
La organización de la movilidad para los cinco encuentros de la Copa Mundial de la FIFA 2026 celebrados en el Estadio Ciudad de México dejó uno de los mayores despliegues de transporte público registrados para un evento deportivo en la capital. Entre el 11 de junio y el 5 de julio, la estrategia coordinada por la Secretaría de Movilidad (SEMOVI) facilitó el traslado de un millón 188 mil 700 personas, mediante un esquema que combinó transporte masivo, servicios especiales y opciones de movilidad activa.
A diferencia de operativos centrados en un solo modo de transporte, la estrategia apostó por la integración de diversos sistemas para distribuir la demanda y reducir la presión sobre el entorno del estadio. En el dispositivo participaron el Sistema de Transporte Colectivo Metro, el Servicio de Transportes Eléctricos —a través del Tren Ligero El Ajolote y el Trolebús—, Metrobús, la Red de Transporte de Pasajeros (RTP), además de ECOBICI, scooters eléctricos y servicios de movilidad compartida.
El objetivo fue ofrecer múltiples alternativas para acceder y salir del recinto deportivo, disminuyendo la dependencia del automóvil particular y facilitando la movilidad de miles de asistentes durante los encuentros, incluidos los partidos de la Selección Mexicana.
En el último compromiso, frente a Inglaterra, el esquema de Park & Ride movilizó a 2 mil 099 personas antes del encuentro y 5 mil 406 al término del partido, mientras que el servicio Ride registró 2 mil 447 usuarios en la etapa previa y 3 mil 197 al finalizar el evento.
El transporte masivo concentró la mayor parte de los desplazamientos. El Tren Ligero trasladó 27 mil 768 personas antes del silbatazo inicial y 16 mil 297 al concluir el partido. Por su parte, la Línea 2 del Metro movilizó 72 mil 080 usuarios antes del encuentro y 49 mil 640 durante la operación de salida, confirmando el papel de la red ferroviaria como eje principal de la estrategia de movilidad.
Las alternativas de movilidad activa también formaron parte del operativo. Se contabilizaron 224 viajes en bicicletas públicas y scooters eléctricos, mientras que las bahías de taxis registraron 93 servicios. De manera adicional, las autoridades estimaron cerca de 27 mil traslados mediante plataformas digitales de transporte, considerando tanto los viajes de llegada como de salida del estadio.
Uno de los elementos distintivos del operativo fue la integración tarifaria. Los servicios de Park & Ride y Ride funcionaron mediante la Tarjeta de Movilidad Integrada (MI), permitiendo a las personas usuarias acceder a estos servicios con el mismo medio de pago utilizado en la red de transporte público.
El operativo deja una experiencia relevante para la gestión de grandes concentraciones de personas en la Ciudad de México. La coordinación entre distintos modos de transporte mostró la capacidad de articular un sistema multimodal para responder a eventos de alta demanda, una práctica que podría servir como referencia para futuras estrategias de movilidad en espectáculos masivos, eventos culturales y competencias internacionales.



































