Urbanismo Táctico

urbanismo táctico

Las ciudades en nuestra era urbana padecen de los síntomas de la indiscriminada inversión en recursos para la infraestructura de automóviles, olvidando que también este espacio es de convivencia y recreación para los habitantes.

Muchos países de América Latina se enfrentan a problemas urbanos, como la falta de identidad, falta de espacios para el encuentro, para conocerse y expresarse, para ejercitarse, etc.

Es por eso que el urbanismo táctico tiene mucha incidencia en la manera en que las ciudades crecen, interviniendo espacios existentes sub utilizados, asignándoles un uso que no es necesariamente de ocupación arquitectónica o permanente, abriendo las posibilidades para que estos espacios sean utilizados por las personas y con ello  orientar a la edificación de ciudades más humanas.

“El urbanismo táctico se refiere a una forma de intervenir el espacio público en las ciudades, con  proyectos a corto plazo. No son intervenciones con grandes inversiones en el espacio público, son pequeñas intervenciones a una escala local, para poder desarrollar una actividad de manera temporal, permitiendo mejorar las condiciones de ese espacio, tratando de formar a los ciudadanos para tener una mayor conciencia sobre el uso del espacio público”, precisa Enrique Soto, Urbanista Coordinador de la Maestría de Gestión Urbana en la UNAM, quien apunta:

Tomaría una definición de Mike Lydon, que básicamente se refiere al desarrollo de una serie de proyectos, de ideas locales para retos de planificación urbana local, que se manifiesta en términos de compromiso de corto plazo”.

Mike Lydon se refiere a ésta disciplina como “una aproximación deliberada a hacer ciudad, un ofrecimiento de ideas locales para retos de planificación local con compromisos a corto plazo y expectativas realistas, planteando intervenciones de bajo riesgo con posibilidad de altas recompensas”.

Mike Lydon es un planificador internacionalmente reconocido y uno de los  promotores más importantes del urbanismo táctico a nivel mundial. Tiene su propio despacho de planeación y diseño urbano en The Street Plans Collaborative en Nueva York.  El urbanismo táctico se puede entender como un prototipo de corto plazo que puede dotar de información a la planificación de largo plazo; esta forma de hacer ciudad no requiere necesariamente de expertos urbanistas, sino al contrario, se construye a partir de grupos de personas empoderadas, esto es, urbanismo ciudadano.

Urbanismo Táctico=Participación ciudadana

“Hay un ejercicio del urbanista de manera conjunta con el ciudadano y también con autoridades para poder desarrollar ciudades humanas. Uno de los casos de urbanismo táctico más famoso a nivel mundial es cuando se cierra la calle de Broadway en Nueva York para poner mesas y sillas; un espacio que antes se utilizaba como una vialidad exclusiva para automóviles, ahora la utilizan ciudadanos para comer y convivir”, explica el académico de la UNAM.

Según Enrique Soto, el urbanismo táctico parte de la idea de formar mejores ciudadanos mediante intervenciones, donde se le pueda demostrar al ciudadano que se puede vivir y se puede compartir la ciudad de otra manera.

En resumidas palabras, el urbanismo táctico es una herramienta para expandir las capacidades de las personas y fomentar una ciudadanía activa. Una de sus virtudes es su lógica de “aprender haciendo”, ya sea a partir de reunir a un grupo de vecinos para tomarse una calle, calmar el tráfico y compartir una mesa, o para trazar una ciclovía.

Estas acciones incentivan de alguna forma a los ciudadanos a organizarse, a tomar decisiones y empoderarse de la ciudad, transformando a los habitantes en actores de valor para el desarrollo de sus barrios.

URBANISMO TÁCTICO EN MÉXICO

Soto señala que en el caso de la Ciudad de México, se comienza a ver el urbanismo táctico mediante la Agencia de Gestión Urbana y la Autoridad en el Espacio Público, quienes han venido a recuperar algunos espacios: “A través del urbanismo táctico llegan las autoridades y de repente cierran la mitad de un carril para poder comenzar a construir una ciclovía o expandir una banqueta”.

RETOS

“Yo creo que el reto más importante es cómo construimos una cultura en las ciudades menos invasivas del espacio público, en la que podamos respetar el espacio de los otros para otro tipo de actividades, incluso para aquellos vecinos o usuarios que deciden invadir la vía pública con su auto, que sepan que esa banqueta no es de ellos, es de la ciudad. Pero el reto principal, es construir una forma de pensamiento más colectiva de todos los ciudadanos y que la vía pública la puedan utilizar todos, no solo algunos”, puntualiza Enrique Soto.

obejtivos del urbanismo táctico




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