
De acuerdo con el estudio de Actualización de Modelos y Concepción de Corredores Troncales en Ciudad Juárez, desarrollado por el Instituto Municipal de Investigación y Planeación (IMIP), el transporte público movilizaba diariamente a 420 mil pasajeros en ruta fija antes de la pandemia.
Mientras que estimaciones dadas por el área de comunicación social de la Subsecretaría de Transporte estatal, basadas en el último censo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), arrojan que alrededor de 241 mil fronterizos usan en la actualidad los camiones urbanos diariamente para trasladarse por la ciudad. La cifra representa una reducción de usuarios del 42 por ciento desde el 2015.
Las autoridades estatales consideraron que la contingencia sanitaria, seguida de una lenta reactivación de la actividad por parte de los concesionarios del servicio, provocó la reducción de casi la mitad del número de usuarios en el transporte urbano.
“La cultura ocupacional provocada por las medidas sanitarias modificaron su uso en las personas y se ve reflejado en el transporte. Evidentemente una parte tiene que ver con la frecuencia de paso de las rutas, es decir, después de Covid, el transportista no ha podido reactivar la totalidad de las rutas que operaban y por otro lado se ha modificado el uso de transporte de los usuarios comunes”, explicó el subsecretario de Transporte estatal, Luis Aguirre Aguilera.
Las restricciones aplicadas por el Covid-19 provocaron que el transporte público en Juárez no sólo adoptara diferentes medidas sanitarias, sino que también orillaron el retiro de circulación de varias de las rutas debido a las modificaciones de los aforos, afectando el tiempo de espera de los usuarios, situación que todavía sigue presentándose como una problemática.
Lo anterior provocó que, así como disminuyó la movilidad, también cayera el número de autobuses que prestaban el servicio al usuario a prácticamente la mitad.
La lenta recuperación de los concesionarios del servicio de transporte se ve reflejada en una disminución similar en el número de autobuses circulando en la ciudad. En 2019, de acuerdo con la dependencia estatal, había 970 unidades, pero este año apenas hay 557 buses en activo.
Esta situación, además del recorte de rutas en circulación, afectó directamente la frecuencia de paso de las unidades que se incrementaron ante la falta de autobuses.
En contraste, el padrón vehicular de la ciudad se ha incrementado en el mismo período. En 2015, la Oficina de Recaudación de Rentas tenía 540 mil 322 autos en el registro y actualmente contabiliza 630 mil, dijo el titular de la dependencia, Rogelio Loya, lo que significa un aumento del 16 por ciento.



































