
Para Antonio Diego González-Karg, CEO de Mutuo, si bien, los gobiernos se han dado a la tarea de renovar el transporte público, los apoyos para los transportistas no han sido suficientes; ya que aún no ha sido posible sustituir la totalidad de los vehículos cuyo periodo de vida en muchos casos ha sido rebasado, por lo que buscar una opción de financiamiento para la adquisición de vehículos con uso de GNV, es una de las soluciones.
“A través de la sustitución de unidades obsoletas con otro tipo de combustible, México continuará con sus compromisos para disminuir sus altos índices contaminantes que hoy se reflejan en el cambio climático. El mercado de transporte mexicano está evolucionando rápidamente a combustibles más limpios, impulsado por las iniciativas gubernamentales y soluciones que favorecen económicamente a los arrendatarios“.
El GNV, cuya utilización ha cobrado mayor fuerza, es un combustible fósil que se extrae del subsuelo compuesto fundamentalmente de metano que, comparado con otros hidrocarburos, posee menor relación de hidrógeno-carbón en su composición química; por lo que su combustión es más limpia y la que menos emisiones contaminantes libera al ambiente.



































