
En una reciente evaluación del transporte público llevada a cabo por el Centro Mario Molina, 31 de las 32 ciudades mexicanas evaluadas obtuvieron puntuaciones inferiores a 60 en una escala de 0 a 100. Los resultados, presentados este jueves, revelan importantes desafíos en temas clave como accesibilidad, seguridad y sostenibilidad en las urbes del país.
El Ranking de Transporte Público en Ciudades Mexicanas, basado en 21 indicadores clave, expone las deficiencias en la prestación del servicio en diversas áreas. Entre los factores evaluados destacan la accesibilidad, es decir, la facilidad con la que los usuarios pueden utilizar el transporte público; la eficiencia, que mide el aprovechamiento de los recursos; la seguridad, en términos de fiabilidad; y la sostenibilidad, que mide el impacto ambiental del sistema.
La evaluación incluyó dos grupos de ciudades: uno con menos de 900 mil habitantes y otro con más de 900 mil.
Resultados por Grupos de Ciudades
El primer grupo, conformado por 11 ciudades con una oferta básica de transporte público, tuvo un puntaje promedio de 47.1. Villahermosa obtuvo la mejor calificación con 60.5 puntos, mientras que Colima se ubicó al final con apenas 35.2.
Los promedios por área de evaluación para este grupo fueron:
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Sostenibilidad: 30.3 puntos
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Seguridad: 47.3 puntos
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Accesibilidad: 48.8 puntos
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Eficiencia: 60.4 puntos
El segundo grupo, integrado por 21 ciudades con una visión de profesionalización del transporte, tuvo un desempeño aún más bajo, con un puntaje promedio de 41.2. La Ciudad de México encabezó este grupo con 57 puntos, mientras que Morelia quedó en el último lugar con 28 puntos.
Los resultados promedio por área para este segundo grupo fueron:
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Accesibilidad: 19 puntos
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Eficiencia: 39.2 puntos
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Sostenibilidad: 41.7 puntos
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Seguridad: 45.5 puntos
Desafíos del Transporte Público en México
Durante la presentación de los resultados, Julieta Leo, líder del proyecto de Desarrollo Urbano del Centro Mario Molina, subrayó que la edad promedio de la flota de transporte público en México es de 9.8 años, acercándose peligrosamente al umbral de 10 años, que marca el fin de su vida útil.
Otro aspecto preocupante es la falta de infraestructura adecuada. Actualmente, solo existen 1.5 kilómetros de vías exclusivas para transporte público, cuando lo ideal sería contar con al menos 20 kilómetros, señaló Leo.
Por su parte, Isabel Von Griesheim, directora del proyecto TranSIT de la Agencia de Cooperación Alemana (GIZ), destacó la importancia de transformar el transporte público a través de la innovación y la sostenibilidad. “Es crucial promover un transporte público inclusivo, accesible, seguro y eficiente para crear ciudades sostenibles”, afirmó.
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A pesar de los avances en algunos aspectos, Von Griesheim advirtió que los sistemas de transporte en México siguen enfrentando importantes retos, como la falta de planeación adecuada, la cobertura limitada y la fragmentación derivada del esquema de concesiones individualizadas. Esta última, destacó, dificulta la correcta organización y gestión del transporte público en el país.




































