La eficiencia en la movilidad y el transporte, una asignatura pendiente - Pasajero7

La eficiencia en la movilidad y el transporte, una asignatura pendiente

OPINION ROMERO

La eficiencia es la capacidad de lograr los resultados deseados con el mínimo posible de los recursos. 

Real academia española

La definición que utilicé en el epígrafe de mi participación, si la utilizamos para calificar la movilidad urbana del Área Metropolitana de Guadalajara (AMG), sabemos que no se cumple lo anterior, debido  a la falta de una métrica que nos permita conocer la verdadera situación que prevalece y como afectan las acciones realizadas por las autoridades a la movilidad.

Los especialistas y académicos que se interesan por este tema, saben que una movilidad  de calidad, permitirá a los tapatíos tener acceso a los espacios donde se realizan las diferentes funciones urbanas, sin que esto genere externalidades negativas como: Defunciones, accidentes, estrés, pérdida de tiempo, congestión y contaminación, entre otras; sabemos que la lista de conceptos que padece nuestra ciudad, es mayor, y que la no solución de estos, solo harán que su gravedad se incremente, requiriendo más inversión económica para su control y futura reducción.

Calidad y eficiencia, dos adjetivos de la movilidad, por cierto, inseparables y dependientes, el primero supeditado al segundo, es decir, sin la eficiencia de las vías no existe la calidad de la movilidad; dicho de otra forma, sin eficiencia y calidad, no se tiene un sistema de transporte que convenza a los usuarios de los vehículos particulares para reducir su dependencia a este modo.

La pregunta obligada es ¿Cómo lograr fusionar eficiencia y calidad en los desplazamientos de una ciudad, para hacer a estas una verdadera garantía de calidad de vida? De acuerdo con los trabajos realizados por académicos y especialistas de mejores prácticas efectuadas por ciudades desarrolladas, estas, tienen como su principal componente la confiabilidad de los desplazamientos –en eso estoy de acuerdo-, estas, han propuesto el desarrollo de las tecnologías digitales, permitiendo conocer mejor el uso del tiempo  y, con base en ello, determinar los modos a utilizar por los usuarios.

Debemos ser conscientes que la eficiencia de la movilidad se alcanzará al cumplir con calidad y seguridad las actividades programadas por los usuarios de las vías, me refiero a los tiempos y vías utilizadas. Esta definición solo se logrará si contamos con una adecuada red vial (infraestructura) y modos de transporte adecuados. Reconocemos que la mayoría de las ciudades mexicanas tienen problemas en los conceptos anteriores.

El que escribe no cree que para el AMG, con solo implementar las acciones tecnológicas, relacionadas con la movilidad, sea la garantía de calidad y eficiencia de esta importante función urbana. En cambio, en ciudades donde la prioridad de las autoridades es la infraestructura vial y cumplen con los indicadores de eficiencia, es factible que la tecnología, si sea una garantía para optimizar la calidad de los desplazamientos.

Si la tecnología no es garantía para la calidad y la eficiencia de los desplazamientos en el AMG, hago la segunda pregunta, ¿al optimizar la eficiencia de las vías, esta acción aportaría los elementos necesarios para garantizar la calidad en los desplazamientos?

Confirmo que la calidad de las infraestructuras, de acuerdo con lo experimentado e investigado, son la condición sine qua non de una movilidad de calidad, ya que, bien diseñadas –de acuerdo a su demanda- y con una continua adecuación y mantenimiento, las infraestructuras pueden, por un lado, permitir y fomentar el uso de modos de transporte variados y adaptados a las necesidades de los usuarios, y por otro lado, lograr que el viaje sea cómodo, rápido y fluido.

Por lo tanto, los administradores del AMG tienen un verdadero desafío, conciliar el desarrollo urbano y la movilidad, esto permitirá diseñar y adecuar la infraestructura a las necesidades de los desplazamientos. Lo anterior obliga a estas, a no ver a la infraestructura como algo definitivo, sino como un conducto moldeable de acuerdo a las demandas, y siempre buscando mantener un óptimo nivel de eficiencia. Pudiendo asignarle a estas los diferentes modos de transporte, insisto, sin ocurrencias, siempre con fundamento científico.

Las autoridades deben centrar su política de movilidad basada en 5 compromisos que les permitirán una disrupción en los desplazamientos, acercándonos a los calificativos que la movilidad debe tener.   

  • El primer compromiso de las autoridades es desarrollar una métrica que les permita analizar, evaluar y determinar la eficiencia de las vías urbanas.
  • El segundo compromiso es que en las acciones a realizar, siempre sean mayores los beneficios recibidos por su ejecución, que  las externalidades negativas generadas por la movilidad.
  • El tercer compromiso debe ser el no centrarse en experiencias individuales de la movilidad, sino en un sistema integral que organice y eficiente el territorio urbano del AMG. Lo anterior es técnicamente correcto si consideramos que la movilidad es eficaz, si permite lograr un equilibrio entre los diferentes flujos de personas. Es decir, que permite que todo el sistema de movilidad permanezca fluido.
  • El cuarto compromiso es no pensar en que las vías sean dedicadas a un solo modo de transporte, determinando las variaciones que pudiera tener, de acuerdo a las características del tráfico, si es local o solo de paso, y de sus usos del suelo.
  • El quinto compromiso es el favorecer los desplazamientos multimodales, ya que este modelo conlleva, además de la eficiencia, menor costo de operación, mayor seguridad vial, menores tiempos de traslado, entre otros.

Finalmente, es claro que sin una métrica de eficiencia de las vías urbanas, no podremos determinar el estatus de estas; como lo dije párrafos arriba, la infraestructura es la condición sine qua non para lograr fusionar la calidad y la eficiencia de la movilidad, la cual no la tiene el AMG.

Para cerrar mi participación, les comento que acabo de recibir un documento donde se informa que Jalisco ganó el premio de transporte público eficiente que otorga la Asociación de Alcaldes de México; ante la realidad del AMG –donde en el 2012 se calcularon en más de 170 mil millones de pesos de costo de externalidades- me pregunto ¿cómo estarán las demás ciudades?