
ESCRITO POR: Gabriela Xiomalli Zaragoza Padron / Ingeniería Ferroviaria, UPIICSA, IPN
En México, el Gobierno Federal ha considerado los proyectos ferroviarios como pilares en el desarrollo nacional; no solo en el movimiento de mercancías —que en los últimos años ha tenido poca participación en el transporte de carga doméstica, proyectándose un 5.9% para 2025—, sino también con importantes proyectos que plantean el desarrollo económico regional a través del movimiento de personas. La cantidad de planes para la construcción y explotación de trenes deja claro que el ferrocarril deberá ser un pilar en la competitividad empresarial y en el desarrollo económico, social y ambiental de nuestro país.
No obstante, uno de los problemas a los que se enfrenta para la implementación de los sistemas ferroviarios es la disponibilidad de mano de obra calificada en todas sus áreas, ya que los sistemas ferroviarios requieren alta especialidad, experiencia y capacitación para sus trabajadores. Bajo este contexto, y al igual que en otros rubros laborales, las mujeres se han abierto camino en lugares que habían sido considerados exclusivamente para hombres, entre estos, el oficio del ferrocarrilero.
El sector ferroviario es uno de los que menor participación femenina tiene, con apenas un 5.1%, en comparación con la fuerza laboral superior al 40% que registra el sector aéreo. Por ejemplo, en el país, de las licencias federales otorgadas para maquinistas y conductores ferroviarios, 11,369 son para hombres, mientras que solo 53 son para mujeres, una diferencia bastante significativa.
Si bien, históricamente la trayectoria de los hombres en los ferrocarriles esta ampliamente documentada, la de las mujeres ni siquiera se menciona en los manuales y registros de trabajadores que desempeñaron roles importantes en el desarrollo económico y social de la nación. Fue hasta el siglo XX cuando se experimentó un aumento significativo de la participación femenina, impulsado por cambios culturales, sociales y legales.
La poca participación de las mujeres en este sector se debe a que el acceso a estos espacios normalmente predominados por varones pone al descubierto una serie de desafíos y obstáculos para garantizar la inclusión. Uno de estos obstáculos no es simplemente tener que organizarse en espacios de trabajo destinados para hombres, sino también enfrentar la resistencia a la flexibilidad laboral, la precarización de las condiciones de trabajo, la devaluación salarial y los riesgos asociados a la labor ferroviaria. Todo esto visibiliza la necesidad de equidad de género en relación con los puestos de trabajo y los salarios, y evidencia que existen modos codificados de relaciones sociales derivados de la violencia de género.
Asimismo, también se evidencia la falta de programas u organizaciones que promuevan la participación de las mujeres en la industria ferroviaria, ofreciendo oportunidades de desarrollo profesional en este sector.
Algunos ejemplos de estos programas y organizaciones son:
- La Liga de Mujeres Ferroviarias (League of Railway Women): Esta organización, creada en Estados Unidos, se asocia con empresas para brindar herramientas como becas, programas de liderazgo y reconocimientos como “La Mujer Ferrocarrilera del Año”.
- La Red Interdisciplinaria de Mujeres del Ferrocarril (RIMFE): Iniciativa de México que busca visibilizar el trabajo de las mujeres en el sector y crear espacios de colaboración y apoyo mutuo.
Se llevan a cabo eventos como el ciclo de conversatorios “El trabajo de las mujeres en entornos ferroviarios: miradas multidisciplinarias”, organizado por el Centro Nacional para la Preservación del Patrimonio Cultural Ferrocarrilero, para fomentar la colaboración, investigación y conocimiento sobre la participación femenina en el sector.
Las consecuencias de la baja participación de mujeres en esta industria son la invisibilidad que sostiene un sistema de explotación capitalista y patriarcal, la falta de innovación por ausencia de perspectivas diversas y el aumento de la desigualdad de género.
Algunas empresas ya están incorporando prácticas de inclusión, aunque no sean explícitas, adoptando medidas que facilitan la contratación de mujeres en diversas áreas, desde lo operativo hasta lo administrativo. Ejemplos de ello son Ferromex (parte de Grupo México) y Canadian Pacific Kansas City, que han mostrado interés en la contratación de mujeres en distintas áreas del sector.
La participación femenina es mínima (5.1%), reflejando estereotipos de género, falta de políticas inclusivas y barreras culturales y laborales que limitan sucrecimiento profesional y la innovación del sector.
La baja participación y visibilidad de las mujeres en la industria ferroviaria mexicana revela una problemática estructural profundamente arraigada en estereotipos de género y en la falta de políticas inclusivas eficaces. A pesar de que el ferrocarril representa un sector estratégico para el desarrollo nacional, la exclusión histórica y persistente de las mujeres limita no solo su crecimiento profesional, sino también el potencial innovador y social del propio sector.
Para avanzar hacia una industria ferroviaria más equitativa y competitiva, es imprescindible fomentar la inclusión mediante programas de capacitación, redes de apoyo y políticas laborales con perspectiva de género. Iniciativas como la Liga de Mujeres Ferroviarias y la Red de Mujeres del Ferrocarril son pasos fundamentales, pero aún se requiere un mayor compromiso institucional y empresarial para garantizar espacios laborales seguros, justos y accesibles para todas las personas. Promover la equidad de género en el sector no es solo una cuestión de justicia, sino también una estrategia clave para el desarrollo sostenible del país.
Agradecimientos al Dr. Luis David Berrones, ya que este texto fue elaborado en la asignatura de Seminario de Investigación Ferroviaria.
Iniciativas como la Liga de Mujeres Ferroviarias y la Red Interdisciplinaria de Mujeres del Ferrocarril promueven capacitación, visibilidad y redes de apoyo, pero se requiere un mayor compromiso institucional y empresarial para lograr equidad real en el sector.


































