
La electrificación del transporte podría convertirse en una de las principales estrategias para reducir los impactos sanitarios de la contaminación vehicular en México. Un análisis del Consejo Internacional de Transporte Limpio (ICCT) estima que una transición acelerada hacia vehículos de cero emisiones permitiría evitar en el país alrededor de 228 mil muertes prematuras y 54 mil 400 nuevos casos de asma infantil acumulados hasta 2050.
El potencial coloca a México como el país de América Latina con mayores beneficios sanitarios asociados a una descarbonización acelerada del transporte por carretera y entre los diez países del mundo con mayor número de vidas que podrían salvarse bajo un escenario de electrificación ambiciosa.
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El estudio advierte que la trayectoria actual apunta en sentido contrario. A nivel mundial, las emisiones del transporte por carretera provocan cerca de 700 mil muertes prematuras y 250 mil nuevos casos de asma infantil al año. Tan solo en 2024, la contaminación asociada a esta actividad ocasionó una muerte prematura aproximadamente cada 45 segundos.
“Tan solo en 2024, el transporte por carretera contribuyó a casi 700 mil muertes prematuras y 250 mil nuevos casos de asma infantil en todo el mundo”, afirmó Lingzhi Jin, autora principal del estudio.
El problema, de acuerdo con el ICCT, no se distribuye de manera uniforme. Mientras los países de mayores ingresos avanzan en la renovación y limpieza de sus flotas, las naciones de ingresos medios y bajos enfrentarán una proporción creciente de los impactos sanitarios derivados de la contaminación del transporte.
Bajo las políticas actuales, el estudio proyecta que las muertes prematuras relacionadas con el transporte por carretera disminuirán 48% en los países de ingresos altos para 2050. En contraste, los países de ingresos medios-altos podrían registrar incrementos superiores a 50%, mientras que en los de ingresos bajos y medio-bajos el aumento podría superar 200%.
La situación cambia bajo un escenario de electrificación ambiciosa, en el que casi todas las ventas de vehículos nuevos corresponderían a modelos de cero emisiones para 2045. En ese escenario, los países de todos los niveles de ingreso registrarían reducciones importantes tanto en las muertes prematuras como en los nuevos casos de asma pediátrica para 2050.
Josh Miller, director senior del ICCT y coautor del estudio, señaló que el crecimiento de la población, el envejecimiento y el aumento del parque vehicular están incrementando la carga sanitaria asociada al transporte.
“El crecimiento demográfico, el envejecimiento de la población y el aumento de la flota vehicular ejercen una presión ascendente implacable sobre la carga sanitaria derivada del transporte por carretera”, afirmó.
Para el ICCT, una electrificación acelerada podría modificar esa tendencia y evitar cerca de 8.8 millones de muertes prematuras a nivel mundial entre la actualidad y 2050. En el mismo periodo, el escenario de transición rápida permitiría reducir 63% las muertes prematuras atribuibles a la contaminación del transporte por carretera y 80% los nuevos casos de asma infantil.
México concentra el mayor potencial de América Latina
México aparece como uno de los puntos críticos del problema en la región. Las estimaciones del ICCT indican que durante 2024 el país registró alrededor de 19 mil 600 muertes prematuras atribuibles a la contaminación del transporte por carretera, una cifra que lo colocó en el octavo sitio mundial.
El impacto también alcanza a la población infantil. México, Brasil, Colombia y Perú se encuentran entre los 20 países con mayor número de nuevos casos de asma pediátrica asociados con la contaminación vehicular.
La situación regional responde, entre otros factores, al peso del transporte por carretera en el consumo energético y a las emisiones de contaminantes como los óxidos de nitrógeno (NOx), el material particulado y el carbono negro.
“Aunque América Latina representa alrededor del 10% del consumo mundial de energía del transporte por carretera, genera una proporción mayor de contaminantes como los NOx, el material particulado (MP) y el carbono negro”, explicó Jin.
La investigadora considera que esta situación también representa una oportunidad para mejorar la calidad del aire mediante una combinación de electrificación, renovación de flotas y estándares de emisiones más exigentes.
El ICCT estima que, si América Latina mantiene sus políticas actuales, las muertes prematuras atribuibles a la contaminación del transporte por carretera aumentarían 82% hacia 2050. Una transición acelerada hacia vehículos de cero emisiones, en cambio, podría reducir 35% las muertes anuales relacionadas con esta causa para ese mismo año.
La electrificación no es la única medida
El estudio plantea que sustituir vehículos de combustión por unidades de cero emisiones debe acompañarse de otras políticas para acelerar la reducción de contaminantes y obtener beneficios sanitarios en el corto plazo.
Entre las medidas señaladas se encuentran normas de emisiones más estrictas, combustibles más limpios y estrategias dirigidas a los vehículos antiguos que permanecen en circulación, como programas de renovación de flotas, adaptaciones técnicas y zonas de bajas emisiones.
En México, la combinación de estas políticas con una mayor penetración de vehículos eléctricos tendría un impacto que iría más allá de la reducción de gases de efecto invernadero.
Los resultados del ICCT colocan a la electrificación del transporte también como una herramienta de salud pública: reducir las emisiones de los vehículos significa disminuir la exposición de la población a contaminantes asociados con enfermedades respiratorias y muertes prematuras.
“Lo que demuestra este estudio es que una electrificación ambiciosa tiene la fuerza suficiente para romper ese vínculo, evitando que se trunquen casi 9 millones de vidas entre la actualidad y el año 2050”, sostuvo Miller.



































