
Por Ivonne Arriaga
Con diversas actividades a realizarse durante los próximos meses, Volvo celebra 20 años de trabajo, así lo expreso Rafael Kisel, director general de Volvo Buses de México al participar en el recorrido realizado en la planta armadora ubicada en Tultitlán, municipio del Estado de México.
Al realizar un balance de lo que han sido estos años para Volvo, Krysel dijo sentirse satisfecho por haber posicionado a la marca no como vendedora de unidades sino como proveedora de soluciones principalmente enfocadas a la movilidad.
En la planta donde trabajan en promedio 1,400 personas, de ellas 30% mujeres, se elaboran tres vehículos por día y 2 chasises. Dentro de la producción, lo conceptos de seguridad, innovación, eficiencia, confiabilidad y confort se vuelven la columna vertebral.
Pintadoras, soldadoras, personal administrativo, conforman parte del equipo de trabajo femenil, en cuanto a los varones, alrededor del 20 a 30 cuentan con más de 20 años de trabajo en la planta si se habla de la primera armadora la cual fue adquirida por Volvo.
Al realizar un balance en la presentación a la que fueron invitados medios de comunicación, se dio a conocer que en México circulan alrededor de 8 mil buses Volvo realizados en la planta del municipio mexiquense. Por otra parte, se dijo que, al concluir el mes de septiembre, la armadora sueca tuvo un 39.7 % de participación en el mercado para el segmento de foráneos y en cuanto a los BRT, se dijo han tenido una participación de 50%.
En cuanto a ventas en nuestro país, el directivo comentó que, hacia fin de este año, serán 750 unidades comercializadas, lo que significa un incremento en comparación con el año pasado.
Kisel, explicó que, en cuanto al crecimiento hacia el siguiente año, esperan cerrar el año con 150 autobuses foráneos enviados al mercado estadounidense desde la plata de Tultitlán, cifra mencionó podría incrementar a 200 unidades en 2019.
Hacia la electromovilidad
Al referirse sobre la necesidad de migrar a tecnologías más amigables, Jorge Suárez, asesor en estos temas para Volvo, señaló que debe existir voluntad principalmente política para tener mejores tecnologías, hoy en día la electromovilidad apuesta por un transporte sostenible y representa una oportunidad.
Al participar en la reunión dentro de la planta, Suárez dijo que cada vez hay mejores condiciones para adoptar un sistema eléctrico en nuestro país, en un futuro no muy lejano, precisó la electromovilidad será la tecnología preferida.
Los espacios en donde se podría ver la incorporación de autobuses eléctricos es principalmente en el transporte público, el especialista de estas tecnologías señaló que los corredores centrales de la Ciudad de México son una buena opción. En ese sentido, comentó que es viable que en dicha ciudad se alcance un porcentaje similar al de los países europeos; sin embargo, dependerá mucho de las políticas públicas y la unión del sector privado y gubernamental.
“Podemos decir que, a precios de hoy, si sumamos la compra y el gasto operacional, el autobús eléctrico sí cuesta más de un 50% que un autobús convencional, pero esa diferencia en tres años se podría reducir, tal vez a un 20%, con el beneficio que no se causa un daño a la salud y al medio ambiente”.




































