
La temporada de lluvias representa cada año uno de los principales desafíos para la operación del transporte público en Jalisco. Frente a este escenario, autoridades estatales y empresas transportistas acordaron reforzar las medidas de prevención y respuesta mediante la implementación de un Protocolo de Seguridad para Operadores de Transporte Público en casos de inundación en ruta, una herramienta que busca reducir riesgos, mejorar la toma de decisiones en situaciones críticas y proteger la integridad de pasajeros y conductores.
El documento fue resultado de un proceso de coordinación entre la Secretaría de Transporte, la Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos de Jalisco, el Escudo Urbano C5 Jalisco y representantes del sector transportista, quienes trabajaron en la construcción de criterios homologados para actuar ante fenómenos hidrometeorológicos que afectan la movilidad urbana.
Entre los aspectos más relevantes, el protocolo establece lineamientos para la identificación de riesgos, la evaluación de condiciones de operación y la actuación de los operadores cuando una unidad enfrenta acumulaciones de agua, vialidades anegadas o escenarios que comprometan la seguridad de las personas usuarias. Asimismo, contempla procedimientos específicos para la atención de emergencias, la comunicación con autoridades y la eventual evacuación de pasajeros cuando las condiciones así lo requieran.
“Se trata de contar con herramientas claras para que los operadores puedan identificar riesgos, tomar decisiones oportunas y actuar bajo criterios técnicos que prioricen en todo momento la seguridad de las personas usuarias. La prevención y la coordinación institucional son fundamentales para reducir incidentes durante la temporada de lluvias”, señalaron las autoridades participantes durante la presentación de las acciones.
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Como parte de la estrategia, a partir de esta semana comenzará un programa de capacitación dirigido a operadores, empresas concesionarias y personal de supervisión en distintas regiones del estado. El objetivo es fortalecer las capacidades operativas del sector y garantizar una respuesta más eficiente ante inundaciones, tormentas severas y otros eventos meteorológicos que puedan afectar el servicio.
El protocolo tendrá carácter obligatorio para operadores del transporte colectivo y de ruta, sistemas de transporte masivo, servicios metropolitanos y suburbanos, así como para personal adscrito a bases y centros de control operados por la Secretaría de Transporte.
Uno de los elementos centrales del documento es la identificación de 44 puntos con riesgo de inundación dentro del Área Metropolitana de Guadalajara, zonas donde históricamente se presentan afectaciones a la circulación durante lluvias intensas. Además, se incorporaron medidas preventivas para municipios como Zapotlán el Grande, Puerto Vallarta, Lagos de Moreno, Ocotlán y Tepatitlán de Morelos, con el propósito de fortalecer la seguridad operativa y la continuidad del servicio en distintas regiones de la entidad.



































