En mi participación anterior, terminé comentado la sorpresa que me dio conocer el nuevo marco regulatorio y que aplaudiría a las autoridades del estado si ellos autorizaban una tarifa técnica que cubriera los costos de las características del servicio definidas en la batería de normas técnicas aprobadas. Mayor sorpresa causó en mi persona analizar detalladamente lo que solicitaban, de eso y de los tiempos tan apretados en el que sucedieron los acontecimientos, es lo que quiero compartir con ustedes en la presente colaboración.
Se imaginan de ser hombre-camión a convertirse en empresarios del transporte público, con unidades trabajando con combustión de GNC, con un sistema de recaudo integrado, con un equipamiento electrónico, con un sistema de atención al usuario, con una estructura administrativa que integre las actividades legales, financieras, y de capital humano, con una estructura operativa enorme que al pensar que estas características se tienen que repetir en cada una de las rutas empresas que se liciten, me pregunto ¿Guadalajara tendrá tanto personal capacitado?.
Por respetar el espacio que mi editor me brinda, solo haré algunos comentarios (dudas e inquietudes) de los muchos que me surgieron a la hora de analizar las normas generales de carácter técnico (calidad, recaudo, vehículos, aplicaciones móviles e información al usuario); éstas aparecieron firmadas en el Periódico Oficial del Estado de Jalisco (POEJ) el día 15 de octubre del 2016, es importante reconocer que en la historia de Guadalajara nunca se había desarrollado tanta normatividad, hoy se cuenta con un marco regulatorio que define de manera clara las reglas para la prestación del servicio.
Llegué a pensar que terminaríamos el año con mucho trabajo y con el tiempo suficiente para que los transportistas y especialistas en el tema realizaran mesas de trabajo para dimensionar las reglas del juego que las autoridades habían determinado. Pero me equivoque, para el día 3 de noviembre apareció firmada y publicada en el POEJ el programa general de transporte público del estado, en el que define la red que se construirá para ordenar el transporte con base en dos niveles de servicio, el de alta y media capacidad (TEU y BRT, troncales, alimentadoras, complementarias y cuencas de servicio).
Gran trabajo me esperaba para el fin de año, analizar 5 normas y el programa general de transporte público; es importante decir que en reuniones improvisadas y comunicación telefónica con algunos miembros del sector, me mostraron su asombro, no por la incapacidad de analizar y conocer de fondo lo que la autoridad después de tres años de intenso trabajo construyendo el marco regulatorio que este fin de año nos daba a conocer, sino por lo que se publicó y firmó en el POEJ el día 7 de noviembre.
Tan solo 4 días después de aparecer firmado el programa general de transporte público, esto es el día 7 de noviembre, se publicó la licitación de la primera etapa del nuevo modelo de transporte del área metropolitana de Guadalajara (AMG); a nuestras autoridades le bastaron 18 días hábiles para presentar estos importantes documentos que transformarán la forma de prestar el servicio de transporte y movilidad del AMG. No alcanzo a comprender ¿Por qué la autoridad acortó los tiempos para tan importante proceso?
Leer y comprender 5 normas técnicas, el programa general de transporte y una veintena de licitaciones en tan solo 18 días hábiles, ¡eso es prácticamente imposible!, de verdad ahora entiendo a los transportistas que se ampararon al sentirse abrumados, no por perder cotos de poder, sino por no poder dimensionar los impactos que este nuevo modelo ocasionará a su enfermiza economía, además de no tener la seguridad de que al realizar este salto, será para consolidar el sector, y no arriesgar su patrimonio si el salto realizado es un salto al vacío – por no haber tenido el tiempo necesario por parte de las autoridades para evaluar los costos y beneficios – y fracasar en el intento de consolidar un nuevo modelo de ciudad.
Para terminar con las sorpresas de fin de año 2016, el día 8 de diciembre las empresas que tienen intereses en las rutas licitadas, presentaron sus propuestas económicas y técnicas basadas en las normas técnicas de reciente aprobación, lo que me hace pensar que las sorpresas no solo serán
para el sector transporte, ya que el nuevo modelo tiene una carga económica muy fuerte, por no estar en las variables de la tarifa del 2013 -unidades con un alto valor, adquisición de infraestructura, sistemas de prepago, conformación de personal técnico y administrativo-.
Nunca me ha gustado hacerla de adivino, y espero equivocarme, con estas nuevas variables. Creo que todos estaremos de acuerdo, que el pago de estos costos deben salir de la tarifa que el usuario pagará ¿Qué significa esto?, que para cubrir los costos impuestos por la autoridad, la tarifa debe tener un valor superior a los 10 pesos. Repito, espero equivocarme y que las sorpresas de diciembre solo queden con el sector transporte y no con los usuarios, o mejor aún, en el caso que la implementación del nuevo modelo que el gobierno de Jalisco propone, demande una tarifa superior y en una actitud populista deseara restringir el precio, subsidie la tarifa para alcanzar el beneficio que traerá este nuevo modelo de transporte para nuestra ciudad.


































