
Al menos 13 personas murieron y 98 resultaron heridas tras el descarrilamiento del Tren Interoceánico en la mañana de este domingo, a la altura de Nizanda, Oaxaca, confirmó la Secretaría de Marina. A bordo viajaban 250 personas, entre pasajeros y tripulación. De los heridos, 36 presentan lesiones graves y cinco permanecen en estado crítico en hospitales de la región.
Detalles del descarrilamiento
El accidente ocurrió cuando la locomotora principal se salió de la vía. El convoy contaba con dos locomotoras y cuatro vagones de pasajeros, operando sobre la Línea Z, que conecta Salina Cruz, Oaxaca, con Coatzacoalcos, Veracruz, parte del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, un proyecto que busca reactivar las vías ferroviarias del sur de México y fomentar el turismo.
Antecedentes recientes
Este es el segundo incidente del Tren Interoceánico en la semana. El pasado 20 de diciembre, un convoy de la Línea FA en Chiapas chocó contra una pipa, sin reportar heridos ni fallecidos, pese a que transportaba 148 pasajeros.
Atención a víctimas y protocolos de seguridad
El gobierno mexicano asegura que los heridos son atendidos en hospitales del IMSS en Matías Romero y Salina Cruz, así como en IMSS-Bienestar en Juchitán e Ixtepec. Cada familia que perdió a un ser querido recibirá acompañamiento de servidores públicos, según informó la Subsecretaría de Gobernación.
Investigación y revisión de la ‘caja negra’
La Fiscalía General de la República (FGR) abrió una investigación para determinar las causas del accidente. La Secretaría de Marina revisará el registrador de movimientos del tren, similar a una “caja negra”, que documenta en tiempo real el comportamiento de la maquinaria.
Previo al accidente, un vehículo tipo Hi Rail recorrió la ruta hora y media antes del paso del tren y reportó que las vías estaban en condiciones óptimas.

































