Alianza de Mototaxistas Fundadores Organizados concentran una parte importante de los operadores, quienes brindan servicio de “última milla”, conectando a usuarios con vialidades principales y rutas de transporte público.
No obstante, el crecimiento del sector ha estado acompañado por la falta de regulación y la presencia de unidades “piratas”, lo que ha generado conflictos entre agrupaciones y desorden operativo. Líderes del sector advierten que este escenario ha contribuido a problemáticas en distintas zonas de la ciudad y municipios cercanos.
En este contexto, autoridades y representantes del gremio coinciden en la necesidad de implementar un proceso de regulación integral que permita ordenar el servicio, establecer reglas claras de operación y mejorar tanto la seguridad como las condiciones para usuarios y operadores.




































