
La movilidad urbana en Chetumal está a punto de experimentar uno de los cambios más importantes de las últimas décadas. La implementación del Sistema MOBI no sólo traerá nuevas unidades eléctricas a las calles de la capital quintanarroense, sino que también marcará el inicio de un modelo de transporte completamente digitalizado en el que el efectivo dejará de formar parte de la operación cotidiana.
El anuncio realizado por el director del Instituto de Movilidad de Quintana Roo (IMOVEQROO), Rafael Hernández Kotasek, confirma que a finales de junio comenzará el proceso de credencialización para los usuarios que acceden a tarifas preferenciales, un paso fundamental para la entrada en operación del nuevo esquema de pago electrónico que posteriormente también se extenderá a Cancún.
La medida forma parte de una estrategia más amplia orientada a modernizar la gestión del transporte público, mejorar la trazabilidad de los subsidios y generar información que permita planificar con mayor precisión la operación de las rutas urbanas.
Adiós al efectivo: un nuevo modelo para el transporte urbano
La eliminación gradual del pago en efectivo representa uno de los cambios más significativos para los usuarios.
Con la puesta en marcha del Sistema MOBI, el acceso a las unidades se realizará exclusivamente mediante tarjetas electrónicas, una práctica que ya opera en diversos sistemas de transporte masivo del país y que permite agilizar el ascenso de pasajeros, reducir tiempos de abordaje y fortalecer los mecanismos de control financiero.
De acuerdo con las autoridades, los usuarios de tarifa general podrán adquirir sus tarjetas y recargarlas en establecimientos comerciales autorizados, mientras que las personas beneficiarias de descuentos deberán completar un proceso de registro para obtener credenciales personalizadas.
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“Cuando eres beneficiario de un descuento tienes que registrarte, porque al tratarse de recursos públicos es necesario acreditar a quién se está otorgando el apoyo. En el caso de las tarjetas generales, éstas podrán adquirirse sin necesidad de proporcionar información personal”, explicó Hernández Kotasek.
El esquema busca garantizar que los subsidios destinados a estudiantes, adultos mayores y personas con discapacidad lleguen efectivamente a quienes cumplen con los requisitos establecidos.
Comienza la credencialización para usuarios con tarifa preferencial
El proceso de registro iniciará durante la última semana de junio y estará dirigido a los sectores que actualmente acceden a tarifas reducidas dentro del sistema de transporte público.
Entre los grupos considerados se encuentran estudiantes, personas con discapacidad y adultos mayores, quienes recibirán tarjetas personalizadas vinculadas directamente a su condición de beneficiarios.
A diferencia de las tarjetas de uso general, estas credenciales tendrán carácter individual y no podrán ser utilizadas por terceros, una medida diseñada para evitar usos indebidos de los subsidios gubernamentales.
Las autoridades adelantaron que la primera emisión de la tarjeta será gratuita, aunque las reposiciones por pérdida o extravío tendrán un costo para el usuario, el cual será definido una vez que concluya la etapa de implementación.
La estrategia busca además construir un padrón confiable de beneficiarios que permita transparentar el uso de recursos públicos destinados al apoyo de grupos vulnerables.
Las unidades eléctricas comenzarán pruebas este mismo mes
La transformación tecnológica del sistema no se limita al método de pago.
De manera paralela, el gobierno estatal prepara el inicio de operaciones de las nuevas unidades eléctricas que formarán parte del sistema de transporte urbano de Chetumal.
Según informó el IMOVEQROO, los vehículos comenzarán a circular durante la tercera semana de junio en recorridos de prueba. En una primera etapa operarán sin pasajeros para evaluar aspectos relacionados con autonomía, desempeño y comportamiento en las condiciones reales de la ciudad.
Posteriormente iniciarán pruebas con usuarios antes de que el sistema entre formalmente en operación.
La llegada de estas unidades coloca a Chetumal dentro de una tendencia nacional que busca incorporar tecnologías de bajas emisiones en el transporte público, reduciendo la dependencia de combustibles fósiles y disminuyendo el impacto ambiental de la movilidad urbana.
Julio marcará el arranque formal del nuevo sistema
Las autoridades prevén que la primera semana de julio marque el inicio de la operación abierta al público.
Durante esta etapa, los usuarios podrán utilizar el servicio de manera gratuita, una medida diseñada para facilitar la adaptación al nuevo modelo y permitir que la población conozca el funcionamiento del sistema antes de la implementación definitiva del cobro electrónico.
El periodo servirá también para que los usuarios obtengan sus tarjetas y se familiaricen con los mecanismos de recarga, validación y acceso a las unidades.
Uno de los aspectos operativos que ya fueron definidos es el límite máximo de saldo permitido en cada tarjeta, que será de 500 pesos.
De acuerdo con el IMOVEQROO, esta disposición responde a criterios regulatorios y de prevención financiera, particularmente para evitar prácticas relacionadas con el lavado de dinero o movimientos atípicos dentro del sistema.
Asimismo, se informó que las recargas realizadas en establecimientos autorizados podrían tardar alrededor de tres minutos en reflejarse en la tarjeta, por lo que se recomendó a los usuarios realizar sus operaciones con anticipación.
Más que nuevas unidades, un cambio de paradigma
La implementación del Sistema MOBI representa uno de los proyectos de modernización del transporte más ambiciosos emprendidos en Quintana Roo en los últimos años.
Más allá de la incorporación de autobuses eléctricos, el objetivo es construir un modelo de movilidad basado en herramientas digitales, información en tiempo real y mecanismos más eficientes de administración de subsidios y recursos operativos.
Para Chetumal, el inicio de esta nueva etapa implica la transición hacia un sistema más cercano a los estándares que actualmente operan en ciudades con redes de transporte modernizadas. El verdadero desafío comenzará una vez que el sistema entre en funcionamiento y deba demostrar que la tecnología, la digitalización y la electromovilidad pueden traducirse en un servicio más eficiente, accesible y confiable para los usuarios.



































