La obesidad, además de ser un problema de salud pública, impacta directamente en la operación del transporte público, al reducir el espacio disponible, generar incomodidad y riesgos en horas pico.
Un servidor ha pasado 20 años de su vida luchando con la obesidad, y tengo que confesar que engordé de forma irresponsable. Con el paso de los años, ser más delgado ha sido todo un reto. Afortunadamente, hoy en día las cosas pintan bien y, eliminando las malas prácticas, junto con la mejora de los hábitos, poco a poco he podido ir controlando mi peso.
He aquí que, ahora, después de todo este tiempo, me he dado cuenta del grave problema: mi condición física provoca molestias a otros usuarios del transporte público, el deterioro de las unidades y hasta afecta la operación de la movilidad de mi ciudad, la CDMX.
Por el tema de la contingencia ambiental, la única opción rápida de movilidad es el Metro. Para un servidor, que vive en Iztapalapa, en la zona oriente de la metrópoli, al querer ingresar a las 8:00 horas a la Línea 8 rumbo al centro de la ciudad, me fue imposible en siete ocasiones. Esto no por la cantidad de personas que viajaban, sino por mi volumen. Nunca me había percatado del grave problema de ocupar demasiado espacio por mi físico.
Fue hasta que, después de 30 minutos, pasó un convoy y descendió una persona con un volumen corporal considerable, que pude ingresar; incluso quedó espacio para otras dos mujeres y un joven estudiante. Esto me hizo reflexionar durante todo el trayecto, hasta llegar a Bellas Artes, sobre esta problemática que no está en la agenda de la movilidad y sus efectos negativos en la operación y las unidades.
Y expongo lo siguiente: La obesidad es un problema de salud pública que, además de sus consecuencias médicas, está generando retos importantes en los sistemas de transporte público en México. Entre los principales problemas se encuentran la reducción del espacio disponible en los asientos y pasillos, lo que dificulta el acceso y la movilidad tanto para personas con obesidad como para otros usuarios. Esto puede provocar incomodidad, retrasos y hasta situaciones de riesgo durante el abordaje y descenso de las unidades. Si nos referimos a las horas de mayor afluencia, esto genera fallas en la operación, lo cual no debería ocurrir si, como población, cuidáramos más nuestra salud física, lo que daría como resultado personas más sanas.
Otra complicación relevante es el incremento en el desgaste de las unidades de transporte, ya que el sobrepeso constante puede afectar la vida útil de los asientos, las suspensiones, llantas, frenos, la resistencia de las estructuras y otros componentes mecánicos. Incluso el consumo de combustible se ve comprometido, lo cual se traduce en mayores costos de mantenimiento y, en consecuencia, en la posible alza de las tarifas para los usuarios. Aquí es importante hacer un alto, ya que no hay ninguna petición por parte de los transportistas u ofertantes que evidencie este daño a sus unidades, pues es un tema bastante delicado que podría derivar en acciones reprobables, sanciones o incluso exhibición pública.
Estas problemáticas requieren soluciones integrales que no caigan en prácticas discriminatorias, sino que promuevan la inclusión y el bienestar de todos.
Aquí lo que se requiere es atender este tema de forma seria y contundente por todos los actores: desde la población en general y especialistas, hasta transportistas, con el acompañamiento de todas las instituciones, desde salud, movilidad e infraestructura, así como aquellas con carácter jurídico para mediar y sancionar.
En cuanto a políticas públicas, hay muy poca consideración sobre la sustitución de unidades frente a los problemas y efectos derivados del volumen de las personas, y se limitan a tener en cuenta medidas como la ampliación de espacios en las unidades o diseños de asientos más amplios y resistentes, lo cual rompe ciertos patrones. Ejemplo de ello ha sido la adquisición de unidades de fabricación china, cuya configuración está diseñada para las necesidades de poblaciones asiáticas, generalmente de complexión más ligera. Es decir, fácilmente el espacio de una persona promedio en la Ciudad de México equivale al de dos de ellos. En este contexto, los pasillos de trolebuses y camiones de la Red de Transporte Público resultan estrechos e imposibles de transitar si hay otras personas viajando.
Así como la mejora en la accesibilidad para personas con movilidad reducida va siendo una realidad y ha permitido cambios muy positivos, es importante crear planes para resolver este grave problema de salud pública que también afecta la movilidad en las ciudades.
Por lo antes expuesto, es urgente tomar acciones contundentes, como campañas de prevención de la obesidad, incentivos para el uso de transporte activo (como la bicicleta) y la integración de criterios de salud en el diseño urbano. Esto deberá atenderse con claridad para evitar confrontaciones, desinformación y, sobre todo, que se utilice como pretexto para provocaciones de grupos que solo buscan protagonismo.
Quiero dejar claro que, a corto plazo, si hay voluntad de quienes dirigen y operan, es posible implementar adecuaciones en el mobiliario del transporte, generar cambios en futuras adquisiciones, capacitar al personal en atención incluyente y fortalecer la comunicación sobre el respeto a todos los usuarios.
De atenderse con extrema urgencia, será fundamental fomentar la colaboración entre los sectores de salud y transporte para identificar soluciones prácticas y sostenibles, así como crear una ruta con calendario para corregir este problema de salud pública y de movilidad que afecta directamente a la población en general.
Y el mejor eje será generar pláticas con la niñez y la juventud, ya que ellos se adaptan mejor a los cambios.
Mejor salud en las personas da mejor movilidad.
Se requiere una respuesta integral y no discriminatoria que combine políticas públicas, rediseño de unidades, educación en salud y movilidad, así como coordinación entre sectores para mejorar tanto la calidad de vida como la eficiencia del sistema de transporte.



































