¿Zona de Cargos por Congestión en México? - Pasajero7

¿Zona de Cargos por Congestión en México?

zona de cargos

Por José Antonio Valdivia Peña

Director de CoRe Ciudades Vivibles y Amables, A. C.

Es innegable, que las ciudades mexicanas y latinoamericanas han experimentado un crecimiento acelerado de los automóviles en circulación marcando el rumbo del desarrollo urbano en nuestra región. Para reducir la congestión vial, han apostado por construir avenidas con más carriles, distribuidores viales y segundos pisos, ampliar la capacidad de los estacionamientos, entre otras medidas, demostrando que crear más infraestructura para el automóvil no logra resolver esta problemática.

En este contexto, se nos olvida que hay costos que absorbemos todas las personas, sin importar si usamos o no el automóvil.

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En las 20 ciudades más grandes de México, la congestión hace que las personas pierdan, en promedio, 167 horas o una semana al año, sin importar si viajan en transporte público o privado.

El ITDP (2019) estima que para la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) el costo de la congestión ronda entre el 1.7% y el 4.3% del PIB metropolitano. En las 20 ciudades más grandes de México, la congestión hace que las personas pierdan, en promedio, 167 horas o una semana al año, sin importar si viajan en transporte público o privado, y el ITDP estima que el impacto del costo económico de la congestión, en las 20 ciudades más grandes de México, es entre 0.69% y 1.64% del PIB.[4]

Por su parte, en 9 de cada 10 siniestros viales está involucrado uno o más vehículos motorizados de propiedad privada,[5] siendo la primera causa de muerte de jóvenes entre 5 y 29 años de edad, la quinta causa entre la población en general,[6] y en México, una persona muere cada 20 minutos en siniestros de tránsito.[7]

Este panorama impacta a todas las personas que habitan las ciudades, por lo que, las experiencias internacionales de diversas urbes han demostrado que a través de la Gestión de la Demanda de Viajes (GDV), se pueden disminuir y compensar los altos costos sociales del uso excesivo del automóvil privado, y a su vez, fomentar traslados eficientes, equitativos y saludables.

Uno de estos mecanismos, es la Zona de Cargos por Congestión, la cual implica que para que un automóvil acceda a un área determinada, se debe de realizar un pago que refleje una parte de los costos que el viaje genera a la sociedad en ese momento determinado, el cual podría realizarse a través de casetas, cámaras, aplicaciones móviles, o una combinación. Asimismo, es importante integrar medidas que fomenten el uso de modos de transporte más eficientes y sostenibles, y los ingresos obtenidos se pueden invertir en mejorar la zona y/o los modos de movilidad sostenible, el transporte público, banquetas, ciclovías, espacios públicos, parques y otros equipamientos.

Dentro de la elaboración de la publicación, Cargos por congestión, Gestión eficiente e incluyente de las calles,[8] se realizó un ejercicio para identificar aquellas zonas de la Ciudad de México con potencial para implementar una política de Cargos por Congestión, estimando que se podría generar una reducción de entre 10 y 34% de la congestión vial, así como entre 6 y 189 millones de dólares de ingresos para el gobierno, y una disminución de entre 10 y 65% de las emisiones de CO2e respecto a la situación actual.

A nivel internacional, tenemos varios ejemplos exitosos. En 1975, se implementó por primera vez en Singapur, donde la congestión se redujo en un 44% respecto al año anterior, y este nivel se ha mantenido relativamente constante por más de 40 años.[9] En Londres, la congestión disminuyó un promedio de 30%, durante los primeros dos años, respecto del año de implementación,[10] las personas usuarias de transporte público aumentaron 38% y el uso de la bicicleta creció dentro de la zona un 66%.[11]

En Estocolmo, la congestión se redujo en un 22% en los mismos meses respecto al año anterior, y el uso del transporte público se incrementó entre 4 y 5%, generando ingresos netos anuales de 155 millones de dólares.[12] En el caso de Milán, la congestión disminuyó en un 30% respecto al año anterior,[13] y las personas usuarias de las estaciones de metro dentro de la zona aumentaron un 12.5%.[14]

En los países donde se ha puesto en marcha la Zona de Cargos por Congestión, ha disminuido entre 22 y 40% la congestión vehicular respecto del año anterior a la implementación, y disminuyeron las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) entre 18 y 20%, generando ingresos netos anuales de entre 31 y 200 millones de dólares.

Para la implementación de estas medidas, es fundamental el identificar las zonas de las ciudades con alto potencial, y basarse en una serie de criterios que determinen su necesidad y viabilidad. Estos criterios pueden ser ambientales, de movilidad, socioeconómicos, geográficos, entre otros, por lo que es esencial el definir los vehículos y personas que estarán exentos de estos cargos, así como establecer tarifas justas, elegir la interfaz adecuada para cobro e implementar el monitoreo eficiente y transparente. El apoyo de la comunidad es esencial, por lo cual es importante comunicar y discutir el proyecto con las personas que habitan la zona y sus comercios, así como integrar a las instituciones que facilitarán su gestión y operación.

Existen muchos mitos alrededor de los impactos de este tipo de medidas, uno de ellos tiene que ver con su afectación al comercio y al sector privado, por lo que, basados en las diversas experiencias, está comprobado que al reducirse la congestión se pierde menos tiempo, se incrementa la competitividad de las ciudades y más personas pueden entrar y salir de los lugares de negocios y comerciales, lo que aumenta las ventas.

La realidad que vivimos en donde todas las personas, especialmente las de menores ingresos y grupos vulnerables, pagan los costos económicos, sociales y ambientales del uso del automóvil particular, es sumamente inequitativa y contribuye a ampliar la desigualdad social. Este tipo de medidas, son controversiales y un reto para cualquier ciudad; sin embargo, los ejemplos internacionales nos han demostrado que al plantearse correctamente funcionan y benefician a millones de personas. El contexto actual es una gran oportunidad para implementar mecanismos alternativos como este, buscando mejorar la calidad de vida de todos y todas, a través de una visión diferente que contribuya a que tengamos sociedades más justas, equitativas y centradas en las personas.

La Zona de Cargos por Congestión, la cual implica que para que un automóvil acceda a una área determinada, se debe de realizar un pago que refleje una parte de los costos que el viaje genera a la sociedad en ese momento determinado.