La transformación del espacio público, a través del mejoramiento de la infraestructura para la movilidad, tiene un gran impacto en la manera en que es utilizado el espacio, tanto para los desplazamientos como para el desarrollo de actividades de distinta índole. Este artículo se basa en la investigación realizada en el marco de la Maestría en Movilidad, Transporte y Territorio de la Universidad de Guadalajara, abordando los efectos de la intervención de las calles del centro de Culiacán Rosales, Sinaloa, en la movilidad urbana y el espacio público.
Como principal hallazgo se encontró que existe un avance significativo en la calidad del espacio público, en el fomento de la movilidad peatonal y en el desincentivo de la movilidad motorizada en las calles intervenidas, sin embargo, es visible la necesidad de la valoración de las características particulares de cada calle, la consideración de la vida pública y la implementación de programas culturales y sociales que complementen la intervención.
En la ciudad, las calles son el espacio público por excelencia, el que más abunda y el que vincula las relaciones de sus usuarios. Las calles han sufrido transformaciones en la medida en que han cambiado las formas de desplazarse en ellas, ya que a partir de la aparición de los vehículos motorizados fueron perdiendo su característica como lugar de encuentro para los ciudadanos, pasando a ser un contenedor casi exclusivo de los desplazamientos, teniendo consecuencias negativas en la calidad de vida de los habitantes.
En este contexto, la movilidad urbana se presenta como el gran reto para los espacios públicos, al ser una necesidad básica de los habitantes de una ciudad, y debe ser satisfecha sin que esto afecte la calidad de vida de las personas o sus posibilidades de desarrollo.
En Culiacán Rosales, gran parte de su centro urbano sufría degradación, motivo por el cual las autoridades locales decidieron llevar a cabo una intervención en sus calles con el objetivo de revitalizarlas e incentivar nuevas dinámicas en el espacio. La estrategia utilizada comprende la mejora de la imagen urbana y de las condiciones para los usuarios mediante la colocación de mobiliario urbano, iluminación y equipamientos, así como la creación de programas culturales y sociales que dan vida a la zona.
EL CENTRO
El centro histórico, que a su vez continúa siendo el centro urbano de la ciudad, es un importante punto que atrae gran cantidad de viajes debido a que alberga una amplia variedad de edificios administrativos, servicios municipales, equipamientos culturales, educativos, comercio y edificios de valor histórico que le dan su carácter de centralidad simbólica.
El estudio se centra en el área comprendida por las calles intervenidas del centro, la cual consta de 82 manzanas. Para el análisis del espacio público se utilizaron los tres espacios que propone Henri Lefebvre en su teoría unitaria: las prácticas del espacio, las representaciones del espacio y los espacios de representación, dándonos a conocer la forma en que la gente usa el espacio, la forma en que se apropian de él, su significación y los vínculos emocionales que desarrollan sus usuarios.
Con el objetivo de caracterizar de forma puntual las dinámicas más representativas y peculiares del área de estudio, se escogieron 8 puntos de análisis para la recogida de información cualitativa y cuantitativa (observación y aforos). Los puntos fueron escogidos en base a las actividades observadas en el espacio y a los usos de suelo predominantes de la calle, sirviendo como punto de referencia para significar calles con características similares.
HALLAZGOS
El diseño del espacio es un factor trascendental para su uso y disfrute, siendo importante brindar las condiciones óptimas para el desarrollo de las actividades que ahí se realizan y de aquellas que se desean impulsar. Para tal efecto, es fundamental que la implementación de proyectos incluya la observación de la vida pública del espacio a intervenir.
Es primordial involucrar a la sociedad en el desarrollo de proyectos urbanos, con el propósito de conocer las necesidades y opiniones que tienen los usuarios sobre ellos, debido a que la falta de socialización de los proyectos podría devenir en la subutilización del espacio o inclusive en protestas sociales por parte de habitantes y ciudadanos.
El florecimiento comercial y de servicios en las calles intervenidas, en ocasiones contribuye a la expulsión de los habitantes, quienes podrían sentirse incómodos e inseguros con las nuevas actividades y dinámicas generadas en dicho espacio, las cuales repercuten en su calidad de vida, haciendo imprescindible la regulación del espacio público en el área intervenida.
El espacio a pesar de ser diseñado con una intención es utilizado por los usuarios de formas muy distintas para las que fue diseñado. Algunas de estas prácticas abonan positivamente a la vida pública, sin embargo, existen otras que impactan negativamente en la calidad del espacio público, evidenciando la necesidad de mantener vigilada y controlada el área.
Las intervenciones a la infraestructura de movilidad en una ciudad y en especial en su centro urbano, tienen un fuerte impacto en la forma en que se vive y se circula en dicho espacio, sin embargo, es necesario realizar intervenciones integrales que incluyan la aplicación de estrategias en conjunto para la obtención de resultados más contundentes.
De tal forma que se identifica a la intervención de las calles del centro de Culiacán Rosales como una intervención generalizadora, donde se utilizó un modelo análogo para intervenir la zona, haciendo visible la falta de valoración de las características particulares de cada calle y la consideración de la vida pública como elementos fundamentales para conocer las necesidades de los habitantes y usuarios de los lugares a intervenir.
RECOMENDACIONES
A continuación, se presentan algunas recomendaciones para aquellas ciudades que realicen intervenciones a su infraestructura de movilidad con el interés de devolver la vida a sus áreas centrales mediante la mejora de espacios públicos:
- Implementación de programas que promuevan la vuelta al centro, pudiendo crearse incentivos para la generación de vivienda y apoyar a los habitantes actuales para la rehabilitación y mantenimiento de viviendas, en especial aquellas catalogadas como monumentos. Esta acción podría además favorecer la presencia de usuarios en la calle en horarios distintos a los comerciales.
- Creación de estrategias para aumentar los beneficios y disminuir los impactos negativos de los cambios en el uso de suelo producto de la intervención, mediante la elaboración de normativa para la regulación de las actividades que se desarrollan en el área.
- La cooperación de instituciones federales, estatales y municipales para la reducción de obstáculos en banquetas (postes, registros, puestos ambulantes, publicidad, etc.) que impactan de forma negativa en los desplazamientos.
- Mejora y creación de infraestructuras para la movilidad y el acceso en la zona centro, priorizando al peatón, a la bicicleta y al transporte público, con el propósito de estimular la realización de viajes en estos medios y disminuir el excesivo número de viajes en vehículos particulares.
- Generación de campañas de educación vial que ayuden a crear una cultura vial respetuosa entre los distintos usuarios de la calle.
- Reorganización del transporte público, con el propósito de incrementar su eficiencia e incentivar su uso, impulsando el respeto a los demás medios de transporte.
- Designar y organizar las paradas de transporte público, mejorando las condiciones de espera para los usuarios.
- Realizar una evaluación de las calles con mayor afluencia peatonal para contemplar la posibilidad de convertirlas en calles compartidas o peatonales, según sea el caso.
- Aumentar la regulación y el control de los reglamentos del centro y de tránsito, controlando algunas prácticas que perjudican a los demás usuarios del centro.
- Fomento de actividades e incentivos para la reactivación del centro, pudiendo mejorarse las condiciones para la recreación y el fomento de actividades lúdicas y culturales en el espacio público.
- La conservación y difusión de los programas culturales que se llevan a cabo en los espacios públicos como las plazuelas, con el propósito de aumentar la convivencia de los distintos grupos sociales que en ellas se genera.
- Implementación de campañas que fomenten el aprecio por el espacio público.
- Utilización de materiales de calidad en la creación de infraestructuras.
- Evaluación continua sobre los cambios implementados, para repetir las acciones con resultados positivos y evitar aquellas con resultados adversos.
Para finalizar, es importante resaltar la necesidad de la integración de distintos programas sociales, culturales y educativos que complementen la intervención a la infraestructura de movilidad, con el propósito de generar mejores condiciones para la movilidad no motorizada, el desincentivo de los medios motorizados de transporte, el fomento a la vivienda, el uso del espacio en distintos horarios y el incremento de la vida pública. De igual manera, destaca la necesidad de la valoración de las características particulares de los lugares a intervenir, así como la contemplación de las actividades que ahí se realizan o las que se desean impulsar, para la obtención de intervenciones exitosas.






































