Las ciclovías, una gran responsabilidad para los administradores de la ciudad - Pasajero7

Las ciclovías, una gran responsabilidad para los administradores de la ciudad

ciclovias

Quienes seguimos a INRIX, sabemos que es  una compañía privada que proporciona análisis y datos basados en el tráfico y el estacionamiento mientototo de vehículos, y que en su mayoría es seguido por académicos y administradores de las ciudades. Parte de la información que ha publicado, es su informe anual del 2018 sobre el  congestionamiento de tráfico en 200 ciudades, de las cuales 13 son de la república mexicana, entre las que se encuentran la ciudad de México con más de 200 horas perdidas al año entre carros, humo y ruido, así como Veracruz con 50 horas perdidas.

Tomando en cuenta los datos anteriores, me atrevo a decir que los que habitamos el área metropolitana de Guadalajara (AMG) no estamos exentos de esas externalidades, ya que de las ciudades latinoamericanas analizadas ocupamos el nada despreciable cuarto lugar con 181 horas perdidas. Este fenómeno obligó a los investigadores, especialistas y administradores de la ciudad a buscar alternativas para enfrentar el problema, alternativas que no tienen opciones diferentes a las conocidas, como el transporte público, las bicicletas y los nuevos medios para recorrer distancias cortas, (micro movilidad).

Como es del conocimiento de un importante sector de la población, en la última semana el tema de las ciclovías está muy movido en los medios de comunicación y las redes sociales, polarizando a las autoridades, los adictos a las bicicletas y los autoholicos – personas obsesionadas en la conducción de vehículos-.

Inicié mi opinión poniendo acento en que el congestionamiento en el AMG es una realidad, pero al escuchar 181 horas, no nos aturde la cifra, pero si le damos su dimensión real nos da otra perspectiva. Recordemos que si tenemos 2 millones de vehículos y cada vehículo pierde 181 horas en un año, significa que en AMG se pierden 362 millones de horas por el congestionamiento vehicular.

Sabemos que el congestionamiento es el productor de otros males que aquejan a la ciudad como la contaminación, accidentes, ruido y cambio climático. Pero creo que es necesario entender qué genera el congestionamiento, estarán de acuerdo conmigo que la causa fundamental de la congestión es la fricción entre los vehículos en el flujo de tránsito, es decir, una alta densidad vehicular por m2.

Confieso que siempre he comentado que la “infraestructura es inelástica (la superficie se mantiene fija mientras los vehículos en circulación crecen), pero con la introducción de las ciclovías me doy cuenta que estoy  equivocado, siempre y cuando la superficie de las vías para bicicleta se integre en la infraestructura existente y no se reduzca el número de vehículos en circulación de manera proporcional.

A continuación quiero compartir algunos comentarios realizados por medios escritos, así como publicaciones en redes sociales, lo que nos permite ver algunos puntos de vista de la sociedad:

“No sé si es un mal trazo o mal proyecto, lo que sí queda claro es que se trata de obras aisladas que no logran interconexión de toda la ciudad…”Alejandra Núñez Villanueva

“… El problema es que si de por sí la zona es congestionada, las ciclovías no van a hacer que las personas agarren una bici, sino que va a complicar aún más la vialidad…”Abraham Arroyo

“Los vecinos se ampararon…al sentirse afectados en dos derechos humanos, el medio ambiente y la salud…” CÚPULA

“… Muchos exigen un respeto que ellos no se tienen. Tienen ciclovías y circulan por las banquetas o por la misma avenida. Por eso la queja de muchos de nosotros. No son todos los ciclistas pero tampoco somos todos los automovilistas los que no respetamos…” Lore Morales

“…Mientras no se garantice la seguridad en las calles, difícilmente alguien cambiará el auto por su bicicleta…” Daniel Acosta

“El problema no es la ciclovía, el problema es lo mal planeado, por ejemplo la de Av. México, si ves 1 ciclista utilizándola pide un deseo”…. Luis Arturo Cevallos

En mi opinión, ciclistas y automovilistas tienen razón, los primeros protegiendo los espacios que han recuperado para el uso seguro de la bicicleta, y los segundos al padecer el incremento de los congestionamientos que provocan una mayor contaminación ambiental, visual y auditiva; de verdad creo que la política implementada por los administradores de la ciudad, debió de contar con un gran estudio de impacto vial y ambiental y no solo de origen y destino; hago propio lo recomendado por el manual de diseño para el tráfico de bicicletas elaborado por la CROW (son las siglas de la plataforma holandesa de infraestructura, tráfico, transporte y espacio público), y que a continuación transcribo.

“Es imposible diseñar para la bicicleta basándose solamente en el dibujo técnico o programas digitales. Los problemas de circulación y de tráfico solo pueden resolverse con un acercamiento integral, y esto es aplicable a varios niveles espaciales de escala.

“En situaciones ya existentes, es siempre aconsejable observar las condiciones reales… El comportamiento en la calle es un importante componente del diseño, y los diseñadores no pueden simplemente ignorarlo”.

Sabemos que al introducir las ciclovías en las vías principales, cambia violentamente la manera de operar de estas, al grado que para los muchos que pierden eficiencia lo consideran una invasión y para los pocos que ganan es un verdadero logro, pero recordemos que la ciudad es de todos. De acuerdo con David Harvey, el derecho a la ciudad, “no es simplemente el derecho a lo que ya está en la ciudad, sino el derecho a transformar la ciudad en algo radicalmente distinto”. Lo anterior les genera una gran responsabilidad a los administradores de la ciudad de proponer la mejor alternativa que equilibre y satisfaga los requerimientos de los que habitamos el AMG.

Es obvio que los administradores de la ciudad con su compromiso por mejorar la eficiencia, proponen acciones que de acuerdo a la responsabilidad que tienen y a la importancia del mismo debieron plantearse las siguientes preguntas:

  • UNO: ¿Vale la pena la implementación de las ciclovías en las principales vías del AMG?
  • DOS: ¿Los beneficios  sociales a obtener son mayores que los costos?
  • TRES: ¿Es esta la mejor forma de conseguir los beneficios sociales deseados?
  • CUATRO: ¿Se pueden alcanzar los mismos beneficios sociales de manera más eficiente con otra opción?

Al realizar los estudios de costo beneficio, se debieron conocer no solo los costos de ejecución del proyecto, también los beneficios que obtendrá la ciudad con la realización del mismo y principalmente si la construcción del proyecto no genera externalidades negativas. Con los resultados de los estudios se pueden responder las preguntas, si las tres primeras respuestas fueron positivas, y la cuarta fue negativa, es hora de desempolvar los estudios y hacer ver a la ciudadanía que se tienen los fundamentos técnicos para soportar las obras de construcción y ampliación de ciclovías.

Finalmente, si los estudios realizados fueron de manera conceptual y solo se basaron en el dibujo técnico o programas digitales como lo señala la CROW, entonces es necesario que, con la seriedad que caracteriza a los actuales administradores de la ciudad, complementen los estudios necesarios que soporten tan importante decisión, que es la construcción de las ciclovías.