LA CIUDAD, asunto público de todas y todos - Pasajero7

LA CIUDAD, asunto público de todas y todos

PLANEACION URBANA

Escrito por: Francisco Campos / Arquitecto y especialista en Espacio Público por la UNAM

El concepto de urbanismo o planeación urbana como lo conocemos, es muy joven, data del siglo XIX, fue el arquitecto Ildefonso Cerda quien inauguró este campo como una disciplina formal, quien decía que las ciudades en el mundo debían de crecer a través de ensanches, tal cual como el proyecto que él mismo realizó en la ciudad de Barcelona que lleva este nombre; a este personaje se le atribuyen las bases teóricas y prácticas del urbanismo moderno, sin embargo, no quiere decir que nació en este momento la idea.

La planeación como idea data desde el origen de las contradicciones humanas, y se ve de manera más clara con el origen de las ciudades; ya los griegos, fenicios y egipcios utilizaban conceptos de planeación en el planteamiento y realización de las obras de infraestructura que requerían las personas para poder vivir en un “gran asentamiento” y claro, había responsables de estas obras, los que se encargaban de llevar a cabo las construcciones necesarias para poder hacer realidad la necesidad de asentarse en ciudades cada vez más grandes.

Fueron los Romanos en Roma quienes llevaron este concepto a otro nivel y quienes instauraron los conceptos de “ciudad y de ciudadanía”, también quienes realizaron grandes obras de infraestructura, tales como los acueductos y el drenaje, la cloaca máxima;  podemos decir que Roma es la ciudad en donde se plantea la manera de planear de una manera más seria, y también es la primera ciudad en donde se pagan impuestos con la clara idea de que la ciudadanía nace de un interés mutuo en donde el estado se constituye con la idea de salvaguardar a la ciudad y a sus ciudadanos, y que aquellos que paguen impuestos son parte de ella y  tienen acceso  y derecho a la seguridad y al bienestar que ofrece la ciudad como idea, como concepto y como territorio.

Hoy en día el concepto se ha diluido, claro, también por falta de gobernabilidad y de gobernanza, pues las ciudades que hoy tenemos en el mundo, pero sobre todo en el mundo en desarrollo como es México, se han convertido en territorios altamente urbanizados, pero que no necesariamente son ciudades, (Borja,2007); el crecimiento exponencial de la población a lo largo del siglo XX dejó estragos y retos que deben y merecen una atención inmediata, pues, en origen, el concepto de ciudad lo crearon los hombres para poder vivir mejor, y en aquellos territorios en donde la ciudad ya terminó, estamos muy lejos de los servicios, las infraestructuras y de los derechos que generan libertad y oportunidades dentro de la ciudad, (Françoise Choay,2009), es decir, la idea del reino de lo urbano y la muerte de la ciudad, es relativamente nueva, pero, no hemos como país ni como humanidad poder resolver los problemas que la ciudad moderna genera. Hoy en día, las acciones que se hacen dentro de las ciudades son intentos aislados, desconectados, difusos y frágiles y descoordinados.

¿Cómo podemos responder mejor al gran reto que implican las ciudades dentro de México?

El ser humano en general tiene una capacidad gigantesca para crear, es así que en algún momento de la historia creamos como especie la ciudad con el único objetivo de vivir mejor,  en conjunto participar y aportar para construir un territorio para todos, pero hoy en día el reto es tan grande y los involucrados son tantos que pareciera que cada uno de los especialistas trabaja por separado y con una agenda propia, lo cual deja acciones equivocadas que fallan en el objetivo original que es generar acciones que regulen y mejoren la vida de las personas, hoy en día, todas las acciones que se hagan como política pública deberían de estar encaminadas a dos cosas:

1. Reducir las desigualdades

2.Cuidar el medio ambiente

Si vemos la realidad, veremos que las ciudades son territorios desiguales y desconectados que no cuidan a las personas, en donde hay una movilidad frágil, espacios públicos desconectados y sin sentido, obras de infraestructura sin pies ni cabeza, que ante todo, simplemente se hacen por que tienen que hacerse, pero no con un sentido ni con coordinación; en México pareciera que los funcionarios públicos y los gobiernos dan por bien sentado o creen cumplir su deber por construir cosas, sin importar si están bien hechas o no, o si estas son en pro de cuidar y de mejorar la calidad de vida de la gente, que en principio es lo más importante.

¿Cómo es posible que sigamos gastando millones de pesos en construir segundos pisos, puentes peatonales, trolebuses elevados, banquetas sin pendientes adecuadas y con criterios de accesibilidad universal, que no plantemos árboles con una visión integral de política pública? Esto, considero tiene su respuesta en que se nos olvidó el fin verdadero de la ciudad, que es cuidar a las personas y que estas vivan mejor, por lo que tenemos que recuperarlo y además después de establecer qué ciudad queremos, planear más y construir menos, y asegurarnos que las acciones que hagamos tengan congruencia con este modelo, el modelo es recuperar la ciudad y eliminar la urbanización.

¿Cómo lo lograremos?

El fenómeno de la ciudad y los retos que de ella emanan, son gigantescos y no lograremos como sociedad resolverlos si no tenemos claro lo siguiente.

1. ¿Qué modelo de ciudad queremos?

Existen dos opciones, la ciudad desconectada, difusa e interminable; o la ciudad compacta eficiente, accesible, confortable y que cuide a las personas, creo que es esta última es la que deberíamos de tener.

2. ¿Quiénes la van a hacer y cómo?

En este sentido, es prioritario el entender que para lograr la ciudad que queremos tenemos que participar todas y todos, arquitectos, urbanistas, ingenieros de transporte, biólogos, economistas, ciudadanas y ciudadanos en general interesados en la cuestión, pues los retos son enormes, y al seguir haciendo acciones por separado, estamos desperdiciando y teniendo una visión sesgada de las problemáticas y además faltando al objetivo más importante de una ciudad que es una construcción para mejorar la vida de todos y de todas; el hacer acciones que sirvan sólo para moverse, solo para jugar, solo para estar, sin una visión más integral y más rica, lo cual podemos hacer por el conocimiento que tenemos hoy y que antes no teníamos, esta mal.

Es decir, el tener universidades que produzcan especialistas en los temas de ciudades y que estos no se comuniquen y hagan proyectos con un enfoque multidisciplinario, es un despropósito y una contradicción. Hace 100 años no teníamos idea de la técnica que se requería para tener calles y ciudades seguras, confortables, funcionales y humanas, hoy sí lo sabemos, y el no trabajar en conjunto con todas las ramas para crear ciudades verdaderamente ricas en este sentido es una falta a la ética de aquellos que se dicen expertos en ciudades y que siguen haciéndolas sin rigor, sin un propósito, solo haciendo cosas, tirando concreto porque sí, sin que estas acciones estén enfocadas en el bienestar del ser humano y en cuidar al planeta; tenemos que cambiar esta realidad y podemos hacerlo ¿Por qué no lo hacemos?