
Quintana Roo busca modificar la forma en que se organiza y financia el transporte público con el Sistema de Movilidad del Bienestar (MOBI), un proyecto que contempla nuevas rutas, modernización de autobuses, tecnología de seguridad, accesibilidad y un nuevo esquema para administrar los recursos destinados al servicio.
La primera etapa contempla integrar redes de transporte público en Cancún, Playa del Carmen, Chetumal e Isla Mujeres, con una cobertura potencial de más de 610 mil personas cuando las rutas proyectadas estén completamente operativas.
La mayor cobertura se concentra en Cancún, donde las autoridades estiman beneficiar a 500 mil personas. Le siguen Playa del Carmen, con 65 mil; Chetumal, con 35 mil, e Isla Mujeres y su zona continental, con 10 mil.
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El proyecto plantea que las diferentes rutas funcionen como una red y no como recorridos aislados, con el objetivo de conectar zonas urbanas y puntos de mayor demanda.
La Ruta 27, primer paso en Cancún
Uno de los primeros resultados visibles de MOBI es la Ruta 27 Puente Nichupté, que conecta distintas zonas de Cancún con la Zona Hotelera.
El recorrido tiene una longitud de 64.9 kilómetros, atraviesa 155 colonias y tiene un beneficio potencial para más de 156 mil personas.
De acuerdo con las autoridades, uno de los principales efectos de la nueva ruta es la reducción de los tiempos de traslado. En algunos recorridos, el ahorro puede alcanzar hasta 50 minutos.
Durante su primer día de operación formal, la Ruta 27 movilizó a 13 mil 411 pasajeros, con un servicio que comenzó a las 4:50 de la mañana y concluyó con la última salida de regreso a la 1:00 de la madrugada. Por ahora, el servicio opera de manera gratuita.
La expansión continuará con una ruta proyectada entre Cielo Nuevo y la Zona Hotelera, con paso por el Kilómetro Cero. Posteriormente se prevé incorporar más recorridos para ampliar la cobertura hacia las principales zonas y avenidas de Cancún.
La intención es que la Ruta 27 se integre a una red más amplia de transporte público dentro de la ciudad.
Autobuses con accesibilidad y tecnología
La transformación planteada por MOBI también contempla renovar las unidades que prestarán el servicio.
Los nuevos autobuses tendrán, entre otras características, aire acondicionado, rampas para personas con discapacidad, asientos ergonómicos y pasamanos a menor altura, además de conexión a internet.
Las unidades también incorporarán cámaras de seguridad y sistemas de pago electrónico, junto con tarjetas inteligentes recargables.
La incorporación de estos elementos busca atender tanto aspectos de comodidad y accesibilidad como necesidades de seguridad y modernización de la operación.
Las cámaras tendrán además una función de vigilancia sobre las propias unidades. El Instituto de Movilidad de Quintana Roo (IMOVEQROO) señaló que quienes sean identificados provocando daños en el interior o exterior de los autobuses podrán recibir sanciones administrativas.
Bahías libres para garantizar accesibilidad
El nuevo esquema también requiere modificaciones en el entorno inmediato de las paradas.
Las autoridades solicitaron a los automovilistas respetar las bahías de ascenso y descenso destinadas al transporte público, debido a que los vehículos estacionados en estos espacios pueden impedir que los autobuses realicen correctamente las maniobras para subir y bajar pasajeros.
El problema adquiere especial relevancia para las personas con discapacidad, ya que una bahía obstruida puede impedir el uso adecuado de las rampas de accesibilidad instaladas en las unidades.
Un nuevo esquema para financiar el transporte
MOBI no plantea únicamente cambios en las rutas y los autobuses. El proyecto también propone modificar el esquema mediante el cual se financia la operación del transporte público.
La estrategia contempla un modelo de financiamiento público y administración del subsidio mediante un fideicomiso, con el propósito de establecer mecanismos de mayor transparencia y sostenibilidad para los recursos destinados al sistema.
El Instituto de Movilidad de Quintana Roo plantea que este esquema permita establecer condiciones financieras para sostener la operación de las distintas rutas.
Con ello, el proyecto busca que el transporte público sea considerado como un servicio estratégico para el desarrollo urbano y la movilidad de la población.
El reto será convertir las primeras rutas y la renovación de unidades en una red integrada, con información confiable, cobertura suficiente y un modelo financiero capaz de sostener el servicio en el largo plazo.
MOBI parte así de una transformación que combina infraestructura, tecnología, accesibilidad, operación y financiamiento, con Cancún como el primer escenario en el que comienzan a observarse los cambios.



































