Infraestructura ciclista un reto su funcionalidad - Pasajero7

Infraestructura ciclista un reto su funcionalidad

Infraestructura ciclista

Por Ivonne Arriaga

¡No más muertes viales, no más muertes viales! fue la consigna que proclamaron diversas asociaciones civiles reunidas afuera de la Cámara de Diputados, el pasado 24 de marzo, para solicitar se atienda este problema de seguridad vial y principalmente para pedir la aprobación sin reservas, de la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial, con la que de acuerdo a las organizaciones reunidas, se podrían evitar las 16 mil muertes que ocurren cada año en México como consecuencia de la falta de seguridad vial.  

Esto luego de que la aprobó el Senado de la República pero que, hasta el cierre de esta edición la Cámara de Diputados no avala a pesar de que la aprobó por unanimidad a inicios de marzo, pero se ha visto retrasada por la aparente intervención de organizaciones del sector automotriz quienes habrían solicitado una nueva valoración, reconocieron legisladores.

“Hoy estamos a punto de dar un paso clave para detener las muertes en nuestras calles y carreteras, dijo en entrevista con Pasajero7, Areli Carreón, alcaldesa de la bicicleta de la Ciudad de México.

Al ser cuestionada sobre los accidentes en los que ciclistas han perdido la vida, Carreón contó que, tras 25 años a bordo de la bicicleta, ha percibido que falta voluntad política y visión con desarrollo social para tener infraestructura, por parte de las autoridades.

“No son muchos los kilómetros los que México tiene de infraestructura para la bicicleta, son pocos y falta voluntad política”, señaló Carreón al dar a conocer que actualmente diversas organizaciones trabajan en el proyecto BiciCatarina, un sistema de bicicletas públicas para las mujeres y el cual se pretende operar de inicio en Tláhuac, sin embargo, ha sido un proceso lento reconoció ya que a pesar de que se les presentó a las autoridades, éstas no mostraron interés en su implementación.

La bicicleta aún no es adoptada como un medio de transporte

Aunque se ha demostrado que es un sistema de transporte que ha cobrado relevancia, que es eficiente y no contaminante, y que en época de pandemia ha incrementado su número de usuarios, aún la bicicleta en nuestro  país no es considerada un modo de transporte.

“Para que la bicicleta sea reconocida como modo de transporte, los instrumentos normativos de las ciudades deben reconocerla como un vehículo, principalmente en el reglamento de tránsito. Esto asegura el derecho de las personas en bicicleta a usar las calles y que su circulación sea más segura, otorgándoles una mayor protección legal. Además de esto, es necesario que las ciudades establezcan límites de velocidad máxima de 50 km/h en sus vías primarias, 30 km/h en calles secundarias y 20 km/h en zonas escolares o donde exista una mayor presencia de personas a pie”, detalla el documento Ciclociudades ITDP México.

Ciclovías-puebla

Al no considerarlo un medio de transporte, la consecuencia es la poca inversión que se traduce en  ausencia de infraestructura. Algunas ciclovías en el país se encuentran en desuso, descuidadas y ocupadas por puestos ambulantes y hasta por vehículos. En otros casos, ni siquiera cuentan con una red de infraestructura ciclista. No obstante, hay casos que merecen reconocimiento. 

Caso Puebla divide opiniones

Un caso que divide opiniones entre los usuarios, es la red ciclista con la que cuenta la Ciudad de Puebla. Aun cuando se suponía que tendría una de las mejores redes ciclistas del país, la ciclovía Cholula-Puebla es una de las obras que se anunció con bombo y platillo durante la gestión de Rafael Moreno Valle, sin embargo, previo, durante y después de su construcción, ya estaba en polémica.

Usuarios quienes han hecho públicas sus denuncias en redes sociales, comentan que son poco funcionales y peligrosas. “Los puentes peatonales y #ciclovías de #Puebla se encuentran en malas condiciones representando un peligro para las personas que los utilizan”, se lee en una de las denuncias ciudadanas.

A la polémica de si son funcionales o no, se ha unido el malestar vecinal, agrupados para quitar los bolardos que dividen el espacio entre el ciclista y el automóvil, los vecinos que conviven con la infraestructura sostienen que les resta espacio y disminuye su capacidad de comercio, ya que impiden que un vehículo se pueda estacionar para realizar alguna compra.

“Las ciclovías deben de permanecer en la entidad, pero debe revisarse su mantenimiento y en todo caso su adecuación para que sean funcionales a la época actual; si bien cumplieron su función cuando fueron creadas, es necesario su mantenimiento”, dijo Aurora Sierra, diputada local del PAN.

Qué dicen los datos

En el Ranking Ciclociudades 2020 -herramienta que mide el avance de la política para promover la bicicleta como medio de transporte- y cuya consulta es pública para quien lo desee, se detalla que de las ciudades que habían sido analizadas del 2019 al 2020 algunas tuvieron un avance de hasta 9 puntos, sin embargo, otras mostraron un retroceso ya que disminuyeron los recursos para este rubro y orientaron su presupuesto a la salud.

“Respecto a las primeras ediciones del Ranking, de manera general las ciudades mexicanas han avanzado favorablemente en sus políticas de movilidad en bicicleta. Algunas han avanzado de forma más rápida que otras, sin embargo, aún hay áreas de oportunidad para hacer que las ciudades mexicanas sean seguras y cómodas para las personas que usan la bicicleta. En esta edición, el desempeño promedio de las ciudades analizadas fue de 35.87 puntos sobre 100”. 

puebla ciclovía 1

En este informe sobre una escala de 0 a 10 y de -10 a 0, Puebla obtiene 2 puntos en escala positiva sobre este medio de transporte. Durante el 2020, de las 31 ciudades evaluadas, 20 incrementaron su infraestructura ciclista, entre estas se encuentra Puebla, que también destaca a diferencia de otras ciudades en la implementación de infraestructura verde vinculada a la infraestructura ciclista.

Entre otros puntos positivos para Puebla, el informe anual del ITDP refiere que la ciudad ha identificado los puntos de mayor incidencia a partir de la elaboración de mapas de calor de puntos o intersecciones con alto grado de siniestralidad. 

Otro aspecto positivo es que durante el periodo de confinamiento a causa del Covid-19, la entidad destacó por la implementación de infraestructura ciclista emergente al agregar 26 kilómetros que se convirtieron en permanentes.