Infraestructura es uno de los brazos de visión Cero Accidentes en la Ciudad de México y lo debe ser en cualquier política de seguridad vial, que propicie condiciones para disminuir los hechos de tránsito en las calles pese a errores humanos, y que además genere calles completas con accesibilidad.
Con este propósito nació en 2015 en la CDMX Pasos Seguros, un programa con un objetivo muy específico, permitir la pacificación de calles y cruces que son considerados como parte de los más peligrosos para los diferentes usuarios de la calle pero de manera esencial para los más vulnerables, peatones y ciclistas.
A través de intervenciones en estos cruces, se generaron diseños que permitieron que las velocidades de coches se redujeran, que los peatones pudieron cruzar de manera segura, sin tener que estar corriendo y con el peligro que conlleva que un auto a alta velocidad circule por estos cruces que son utilizados frecuentemente por los peatones.
En su primera fase de implementación entre 2015 y 2016, se intervinieron 54 cruces a lo largo de diversas vías primarias, y con ello se obtuvieron resultados positivos que van en una reducción de 26 casos de atropellamiento, y 65 casos menos de choques con las intervenciones realizadas por Pasos Seguros.
Ante dichos resultados, se inició la segunda fase para 2016, que antes del 31 de diciembre tendrá en su totalidad el 100% de las intervenciones en calle, añadiendo 46 cruces, y cumpliendo así con la totalidad de los que señala el Programa Integral de Movilidad (PIM) como de inmediata intervención.
Además se están realizando auditorías a los ya existentes para definir si se deben realizar adecuaciones a los mismos o si se deben quedar de manera permanente, ya que esa es la ventaja de estas intervenciones, que pueden ser implementadas de manera temporal o se pueden hacer modificaciones en la marcha.
Estas intervenciones, constan de adecuaciones a través de la colocación de hitos para confinar la circulación de los vehículos con el propósito de que no invadan espacios destinados a los peatones, delimitando de manera adecuada también, las vueltas que pueden dar los coches.
Además las fases semafóricas se programan en corcondancia con este objetivo, dando el tiempo necesario para que peatones puedan cruzar, los cruces se balizan de manera adecuada, señalando un espacio específico para el paso peatonal, el paso de motos o bicis, y de coches.
Tener infraestructura segura que permita salvar vidas, debe ser uno de los objetivos en cada una de las ciudades en el país, hacerlo contribuye no sólo con la disminución de hechos de tránsito, sino que permite una pacificación de las calles y ello, nos acerca a tener ciudades más humanas y amigables.
Los errores humanos que en ocasiones suelen ser una causa de los hechos de tránsito, con una infraestructura adecuada, contribuye a reducir muertes o fatalidades, cumpliendo con acciones enfocadas a incrementar la seguridad vial.




































