BITÁCORA DE TRASLADO: notas de movilidad - Pasajero7

BITÁCORA DE TRASLADO: notas de movilidad

PIRAMIDE INVERTIDAjpgReflexiones sobre la calle mientras nos movemos

(Nota cero, cero, cero, hasta que se te hinche el dedo por el scroll)

El tiempo de traslado de casa al trabajo o viceversa, representa en ocasiones un suplicio y en otros casos un respiro, una especie de paréntesis muerto en el día: minutos u horas perdidos en el tránsito, en la aglomeración del transporte público, en el andén o caminando hacia nuestro destino. Sin embargo, para quienes analizamos las ciudades, el trayecto es el laboratorio más vivo que existe. Este tiempo me permite preparar clases o repasar las mismas, y es donde advierto aspectos que dejé de lado y quise transmitir.

¡Hola!, te comparto que usaré este medio para generar una especie de bitácora o cuaderno de notas para robustecerlo con temas de transporte y movilidad.

Estas Notas de Movilidad nacen justamente ahí: en el tiempo de traslado (ya que me harté de dedicarlo al scroll y generar “phubbing” a todos los que comparten en algún momento mi cadena de viaje). Son reflexiones pensadas y redactadas en la ruta, observando la física, la ingeniería, la regulación y la conducta humana que interactúan en cada metro de calle.

Dicho lo anterior, considero que moverse en la ciudad no es solo un acto técnico de origen y destino; es la manifestación más directa de cómo nos organizamos como sociedad, y en ocasiones pone a prueba tus habilidades de supervivencia, – es en estas ocasiones que mentalmente mi traslado se acompaña de la canción Sabotage de Beastie Boys -. Bueno ya, me desvié. En este espacio compartiré apuntes metodológicos y de análisis sobre la vía pública: desde la física de los impactos hasta la ética del espacio peatonal y la irrupción de nuevos modos de transporte.

Te invito a acompañarme en esta bitácora de viaje. Si también pasas parte de tu día en el tránsito, tal vez estas notas te ayuden a mirar la calle con otros ojos.

¿Me acompañas?

Nota 1: La pirámide invertida de la movilidad

El Phubbing se desliza por la Pirámide Invertida de la Movilidad: ¿Por qué la masa y la velocidad dictan la jerarquía en la vía pública?

(Nota 1 Para tu desayuno)

He de reconocer que recaí en el Scroll, pero si de algo sirve como consuelo, en esta ocasión lo apliqué “leyendo” el Manual de Calles de la SEDATU (lectura recomendada); el tren de pensamiento me llevó a recordar que en la planificación y la ingeniería de transporte, existe una regla fundamental que trasciende la simple preferencia modal: la vulnerabilidad física del usuario determina su jerarquía en la vía.

En ese orden de ideas puede decirse que el Phubbing se deslizó por la Pirámide Invertida de la Movilidad Sustentable y mi atención me llevó a que esta pirámide, pudiera representar un concepto idealista o un adorno para los planes de desarrollo (Zaz!); en lo particular, considero que puede verse (entre muchas otras cosas) como un modelo de gestión del riesgo vial basado en la física elemental (sí así es, esa que tanto atormenta a los alumnos de Ingeniería en Transporte). En la cúspide se encuentra el peatón y las personas con movilidad reducida, seguidos por los ciclistas, el transporte público, el transporte de carga y, en la base, el automóvil y la motocicleta particular.

¿Por qué pudiera ser esta prioridad?

Considero dos razones técnicas clave:

  • La primera: La Eficiencia y Equidad Espacial, ya que el espacio público en nuestras metrópolis es finito. Un peatón o un usuario de transporte público ocupa una fracción mínima de la vía en comparación con un automóvil particular que traslada, en promedio, a 1.2 personas ocupando más de 10 m2.
  • La segunda: La Asimetría del Riesgo, pues a mayor masa y velocidad del vehículo, mayor es la energía cinética transferida en un impacto y mayor es la responsabilidad de su conductor. El peatón carece de una “carrocería o chasis” que absorba la energía; su cuerpo es la única estructura. Al caminar, es sumamente vulnerable y, a menudo, va  distraído.

La realidad en nuestras ciudades

A pesar de que este marco normativo está integrado en la legislación moderna de movilidad, en la práctica cotidiana la pirámide invertida suele estar “invertida” (que embrollo). En la práctica priorizamos la fluidez vehicular sobre la seguridad peatonal, diseñando avenidas como si fueran autopistas urbanas en entornos donde camina la población; estos entornos son invadidos por motocicletas, bicicletas y scooter, que en muchas ocasiones van en sentido contrario y a una alta velocidad, pareciera que ellos son Pacman y nosotros los Pac-Dots (vistos con total indolencia, pese a transitar por la banqueta); no te gusta esta analogía, OK!, bueno pudieran vernos como Dr. Manhattan y The Comedian contra los Vietnamitas (Watchmen, otra lectura recomendada –focus, no te distraigas focus-); creo que el peatón es muy vulnerable y debemos poder disfrutar la ciudad.

Conclusión

Considero que invertir la pirámide es el primer paso para reducir las miles de muertes por siniestros viales que ocurren cada año. Sensibilizar, estar conscientes, estar instruidos y ser educados pudiera ayudar a reconocer que respetar la jerarquía de la vía no es ceder espacio, es garantizar el derecho humano a la movilidad en condiciones de seguridad, ya que seamos honestos, no siempre fluimos por la banqueta atentos, con entusiasmo o a una velocidad adecuada; pero tenemos el derecho a fluir en este espacio sin que esto represente que un motociclista o ciclista te pase por encima por el simple hecho de tener un vehículo.

Ahora dime, ¿Se respeta la Pirámide Invertida de Movilidad en los proyectos de tu ciudad o sigue priorizándose al automóvil?

¡Los leo en los comentarios!




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