MOTOCICLISTAS, las principales víctimas viales en CDMX: casi la mitad de las muertes involucran motos - Pasajero7

MOTOCICLISTAS, las principales víctimas viales en CDMX: casi la mitad de las muertes involucran motos

MOTOCICLISTAS

La seguridad vial en la Ciudad de México atraviesa un momento crítico: en el primer semestre de 2025, la mitad de las muertes por hechos de tránsito estuvo relacionada con siniestros donde participaron motocicletas. Las cifras, dadas a conocer por la Secretaría de Movilidad, revelan que entre enero y junio se abrieron 325 carpetas de investigación por personas involucradas en percances viales, de las cuales 225 terminaron en defunciones. Los motociclistas y los conductores de vehículos particulares encabezaron la lista de víctimas.

La circulación urbana —donde convergen peatones, ciclistas, automovilistas y motociclistas— debería ser el escenario de un sistema coordinado. Sin embargo, cada siniestro vial expone vulnerabilidades profundas: falta de infraestructura segura, conductas de riesgo y políticas públicas que avanzan más lento que las necesidades reales de las personas que se mueven por la ciudad. Aunque la movilidad es cotidiana, un solo choque basta para interrumpir vidas, rutinas y, en muchos casos, truncar proyectos de familias enteras.

Este contexto está lejos de ser aislado. A nivel nacional, los accidentes viales son ya la quinta causa de muerte, con 39,919 fallecimientos al año, según el INEGI Más de 17,000 personas mueren cada 12 meses en hechos de tránsito, lo que equivale a un promedio de 46 muertes al día. La magnitud del problema exige análisis, pero sobre todo, acciones sostenidas.

Casi la mitad de las muertes viales en CDMX involucran motocicletas, consolidándose como el grupo más vulnerable. 

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Motociclistas: el grupo más expuesto

Los datos más recientes confirman que los motociclistas se consolidaron como el grupo más vulnerable en la capital. Solo entre abril y junio se registraron 114 defunciones por hechos de tránsito, de las cuales 51 correspondieron a personas que viajaban en motocicleta, es decir, casi el 45%. Les siguieron los peatones con 29 muertes, los pasajeros con 18, los automovilistas con 14 y los ciclistas con 2.

Si bien el uso de la bicicleta mantiene proporciones bajas de mortalidad, el aumento de motocicletas en circulación y prácticas de riesgo, como circular sin casco o invadir carriles confinados, han incrementado la exposición. De hecho, en 2018 morían dos de cada diez motociclistas que se accidentaban; para 2019, la proporción ya era de cinco de cada diez.

El deterioro de estas cifras también se relaciona con el crecimiento acelerado del parque vehicular de motocicletas, impulsado por su bajo costo, su uso como herramienta de trabajo y el auge de plataformas de reparto. Aunque representan una alternativa de movilidad para miles de personas, también han incrementado el riesgo en una ciudad donde las velocidades, la infraestructura y la falta de educación vial conforman una mezcla peligrosa.

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Quiénes son las víctimas

Los datos permiten observar patrones preocupantes. El 83% de las personas fallecidas en el segundo trimestre de 2025 fueron hombres, cifra que se mantiene cuando se analiza todo el primer semestre. Ocho de cada diez víctimas pertenecían al género masculino. Además, la mayoría tenía entre 18 y 45 años, es decir, personas en edad económicamente productiva.

En cuanto a la evolución histórica, el número de carpetas iniciadas por muertes en hechos de tránsito aumentó 27% con respecto a 2019, aunque disminuyó 16% en comparación con 2024. Aun así, las 225 muertes del primer semestre continúan por encima de los registros de 2019 a 2023.

Escenarios y horarios de mayor riesgo

Entre abril y junio de este año, el C5 reportó 18,079 incidentes viales, una disminución del 11.5% en relación con el mismo trimestre de 2024. Si se observa todo el semestre, la reducción fue de 9.7%. No obstante, la distribución de los siniestros muestra riesgos concentrados en horarios específicos: el 19% de los hechos mortales ocurrió entre la medianoche y las primeras horas del sábado y domingo, momentos asociados a la fatiga, el exceso de velocidad y el consumo de alcohol.

Las vías donde se registraron más muertes y accidentes fueron Anillo Periférico, calzada Ignacio Zaragoza, Circuito Interior, Eje 1 Oriente, Eje 3 Norte, Eje 8 Sur y Eje Central. Aunque existe restricción para motocicletas de bajo cilindraje en vías de acceso controlado, su presencia es constante, incrementando los riesgos en entornos de alta velocidad.

La mayoría de las víctimas son hombres de entre 18 y 45 años, tanto en la capital como en carreteras federales, lo que refleja la necesidad urgente de establecer políticas efectivas de seguridad vial. 

Carreteras federales: riesgos que trascienden las ciudades

La problemática vial no se limita a zonas urbanas. Las carreteras federales también registran un alto nivel de riesgo debido al exceso de velocidad, largos tiempos de conducción, condiciones climáticas adversas y presencia de transporte de carga. La autopista México–Puebla continúa como uno de los tramos más peligrosos, sobre todo entre los kilómetros 40 y 70, donde la combinación de neblina, tráfico pesado y robos genera un entorno de alta vulnerabilidad.

Un escenario similar ocurre en la México–Querétaro, especialmente en el Valle de México, donde los choques por alcance son frecuentes debido a la saturación vehicular. En la México–Cuernavaca, los accidentes suelen vincularse a curvas peligrosas y zonas con baja iluminación.

Estados como Veracruz, Guerrero y Michoacán también reportan tramos de alto riesgo, tanto por accidentes como por delitos. La falta de señalización, el desgaste del pavimento y la presencia de grupos delictivos configuran rutas que muchos automovilistas prefieren evitar.

Ante esto, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes anunció reforzamiento de operativos, mayor presencia de la Guardia Nacional y la rehabilitación de 1,200 kilómetros de caminos federales. Sin embargo, especialistas advierten que la responsabilidad individual sigue siendo determinante para prevenir riesgos.