
Sobrecostos, desaparición de documentos, pagos realizados sin justificación, trabajos fuera de especificación y mal realizados, entregas de trabajos incompletos y mala administración de la obra, lo que provocó gastos no recuperables y financieros, son algunas de las irregularidades encontradas en la Línea 3 de Metrorrey, y que serán denunciadas ante la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción este martes 8 de febrero, así lo anunció, el secretario de Movilidad y Planeación Urbana de Nuevo León, Hernán Villarreal Rodríguez.
Durante el anunció recordó que el presupuesto inicial de infraestructura de la Línea 3 se presentó, por primera vez, en 2012, en el análisis costo beneficio ante la Unidad de Inversiones e infraestructura, el cuál era de un monto de 3,740 millones de pesos; sin embargo cuando la obra había iniciado, se realizó un ajuste en el costo de la infraestructura que alcanzó hasta 5,290 millones de pesos.
“En la administración pasada, de Jaime Rodríguez, en el 2016, el costo tuvo otro ajuste de hasta 6,903 millones de pesos y al cierre de la administración se tenían compromisos de pago por 7,378 millones de pesos y (tenemos) reclamos de las empresas contratadas, por 621 millones de pesos”, dijo el funcionario.
“Estas son las posibles irregularidades que vamos a denunciar, y será la Fiscalía la encargada de definir los posibles delitos o las responsabilidades, tanto de los funcionarios como de las empresas”, dijo Villarreal Rodríguez.
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¿Y los vagones?
Hernán Villarreal, a inicio del mes informó que detectaron irregularidades en el proceso de adjudicación directa en la adquisición y contratación del servicio de reacondicionamiento de los vagones alemanes para el Servicio de Transporte Colectivo de Metrorrey, de los cuales se han recibido 12 de los 24 que no son aptos para las instalaciones del Metrorrey y han tenido que acondicionarse; el costo de adquisición y acondicionamiento fue de 1,128 millones de pesos y se ha erogado el 90 por ciento.
“Los componentes críticos como motores y transmisiones no fueron renovados, tienen más de 40 años y tuvieron que ser adaptados para operar con el doble de corriente de alimentación”, dijo el funcionario estatal.


































